Javier Ortega Smith, en su batalla contra Vox, aún tiene una incógnita sin despejar que debe resolver: su acta de diputado en el Congreso. Tras su expulsión formal por decisión del partido de Santiago Abascal, voces del Grupo Parlamentario presionan para que el siguiente paso sea su salida del grupo en la Cámara Baja.

En este sentido, Vox pedirá a Ortega Smith su acta de diputado “por coherencia” si finalmente se produce su expulsión. Así lo ha desgranado este miércoles el secretario general del grupo en el Congreso, José María Figaredo, señalando que “lo lógico” sería que el madrileño entregase su acta “si finalmente se confirma su expulsión” en la Cámara Baja.

“Si no estás dispuesto a coordinarte con el partido, a actuar como un equipo, si quieres hacer la guerra por tu cuenta, si quieres jugar tu propia partida, lo lógico es que devuelvas el acta”, ha emplazado Figaredo en declaraciones a los medios de comunicación desde León.

Bajo este marco, el dirigente de Vox ha llamado a actuar por la vía de la “coherencia”: “No es ni más ni menos que lo que él mismo exigía a personas que se vieron en esta situación cuando él era secretario general”, ha recordado Figaredo.

En este punto, cabe recordar que en esta batalla interna en las filas de Abascal, por su parte, Ortega Smith ha venido defendiendo que mantendrá su escaño en caso de que, finalmente, sea expulsado del Grupo Parlamentario de Vox, y que continuará su labor en el Congreso integrado en el Grupo Mixto, cuyos integrantes ya esperan su inminente incorporación, aunque no se plantean cederle tiempos de intervención, presentación de iniciativas o hueco en comisiones parlamentarias.

Expulsión oficial de Vox

Fue la pasada semana cuando los de Abascal zanjaron buena parte de esta polémica interna expulsando definitivamente a Ortega Smith, uno de los fundadores del partido que venía esgrimiendo una postura crítica contra el liderazgo de la cúpula en los últimos tiempos.

El Comité de Garantías del partido anunció la decisión al considerar que el político madrileño estaba acometiendo una “infracción muy grave” después de no ceder la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid, tal y como había ordenado la formación.

Una confrontación que no terminó en este punto, ya que, además de todos los cargos de peso que se le fueron eliminando a Ortega Smith en los últimos meses dentro de las filas de Vox, ahora, con este escenario de por medio, el madrileño denunció a la dirección por filtrar su expediente de expulsión, lo que estaría afectando a su confidencialidad.

No se puede aceptar a dictadores” en política, según esgrimió Ortega Smith, además de que cargó contra el funcionamiento de los órganos de decisión internos al entender que, en su caso, estaban actuando de manera “arbitraria y totalitaria”: “Quizá me cesaron por quejarme de irregularidades”, espetó en distintas entrevistas concedidas este lunes.

A modo de réplica, Abascal y la cúpula del partido restaron importancia a la amenaza por la vía judicial de Ortega Smith en su contra: “Que se ponga a la cola de todas esas denuncias que estamos recibiendo desde hace mucho tiempo. (…) Unas han ido a la Fiscalía, otros han ido al Tribunal Supremo, otros han ido al Tribunal de Cuentas, y todas han acabado en la papelera, que es como acabarán todas las denuncias de aquellos que pretendan trasladar que Vox no es transparente, que no es democrático y que no cumple con el Tribunal de Cuentas”, dijo al respecto el secretario general de Vox, Ignacio Garriga.

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