Hay semanas en las que no pasa nada y otras en las que parece que en un espacio de siete días se hayan concentrado años de acontecimientos. Si la semana pasada nos sorprendía el anuncio de la participación de Juls Janeiro, hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario, en un nuevo formato de Atresmedia, este miércoles los kioscos de toda España se llenaron de ejemplares del ‘¡Hola!’ en los que Juls concedía su primera entrevista, hecho ante el cual aseguraba sentirse “como una Kardashian”. Evento canónico en la incipiente carrera profesional de Juls en televisión: tus primeras palabras en la portada del BOE del corazón y con una super producción a 12 páginas.
La entrevista en sí tampoco es que tenga mucha chicha, algo normal en una chica de 23 años sin recorrido mediático alguno. Un montón de obviedades, algunas lamentaciones sobre crecer siendo hija de famosos (algo que sin duda da para disertar sin límites) y muchos anhelos de una joven con un punto de “princesa de barrio” que no tiene problemas en asumir que se ve a sí misma como una “superestrella” y que quiere salir en una película de Torrente, como su padre a quien califica de “icónico”. El problema de esta portada es el debate que trae consigo, un debate que personalmente me despierta alguna reflexión preocupante como profesional de este medio.
Cuando Juls cumplió los 18 años se despixeló su imagen y también detalles de su vida privada en programas de televisión. Por esa avidez desmedida por conocer (o inventar) detalles sobre su intimidad fue condenada una cadena de televisión y algunos tertulianos que, según recoge la sentencia, lesionaron su derecho a la intimidad y la propia imagen. Fruto de esa sentencia se le reconocía a Juls un estatus de “anónima” que ahora ha pasado a la historia a golpe de talonario. Como profesional de la comunicación me pregunto si esto puede sentar un precedente, si puede ser un ejemplo a imitar el que primero se consiga judicialmente un estatus de protección (y una indemnización) y luego se deshaga de ese estatus previo pago de una exclusiva en una publicación.
Como todo en la vida, el asunto tiene muchas aristas, y por supuesto, muchas interpretaciones. Más allá de todas ellas, esta semana pienso mucho en la primogénita de Jesús Janeiro, esa que tuvo fruto de su relación con Belén Esteban. Esa que es anónima por elección propia, esa de la que sabemos lo justo por mandato judicial, esa que decían que iría a un plató de la mano de su madre en cuanto cumpliera los 18. Una joven que vive fuera de su país en un ejemplo de coherencia que sin duda debe ser el orgullo de su gente que ha visto como ha puesto por delante del dinero fácil los principios. Seguro que si hace años hubieran preguntado cuál sería la primera hija de Jesulín de Ubrique en protagonizar una portada de ‘¡Hola!’ muchos habrían apostado por su primogénita. El tiempo ha dado a todos los personajes de esta historia el lugar que les correspondía. Quién sabe si quedan nuevos capítulos de la misma por descubrir…
Esta semana también hemos visto cómo nacía un nuevo personaje del universo de la crónica social de nuestro país. En ‘¡De Viernes!’ concedía su primera entrevista Rocío Martín. Una enfermera estética que asegura estar embarazada de Omar Montes y que así lo manifestaba esta semana en sus redes sociales. El 25 de abril en esta misma columna os adelantaba que el testimonio de Rocío, “una joven embarazada de un muy famoso cantante que habría mantenido esta relación de forma paralela a su vida familiar”, se había levantado de la escaleta del programa de la noche de los viernes en ‘Telecinco’ a última hora. Poco después de publicar Rocío el post en redes con la ecografía recibo un WhatsApp: “David, Rocío habla esta semana en ‘¡De Viernes!”. Recordad que primero lo leísteis aquí.
Impacta escuchar a Rocío decir que “me dijo que interrumpiera mi embarazo” o que habla “por mi seguridad y la de mi bebé”. De esta historia la parte que más me interesa es la de la pareja de Omar Montes. Lola, que justo tiene un bebé de seis meses con el cantante, curiosamente seis meses es lo que lleva de gestación Rocío Martín. No hace falta ser adivino para llegar a la conclusión de que no es la situación soñada por ninguna madre de 24 años que acaba de empezar un proyecto de familia con su pareja. Me viene a la memoria un vídeo que se viralizó hace algo más de un mes en el que Omar Montes recriminara a su hijo de 12 años que dejara embarazada a su novia. Desconozco si era realidad, si era ficción o si era un deliro para las RRSS. Pero ahora recuerdo ese video y pienso en un dicho que dice mucho mi abuela “bendita la rama que al tronco sale…”.
Para acabar, adelanto una noticia un tanto delirante, pero que esta semana me ha arrancado alguna sonrisa. Me escribe un colega de la prensa canaria y me comenta que una de las islas se prepara para un rodaje cinematográfico que contará con rutilantes estrellas. ¿De qué estrellas estamos hablando? Pues este proyecto contará con la vuelta al cine de Bárbara Rey, pero curiosamente lo hará acompañada de Víctor Sandoval, Sonia Monroy, Pipi Estrada y Leticia Sabater… Concluyo acordándome esta semana mucho del maravilloso titular que en su día dio Pitita Ridruejo a Martín Biachi: “A mucha gente no le conviene que llegue el Apocalipsis”… ¡Qué razón tenía Pitita! Si esto no es tener todo manga por hombro…
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google DiscoverAñadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.