En psicología se cree que los psicópatas despersonalizan a sus víctimas para derribar barreras emocionales facilitando así la satisfacción de sus propios objetivos sin sentir culpa o remordimientos por ello. En la nueva Mediaset España se despersonaliza por distintos motivos. Algunas veces por hacer hincapié en enterrar todo rastro del pasado como si fuera vergonzoso, como cuando alguien nombra a ‘Sálvame’ y enseguida se convierte en “ese programa del que usted me habla”. Otras veces se despersonaliza para respetar algo tan anacrónico en 2026 como los vetos de la cadena.

Para evitar nombrar a rostros que un día fueron parte importante del grupo hoy se recurre a fórmulas imposibles como “el padre de la prima de Carlo”, por ejemplo, para no decir “Kiko Matamoros”. Esa misma fórmula se repetía en el cebo de esta semana de ‘¡De Viernes!’. El vídeo que anunciaba la entrevista de Rosa Benito en plató iba acompañado en redes del texto: “Esta semana, en ¡De Viernes!... Rosa Benito hace frente a todas las polémicas en plató: Desde la mala relación de Rocío Flores y su madre, a la entrevista de Amador Mohedano”. Rocío Carrasco pasa a ser “la madre de Rocío Flores” y todo lo contado antes de esta fecha pasa a ser una nebulosa ridículamente espesa, pero que a pesar de cubrir toda la habitación nadie ve en esa cadena.

La cosa es que en ‘¡De Viernes!’ se sienta Rosa Benito. Esa mujer conocida por su sólido discurso, por no cambiar nunca de versión y por actuar desde el no rencor y la pureza de sentimientos siempre. Esta misma Rosa que ahora parte un piñón con Rocío Flores y su padre ha dicho en los mismos platós de Telecinco literalmente lo contrario de lo que ahora asume. A continuación, enumeremos algunas de las idas y venidas de la que un día fuera confidente de Rocío Jurado y que hoy es azote de su heredera universal. Enumeraré solo en un párrafo porque si no esta columna sería interminable.

En abril de 2006 dijo en plató de ‘El Programa de Ana Rosa’ sobre el exmarido de Rocío Carrasco: “eres un cáncer de Rocío Carrasco”, “no vas a conseguir nunca que esta familia se rompa por lo mala persona que tú eres”, en junio de 2009 en ‘La Noria’ le espetó “tú has chupado del bote de Rocío Jurado toda la vida”, en el ‘Deluxe’ en 2011 aseguraba que “él quiere vender una historia que no es la real”. En ‘Supervivientes’ en 2017 a Rosa le entraban los males ante la petición de Sandra Barneda de que besara al padre de los hijos su sobrina “todo el mundo sabe lo que hay y cada uno en nuestro sitio”.

Ahora, de todo lo anterior, “donde dije digo, digo Diego”. Y todos felices. Y todos sin memoria. Y nadie con decencia. Pero no pasa nada, porque estamos ‘¡De Viernes!’. Lo más complicado de entender es ver cómo Terelu sonríe complaciente mientras una vez más se traga el sapo de turno escuchando barbaridades sobre aquella a la que llama hermana. Claro que, quizás su concepto de hermana sea distinto del del resto de mortales. También os digo, Terelu bastante tiene con lo que tiene. En el plató donde trabaja, el virus de la amnesia pertinente convive con el Síndrome de Quevedo: aquello de “poderoso caballero es don dinero”.

Este viernes Terelu ha tenido que ver como la niña de sus ojos, la incipiente escritora Alejandra Rubio, dejaba a un lado toda su palabrería y se tragaba dos frases de su todavía escasa hemeroteca. La Rubio pronunció en algún momento que “no voy a vender mi vida porque no lo he hecho nunca”, a pesar de haber vendido una exclusiva en el ‘¡Hola!’ con su primer embarazo y embolsarse una interesante cantidad al mes por opinar sobre las tramas familiares en diversos platós de Telecinco.  Otra frase que se tuvo que comer con sus ocho palabras y sus veinticuatro letras fue la de “yo no me he hecho un ‘¡De viernes!’”. Alejandra se sentó para contar que volverá a ser madre con Carlo Costanzia, algo que, si hacemos memoria ya os conté en mi primera columna en esta tribuna.

Termino la columna de esta semana con dos deseos y un recordatorio. Deseo que nunca nadie en la vida me odie como parece odiar Rosa Benito a su sobrina Rocío, porque solo el odio es capaz de cegarte para actuar de la forma tan torpe que actúa Rosa Benito en un plató.  El segundo deseo es ojalá nunca desarrollar una soberbia tan exacerbada como Terelu y Alejandra, porque entiendo que comértela a cucharadas en horario de máxima audiencia en Telecinco tiene que ser un trago complicado. Aun recuerdo como Terelu decía en Sálvame que su hija no iba a ser “una Chabelita”… Por suerte nada que ver, Isa Pantoja tiene una carrera universitaria. Todavía nos falta por ver la salida del armario de una famosa de cuna, llegará. En fin, que tenemos todo manga por hombro.

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