Hay viajes que se hacen por escapar de la rutina… y otros que se hacen para celebrar el amor. Esa es, para Borja Rodríguez,  experto en turismo y fundador de Vacation Marbella Luxury Accommodation, la gran línea que separa una escapada cualquiera de un viaje de San Valentín. No es una cuestión de kilómetros, sino de significado.

“Un viaje de San Valentín se organiza para celebrar la relación”, explica. No se trata solo de cambiar de escenario, sino de poner a la pareja en el centro, con un propósito claro y una carga emocional que no suele estar presente en otras fechas. "En otras épocas del año, el viaje puede surgir por disponibilidad, para conocer un determinado destino o por necesidad de desconectar. En San Valentín, el componente emocional es mucho mayor y las parejas buscan crear recuerdos especiales", explica.

¿Cuáles son los errores más frecuentes que cometen las parejas al organizar un viaje por San Valentín?

Mientras que durante el resto del año viajamos porque tenemos días libres o ganas de desconectar, en febrero muchas parejas buscan algo más profundo: crear recuerdos que se queden para siempre. Sin embargo, buscando el mejor viaje posible muchas veces las parejas cometen errores organizativos que hacen que la experiencia se chafe por una serie de errores que son fácilmente salvables.

Para Rodríguez, uno de los fallos más comunes es intentar meter demasiados planes en muy poco tiempo. "Un viaje de San Valentín no debería convertirse en una carrera contra el reloj. Una planificación flexible es ideal para que esto no ocurra", explica. También advierte de otro error frecuente: pensar que con elegir destino y comprar billetes ya está todo hecho. “Gran error”, subraya.

"Hay que cuidar mucho los detalles y más en esta fecha: alojamiento, planes, reservas, actividades, visitas... Incluso lo mismo no necesitas salir de tu alojamiento porque lo tienes todo allí. Centra tu viaje alrededor de tu pareja, no del destino", añade Rodríguez. Por último, el tercer gran error es "hacer lo que hace todo el mundo en ese destino y perderse planes que sí nutren en realidad a la pareja". Esto es, por ejemplo, ir a hacerse fotos por las calles en lugar de, por ejemplo, un museo con encanto que no conoce mucha gente.

¿Cuáles son los mejores destinos para una escapada romántica en San Valentín?

Cuando se piensa en una escapada romántica, la mente viaja sola a ciudades icónicas, calles empedradas y cenas a la luz de las velas. Pero Borja Rodríguez rompe con la idea de que exista un único camino válido. Los destinos clásicos funcionan, reconoce, porque ya traen consigo un imaginario romántico y una oferta pensada para parejas. El problema es que, en fechas como San Valentín, también traen multitudes. Y eso, para muchas personas, es justo lo contrario de lo que buscan.

"Cada vez más parejas valoran destinos menos conocidos, huyen de aglomeraciones buscando experiencias auténticas en las que primen la tranquilidad, la privacidad (me gustaría recalcar esto, porque es una de las cuestiones principales por las que eligen nuestras villas) y el cuidado. Al final, lo importante no es el lugar, sino que tu pareja se sienta cómoda, tranquila y conectada", arguye.

Romanticismo sin arruinarse

No todo el mundo puede permitirse grandes lujos, y eso no significa renunciar a una experiencia especial. Rodríguez aconseja, cuando el presupuesto es ajustado, centrarse en menos cosas pero mejor pensadas.

"Con un presupuesto ajustado, es mejor centrarse en menos cosas, pero bien pensadas. Si no tienes que viajar en San Valentín, tal vez sea mejor idea elegir fechas flexibles, priorizar un alojamiento acogedor, preparar sorpresas personales o planificar experiencias baratas. A veces, un entorno tranquilo y tiempo de calidad valen más, explica Rodríguez.

El nuevo lujo en pareja: privacidad y recuerdos

En cuanto a tendencias, Rodríguez observa que cada pareja busca algo distinto, pero hay un hilo común: las experiencias personalizadas. Desde contar con un chef privado hasta paseos en barco por la costa de Marbella, las parejas quieren vivir momentos que sientan como propios. "A nosotros nos piden mucho el servicio de chef y los paseos en barco por las costas de Marbella. Un día con tu pareja en un yate disfrutando del mar y del sol", confiesa. 

Por otro lado, Rodríguez explica que "para determinado tipo de parejas, otro de los servicios estrella es hacer una sesión de fotos con un fotógrafo profesional. Ya que están en una gran villa, aprovechan para hacerse una sesión de fotos. Recuerdos para toda la vida y experiencias personalizadas. No hay dos parejas iguales, no hay dos maneras iguales de vivir la pareja".