Las últimas declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, han dejado entrever cierto estado de desesperación y conspiranoia valiéndose de bulos y de teorías surgidas de los lares de la extrema derecha. La dirigente madrileña terminaba la pasada semana haciéndose eco de una mentira relacionada con el voto con el DNI digital, y ha terminado ésta referenciando la teoría del Gran Reemplazo, una conspiración basada en la idea de que la población blanca y cristiana europea está siendo sustituida a conciencia por inmigrantes.
Proliferaba la pasada semana en las redes sociales un vídeo que aseguraba: "Por primera vez en España, cualquier persona puede falsificar su identidad, pero sólo a la hora de ir a las urnas, con dos aplicaciones: MiDNI y MiDGT", y enseñaba identidades presuntamente falseadas creadas por inteligencia artificial en estas aplicaciones y denunciaba que "esto es la puerta al fraude electoral", pero se trataba de un bulo. Perfiles afines a la derecha política, entre ellos Ayuso, republicaron el vídeo asegurando que "el formato impuesto por Sánchez huele a tongo y que se pueden meter en la aplicación los DNI de las 10 millones de personas que normalmente no votan y, zas, 10 millones de votos más para el PSOE". Aunque la argumentación no sea muy elaborada, conviene explicar el origen de esta mentira.
Desde septiembre de 2025, se puede utilizar el DNI digital para votar, y hasta el momento no se han registrado denuncias ni problemas de suplantación de identidad, según la propia Junta Electoral Central. Por otro lado, en caso de que existiera alguna suplantación de identidad o una identidad falsa, la JEC no permitiría votar más de una vez a ninguna persona. Por otro lado, como es obvio, para votar hay que estar inscrito en el censo y estar empadronado para constar en el mismo, de acuerdo con el artículo 2.2 de la ley electoral. Eso es, a su vez, justo la comprobación que se hace en la mesa cuando una persona va a depositar su voto. Por tanto, es imposible votar varias veces con distintas identidades falsas. Si no se aparece en el censo, no se permite el voto: un DNI falso creado con inteligencia artificial, de una persona falsa no registrada en el padrón, no puede votar.
Por otro lado, sobre la posibilidad de llevar a cabo suplantaciones de identidad de otras personas reales para votar con el DNI digital, no valdría solo con falsificar el documento online. Sería necesario conocer los datos personales de esa persona, saber en qué mesa electoral va a votar y que no haya votado con anterioridad, ya que al depositar la papeleta, los encargados apuntan al elector para que no ejerza su derecho más de una vez. Aplicando un poco de lógica cotidiana al asunto, si alguien quiere ir a votar más de una vez, lo más probable es que despierte las sospechas de la mesa y se lo digan directamente al tratarse de circunscripciones pequeñas en las que todo el mundo se conoce. Pese a todas estas evidencias, Ayuso decidió darle cabida en su perfil en X a este bulo.
A los brazos del Gran Reemplazo
Por otro lado, Ayuso flirteaba esta semana con la Teoría del Gran Reemplazo, es decir, la idea de que la población blanca y cristiana está siendo sustituida a conciencia por inmigrantes para ejecutar un reemplazo demográfico. Nombres de gran poder en el globo como Elon Musk o J.D. Vance dan validez a esta conspiración: el vicepresidente de Estados Unidos se muestra convencido de que los demócratas pretenden desnivelar de golpe la demografía a través de sus políticas migratorias, más abiertas que las republicanas. Esta teoría de la sustitución era una tesis minoritaria hace apenas unos años, pero ahora se ha normalizado e instalado en el debate público como otra de las aristas del racismo de algunos discursos de odio. También en el de Isabel Díaz Ayuso.
La presidenta madrileña ya coqueteó con este concepto a principios de febrero, cuando alertó de que "el islamismo radical se abre paso en países del norte de Europa y amenaza con expandirse por España". Se refirió de nuevo al tema alguna que otra vez, pero sin incidir mucho en ello. Ahora, le ha dado cuerpo a una versión castiza de esta racista y conspirativa teoría: la ha ligado a una conspiración en su contra para sacarla del poder.
Desde Sol, se sospecha que se está preparando un plan desde La Moncloa para desbancarla en las elecciones de 2027. El agua moja: es evidente que los partidos, en un sistema democrático, van a buscar sus mejores opciones en las urnas y éstas pasan, en todos los escenarios, por destronar al adversario. El asunto en este caso es que se asocia lo evidente, que es el hecho de que el PSOE, como todos los demás partidos, buscará ganar las elecciones, con teorías racistas y xenófobas. Según la presidenta y su equipo, el Gobierno podría agilizar el proceso de nacionalización, por la Ley de la Memoria Democrática, que otorgaría el derecho a voto a 2,3 millones de personas que la han solicitado. La proporcionalidad dice que 400.000 de ellas tendrían vínculo con Madrid. "Con que solo votaran 20.000, ya moverían un escaño. Si vota la mitad, decidirían 10 escaños. Vamos a ver la presión que mete el Gobierno para agilizar esos procesos. Y estamos viendo cómo crece el censo", argumentan desde las oficinas de Sol.
La dirigente madrileña piensa que son potenciales votantes progresistas, y así lo escenificó en una entrevista con OkDiario bajo el titular: "Las nacionalizaciones masivas son el nuevo pucherazo de Sánchez para mantenerse en el poder". "Han nacionalizado a un millón. Esos son todos votos para la izquierda", asociaba también torpemente Eduardo Inda. Ayuso respondía: "Eso es lo que pretende el señor Bolaños, que está detrás. En las municipales, esas regularizaciones masivas, de los países con los que haya reciprocidad, ya podrían votar, y en las generales, como ya son españoles de pleno derecho, podrían participar. Estamos detectando que el censo de Madrid está duplicándose con respecto al resto de España. ¿Por qué? Porque a través de Bolaños y su ministerio lo que se hace es que, de manera automática, cuando tú te quieres nacionalizar y eliges circunscripción, el sistema te da por defecto Madrid, o ellos te condicionan y te recomiendan Madrid. Esto, además de reventarnos los servicios públicos, condiciona el voto y el porcentaje de votantes porque amplía los censos. [...] Un cubano con 30 años nunca ha votado en unas elecciones democráticas, ¿cómo vamos a confiar en que el voto desde Cuba hasta Madrid sea democrático si su Gobierno no lo es?". Desde el PP asocian a estos nacionalizados al voto progresista. Por otro lado, cabe destacar que no existen pruebas de que los funcionarios instiguen a los solicitantes a elegir Madrid.
Mezclando iniciativas y regularizaciones
No obstante, toda esta conspiranoia se cae al descubrir que el proceso de regularización extraordinario que se ha llevado a cabo desde el Gobierno para regularizar personas migrantes es ajeno a este, que se ha abierto para hijos, nietos y bisnietos de exiliados y víctimas de la Guerra Civil. Ayuso ha confundido ambos procesos y, además, dando por hecho que no la apoyarían electoralmente, está estigmatizando indirectamente a todas estas personas. "Obviamente no sabemos qué votan. Lo importante es que se está modificando el censo de manera opaca. Gestionado todo desde el ministerio de Bolaños", inciden desde la Comunidad de Madrid.
Ayuso ha caído en el mismo error que su líder de partido, Alberto Núñez Feijóo, mezclando la ley de memoria con los regularizados. Un argumento que, además, se cae por su propio peso al saber que los segundos no van a tener derecho a voto en el corto plazo. A juicio del PP, el PSOE maniobra en la sombra para conseguir un censo a su favor. Pero, paradójicamente, lo hace con personas que no tienen derecho a voto todavía.
Desde el ministerio de Bolaños, por su parte, valoran todas estas teorías como bulos y no les dan importancia. "El PP es un partido que conoce perfectamente las garantías del sistema electoral, que ha contribuido a diseñarlo y que gana elecciones con él. Sumarse a una estrategia de deslegitimación y mentiras propia de la ultraderecha da idea de su profunda crisis ideológica. Los bulos y las teorías falsas sobre manipulación electoral han sido usados en otros países con el fin de tensionar a la sociedad, sembrar el caos y forzar la desconfianza en el sistema democrático", aportaban desde su lado.
Por otro lado, también es conveniente recordar que todos los gobiernos de la democracia española, salvo el de Mariano Rajoy, han aprobado regularizaciones de inmigrantes. José María Aznar (PP) regularizó aproximadamente a medio millón de personas en varios procesos. Los socialistas José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González, a otras 570.000 y 140.000 respectivamente. En cuanto a la preferencia electoral de los mismos, revisando el CIS, varían en función del país de origen y de los elementos socioeconómicos. Los cubanos y los venezolanos de clase alta, por ejemplo, votan más por la derecha. Los marroquíes, los ecuatorianos y los dominicanos tienen preferencia por la izquierda. En cualquier caso, ningún dato muestra que las nuevas personas con derecho a voto puedan suponer un vuelco electoral de ninguna clae y las teorías como la del Gran Reemplazo se quedan en lo que son, en puras especulaciones xenófobas.