El paso del Lamborghini Temerario de calle a su versión de competición, el Temerario GT3, ilustra la integración entre diseño e ingeniería en la marca. Según Mitja Borkert, Director de Diseño de Automobili Lamborghini, el modelo de carretera se concibió desde los primeros bocetos con rasgos atléticos, líneas afiladas y una postura orientada al rendimiento. Esos mismos atributos sirvieron de base para el desarrollo del GT3, que debutó en las 12 Horas de Sebring.

El Lambo Temerario de calle alcanza los 920 caballos

El Temerario de calle combina un motor V8 biturbo con tres motores eléctricos, alcanzando 920 CV y una velocidad superior a 340 km/h. En cambio, el GT3, desarrollado por Lamborghini Squadra Corse bajo normativa FIA, prescinde del sistema híbrido para cumplir con las exigencias de la categoría. Mantiene el mismo bloque V8 de 4,0 litros, pero con una puesta a punto centrada en el rendimiento sostenido en pista y el equilibrio según el balance of performance.

La carrocería del GT3 emplea un formato más de carreras

La carrocería del GT3 emplea materiales compuestos ligeros, secciones de liberación rápida y paneles modulares que facilitan las intervenciones rápidas durante las competiciones. El interior, por su parte, se simplifica al máximo e incorpora sistemas de seguridad homologados por la FIA, a diferencia del habitáculo del modelo de calle, que combina ergonomía deportiva con confort para el uso diario.

Dos versones de un mismo coche para explotar la adrenalina

Ambas versiones comparten una misma filosofía: transformar la adrenalina en forma, proporción y movimiento. El diseño no se limita a adaptar un coche de calle a la pista, sino que traslada su esencia emocional y funcional a un vehículo capaz de competir al más alto nivel.

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