La crisis de Ceuta promete seguir siendo el principal asunto en la mesa del Gobierno en este turbulento arranque del curso político. A los reproches de la oposición y los socios por la situación de los miles de personas que siguen en la ciudad autónoma se suma una fractura cada vez mayor en el seno de Moncloa entre los dos partidos del Ejecutivo. Los ministros de Sumar empiezan a desmarcarse de forma notoria, y aumentan sus críticas al PSOE después de que el presidente, Pedro Sánchez, rompiera su silencio de un mes este lunes.

Los principales puntos que dividen a los socios del Gobierno de coalición son, por un lado, las ya recurrentes diferencias en lo que tiene que ver con las relaciones con Marruecos. Sánchez, lejos de cuestionar la actuación del país vecino en la avalancha de 72.000 personas que cruzaron la frontera hace un mes, volvió a elogiar la colaboración, cooperación y coordinación con Rabat en los días posteriores. Sumar y el resto de la izquierda se desmarcan de la postura socialista, evidenciando las diferencias en este asunto que se abrieron tras el giro del presidente en la cuestión del Sáhara en 2022.

El otro punto de choque tiene que ver con los traslados de migrantes fuera de Ceuta para aliviar la situación de la ciudad autónoma y decidir el futuro de aquellos que aún no han sido devueltos a Marruecos. En esta cuestión entra el trabajo de uno de los ministerios implicados en la crisis desde el día uno: el de Juventud e Infancia que dirige Sira Rego, de Sumar.

Sánchez dijo en la Cadena SER este lunes que “la prioridad del Gobierno es que todos esos expedientes se resuelvan en la ciudad autónoma”, en referencia a los menores migrantes no acompañados que siguen en Ceuta, pero también a los solicitantes de asilo, que son los casos en los que las devoluciones no se pueden realizar de forma inmediata. “Vamos a tener previsiblemente hasta 6.000 plazas, tenemos suficiente capacidad para hacer frente a la crisis”, aseguró el presidente.

Rego marca la distancia con Sánchez

Según los datos oficiales, hay al menos 1.478 niños y niñas que permanecen en Ceuta sin un mayor de edad que los acompañe. Esto es lo que detalló Rego durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados también este lunes, que cerró la ronda de ministros en la Cámara Baja junto a la titular de Igualdad, Ana Redondo, y que deja la última palabra en manos de Sánchez, que pasará ante el Pleno este jueves.

La ministra de Juventud e Infancia contradijo, apenas unos minutos después, lo que había dicho Sánchez, y señaló la urgencia de trasladar a los menores a la Península cuanto antes para “garantizar” la protección de su interés superior. “Ningún territorio de frontera pueda verse obligado a elegir entre abandonar a los niños o quebrar sus servicios de acogida”, remarcó. Rego, además de confrontar así con el líder socialista, contraatacó los argumentos xenófobos de la derecha: “Las niñas y los niños no son invasores, sino sujetos de derecho. Y las que han llegado a Ceuta son, además, víctimas de abusos y en algunos casos de violencia extrema”, le recordó a los diputados de Vox y el Partido Popular presentes en la Comisión de Infancia, que abogaban por devolver a todos los migrantes a Marruecos sin distinciones.

El Ministerio, en contra de lo que había propuesto Sánchez, defiende que no es necesario que estos niños y niñas se queden en una Ceuta totalmente desbordada desde hace un mes, en situación de vulnerabilidad, mientras se resuelve su situación. El proceso, dijo Rego, “se puede continuar perfectamente desde cualquier punto de nuestro país”. El objetivo es activar, cuanto antes, el reparto solidario de estos menores entre diferentes comunidades autónomas, que es ley en el caso de que un territorio esté en una situación incluso mucho más leve que la que atraviesa la ciudad autónoma. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, también se desmarcó de las palabras del presidente y defendió iniciar los traslados a la Península, “también de los adultos que tienen derecho a protección internacional o incluso de los que van a ser devueltos, pero tienen por delante un procedimiento largo”.

Nueva brecha entre PSOE y Sumar por Marruecos

Desde el ala socialista enmarcan este despunte del socio minoritario en el inicio del año electoral. “Nos tienen que apretar”, apuntan sus fuentes a Público. El choque entra también en el terreno jurídico, ya que desde el PSOE recuerdan que los expedientes de los menores deben estar resueltos antes de poder iniciar los traslados fuera de Ceuta. Sobre los adultos, insisten en que la prioridad es crear espacios para el alojamiento mientras se resuelve su situación, para hacer allí “los expedientes para devolver a Marruecos a todos aquellos que no tengan derecho a asilo”.

Los socialistas sitúan la responsabilidad de la demora en resolver esta situación en la negativa de la derecha y la Unión Europea a que se traslade a los migrantes a la Península, y en que las comunidades autónomas en las que gobierna el PP -con y sin Vox- se niegan a aceptarlos.

El otro punto de conflicto está en la eterna cuestión de las relaciones con Marruecos. La “cooperación instantánea” de Rabat de la que habló Sánchez en Hoy por Hoy no se entiende en el otro extremo del Consejo de Ministros. “La responsabilidad de Marruecos en la crisis, por acción o por omisión, es clara”, dijo Urtasun. La cuestión también enfrenta al PSOE con otros socios, como Podemos. “Hay que romper todo tipo de relaciones con la dictadura marroquí hasta que deje de usar a las personas como armas arrojadizas y como instrumentos de presión”, señaló su portavoz nacional, Pablo Fernández.

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