El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha comparecido este jueves desde Ceuta, donde se ha trasladado alrededor de un mes después de la entrada masiva de personas migrantes en la ciudad autónoma.
Tras reunirse con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, el que fuera responsable del PP a nivel nacional ha atacado la gestión del Gobierno de España y se ha referido incluso a “un cambio completo en la política y la dirección política del país, para que cuando la nación sea puesta a prueba, todo el mundo tenga muy claro que el Estado responderá”.
Antes de eso, a inicios de su intervención, Aznar ha acusado que en territorio ceutí se ha “violado la integridad territorial”, del país y ha llamado a “recuperar el orden”, apoyando las medidas propuestas por Alberto Núñez Feijóo.
“Quien asalta nuestra frontera no puede permanecer en territorio nacional. La soberanía nacional no tiene vacaciones, una vez agredida solo cabe restaurarla, pero defender la integridad nacional no es inventarse un relato (…)”, ha esgrimido.
Aznar ha indicado que esta ha sido "la peor, pero no la primera avalancha”, aunque, dice, “debe ser la última que nos sorprenda”, con lo que ha urgido a “estabilizar nuestra frontera más expuesta de forma permanente”: “Aquí solamente cabe la firmeza, porque la debilidad es y será siempre provocadora”.
Se ha referido también a una política exterior que “no deje aislada a España a merced de cualquier extorsión sin aliados en los que contar en las crisis”. “Urge despejar todas las incertidumbres que nublan el presente de Ceuta, y aquí incluyo también a Melilla (…) Pero sobre todo urge acabar con las incertidumbres que amenazan su futuro, porque es el de todos”.
El presidente ceutí reclama el ejemplo del islote Perejil
Aznar estaba al frente del país cuando en 2002 tropas marroquíes tomaron el islote Perejil, un escenario que nada tenía que ver con el de ahora y que ocurrió hace 24 años, pero que permeaba la visita última a Ceuta del expresidente. De hecho, el presidente de la Ciudad Autónoma se ha referido a aquel acontecimiento.
“Se puso a prueba hasta qué punto estaba España dispuesta a defender su integridad territorial. La respuesta del presidente Aznar fue innegociable. Que la integridad de España se defiende”, ha manifestado Vivas.
El máximo dirigente ceutí ha asegurado que “en estos momentos no caben ambigüedades, hay que saber de qué lado se está: O con Ceuta y con España, o se está al servicio de otros intereses, ya sean partidistas o electorales”.
Antes de ceder la palabra al expresidente, Juan Jesús Vivas ha aplaudido “la confianza” que, a su parecer, se estableció entre el Gobierno central que Aznar presidió y el ejecutivo autonómico de la Ciudad Autónoma como la “piedra angular” de una relación muy fructífera. “Ceuta no se rinde, Ceuta se defiende”, ha concluido.
En lo que respecta a Aznar, a través de FAES, principal think tank del PP, ya se podía entrever qué tono adoptaría, y es que la Fundación aseguró desde el principio que, a su juicio, el Gobierno había abandonado a la ciudadanía y había mantenido una “actitud claudicante” con Marruecos.
Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla "han sido literalmente abandonadas", espetaba FAES , asegurando que ambos lugares habían sido sometidos a la "asfixia comercial marroquí" y a una "política servil hacia Rabat", "trufada de concesiones inconfesables".
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