Nuevo lío en el Congreso de los Diputados después de que Vox rebase nuevamente todos los límites. Esta vez fue la diputada del grupo parlamentario de extrema derecha, Carina Mejías, la que protagonizó la controversia después de llamar “viciosa” a la portavoz de Podemos en el hemiciclo al pasar junto a su escaño.
Belarra pidió retirar la última anomalía de la ultraderecha “por alusión a la dignidad del grupo y de ella misma como persona”, a lo que Mejías respondió: “Le agradecería que retirara del diario de sesiones cuando nos ha llamado pederastas, racistas y otra serie de insultos”.
El enfrentamiento se produjo en el marco de un debate sobre la educación sexual, un asunto que Vox desprecia especialmente y que, considera la ultraderecha, moldea para mal la mente del alumnado, en contra de lo que está demostrado. Como consecuencia, ahora en la práctica la extrema derecha ha intentado bloquear la educación sexual en los centros educativos.
"Los únicos que llevan pederastas en sus filas son ustedes"
La diputada morada comenzó su intervención advirtiendo de que la ultraderecha iba a recurrir a sus habituales consignas, que iban a “empezar a gritar adoctrinamiento, adoctrinamiento, pederastia”.
Y prosiguió: “Este discurso ya no funciona, señorías de Vox. La gente no es tonta y se da cuenta de que los únicos que llevan pederastas en sus filas son ustedes, que hace muy poquitos días tuvieron que cesar a sus responsables de redes sociales por agredir y acosar a menores de edad”.
Asimismo, Belarra condenó que los de Santiago Abascal fueran “defensores aquí en España de ese pedófilo, de ese agresor sexual condenado que es Donald Trump, y de su colega, el señor Epstein, y su isla de los horrores”.
En esa línea, la portavoz acusaba a la extrema derecha de representar “el sistema machista, racista y clasista funcionando a pleno rendimiento” y de ser “el capitalismo funcionando a pleno rendimiento”.
“La gente ve perfectamente que los únicos que quieren adoctrinar son ustedes. Adoctrinamiento es lo que hace la Iglesia Católica en la mayor parte de los colegios concertados de este país, donde obligan a los niños a…”. Y fue ahí cuando quedó interrumpido el discurso de Belarra, precisamente por el insulto de la Mejías.
“Me acaba de llamar viciosa”, denunció la portavoz de Podemos desde su atril, a lo que la persona encargada de moderar la sesión pidió calma y recordó a los grupos su obligación de mantener el respeto parlamentario.
En lo estrictamente político, la proposición no de ley debatida -sin efectos legislativos vinculantes- reclama al Gobierno que asegure la implantación efectivo de la educación afectivo-sexual integral, con un refuerzo del profesorado y asegurando que todos los centros educativos la impartan.
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