En su comparecencia parlamentaria para explicar el rescate de Bankia de finales del mes pasado, el ministro de Economía Luis de Guindos sostenía que la crisis de la entidad y la intervención estatal eran consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria, un crack que puso en evidencia errores de gestión cometidos en el pasado. "Ahora vamos a empezar a depurar todos los errores, cuando se habla de provisiones y de capital lo que hacemos es reconocer errores de valoración, de concesión de crédito y de decisiones de inversión", apuntó el ministro sobre las responsabilidades en la entidad financiera socorrida.

El ministro veía margen...
¿Cómo pudieron confiarse los gestores de Bankia -fruto de la fusión de siete cajas pero por vólumen básicamente la unión Caja Madrid y Bancaja, controladas políticamente por el PP desde hace lustros- hasta el punto de generar un agujero en su balance de unos 23.000 millones de euros? Seguro que declaraciones como las de De Guindos en 2003, cuando era secretario de Estado, no ayudaron demasiado a unos gestores al fin y al cabo políticos. Entonces, en una entrevista a ABC, negaba la burbuja inmobiliaria y veía margen para que creciera la deuda privada: "Nuestro endeudamiento continúa muy por debajo de la media europea y hay que tener en cuenta que las familias se endeudan para adquirir vivienda, no para comprar bienes de consumo perecederos".

Los activos para las generaciones futuras
Y añadía: "Sí es cierto que las familias están más endeudadas, pero está aumentando su riqueza patrimonial y financiera y hay unos activos que se transmitirán a las generaciones futuras". Ahora lo que amenaza a las generaciones futuras no son solo 'activos' sobrevalorados sino también un rescate bancario -de hasta 100.000 millones de euros- del que tendrá que responder el Estado si las entidades no lo devuelven. La evolución en los últimos años del crecimiento de la deuda privada -el problema que atenaza ahora la economía española- así como de la deuda pública pueden consultarse en estos gráficos del elblogsalmon. En el ministerio de Fomento puede consultarse la evolución en el precio de la vivienda.

Todo coherencia
De Guindos dejó otra frase histórica en aquella entrevista de 2003: "La mayor aportación del Gobierno [del PP] a la economía española es la coherencia de las políticas". Apenas transcurridos unos meses desde que retomaran el poder en las últimas elecciones, la coherencia brilla por su ausencia, ya que los populares han hecho todo lo que se comprometieron a no hacer: subida de impuestos, nacionalizar las pérdidas de los bancos, recortes en Educación y Sanidad... Tampoco está de más recordar que el ministro de Economía para quien trabajaba aquel secretario de Estado llamado De Guindos no era otro que Rodrigo Rato, flamante expresidente de la rescatada Bankia. Ambos son, por descontado, coherentes liberales.