El Gobierno de coalición tiene la oportunidad este martes de volver a aprobar la subida de las pensiones, tumbada la pasada semana por la coalición de Partido Popular (PP), Vox y Junts per Catalunya. Las negociaciones con los socios habituales se encuentran en un punto avanzado y el Consejo de Ministros podría dar luz verde en escasas horas a la revalorización del 2,7% para las pagas contributivas (más del doble en el caso de las no contributivas, mínimas, invalidez o IMV) separándolas del resto de medidas que se incluían en decreto ómnibus tumbado.
Las tres derechas están en contra de que las familias más vulnerables, la mayoría con menores a cargo, no puedan ser desahuciadas sin tener una alternativa habitacional ni ser víctimas de cortes de los suministros básicos (agua, luz y gas) con los que las multinacionales energéticas engrosan sus beneficios. La contrariedad con la protección de aquellos que enfrentan una situación económica dramática fue la justificación de las formaciones neoliberales, defensoras del rentismo y la especulación, para no apoyar el decreto que incluía también la subida de las pensiones, ayudas para los afectados de la DANA o mejoras laborales para los bomberos forestales.
La pinza de nacionalistas españoles y catalanes ha obligado al Gobierno buscar un plan alternativo y separar algunas medida, actuación que no gusta del todo a la parte minoritaria, pero que parece la única puerta que ha dejado abierta Junts -el voto siempre negativo de PP y Vox ni es necesario ni se espera que cambie- para que diez millones de pensionistas no vean reducida su pensión después de que esta se hubiese beneficiado de una nueva subida, vinculada al Índice de Precios de Consumo (IPC) desde finales de 2021.
No obstante, la revalorización no irá en solitario, sino que será acompañadas de otras políticas del escudo social. Pero no de la moratoria de desahucios contra familias vulnerables, que se incluirá en otro decreto para no ahuyentar a los de Carles Puigdemont. El Ejecutivo baila sobre el alambre, pues la decaída de la protección en materia de vivienda o una nueva oleada de paguitas y regalos fiscales a los propietarios que contente a Junts podría suponer la enemistad con las formaciones de izquierdas del arco parlamentario.
El PSOE insiste y Sumar se abre al troceo
El presidente del Gobierno se ha comprometido a que la subida de las pensiones se producirá, guste o no a la derechas. “Se van a revalorizar las pensiones sí o sí, con o sin el PP, como hemos hecho durante estos siete años cuando he estado al frente del Gobierno de España”, ha trasladado Pedro Sánchez durante uno de los mítines celebrados en el marco de la campaña electoral aragonesa. “Ese es mi compromiso y ese compromiso lo vamos a cumplir”, ha insistido el inquilino de la Moncloa.
La manera más fácil de conseguirlo es trocear el ómnibus y Sumar no va a presentar resistencia, siempre y cuando la moratoria antidesahucios no se esconda en un cajón. "Nuestra línea es que tienen que ir todas las medidas. Lo importante no es tanto el cómo, sino el qué. Tienen que ir todas y nosotros lo que no vamos a permitir es que se deje caer la medida de la suspensión de los desahucios", ha defendido el portavoz de los magentas, Ernest Urtasun.
"Nosotros la mano tendida para ver de qué manera podemos ajustar la medida siempre y cuando no se ponga en cuestión la protección de las familias, que eso es lo más importante y por lo que no estamos dispuestos a pasar", ha insistido el también ministro de Cultura, que forma parte de la reunión del órgano colegiado que deberá decidir cómo hacer los malabares. "Lo que se está haciendo, cuando ya se ha votado una cosa en el pasado y ahora no se quiere votar, es jugar a la politiquería", ha añadido, garantizando que trabajarán para mantener las medidas.
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