Los conductores se enfrentan a unos posibles acuerdos entre las distintas Estaciones de Servicio, cercanas entre sí. Especialmente entre las denominadas ‘low cost’ y en las ciudades de tamaño medio, que ofrecen el mismo precio día tras día. Definitivamente, los usuarios, en este caso, los sufridos conductores a los que las distintas administraciones fríen a impuestos por el solo hecho de poseer un vehículo, en muchos casos para uso profesional, son siempre los más perjudicados.
Hemos estudiado estos hechos y los usuarios no tienen posibles alternativas de elección entre una u otra gasolinera, ya que todas las denominadas de 'precios bajos', parece ser que, de algún modo, establecen similares precios al combustible.
Diferencias entre las grandes, precios iguales en las pequeñas
No es normal que, las Estaciones de Servicio abanderadas por las grandes multinacionales, ofrezcan diferencias de precios muy significativas día a día, o los descuentos por fidelidad y otra serie de beneficios para sus clientes, lo que evidencia que operan dentro de una sana competencia.
Mientras, lo que sucede entre muchas de las denominadas ‘low cost', al menos, en ciudades de menos de 100.000 habitantes y con términos municipales más reducidos, es que, supuestamente, incumplen la Ley de Defensa de la Competencia, que trata de mantener la libre competencia en el mercado, prohibiendo conductas anticompetitivas y abusos de posición dominante, entre otras cosas. Por tanto, cualquier posible acuerdo entre empresas, por muy ‘precios bajos’ que sean, está totalmente prohibido y es sancionable, además, con multas elevadas.
Gandía, falta de competencia entre las 'low cost'
Pongamos, como ejemplo, una ciudad como Gandía, en la provincia de Valencia. En 2025, contaba con un censo de 83,135 habitantes, y en el periodo estival, duplica, con mucho, estas cifras. En un radio del centro de la Ciudad Ducal, de máximo 5 kilómetros, según las dos aplicaciones más fiables de búsquedas de precios de gasolineras, existen en funcionamiento diez gasolineras ‘low cost’, de diferentes banderas.
El sábado, 21 de marzo, todas ellas, tenían el precio del gasóleo a 1,879 euros/litro, y la gasolina de 95, a 1,779 euros/litro, nueve de ellas, y dos céntimos mas cara, la restante. Ayer, domingo, 22 de marzo, tras las medidas gubernamentales de rebajas de impuestos, eran nueve las `low cost', que ofrecian el mismo precio de 1,699 euros para el gasóleo, mientras quela gasolina de 95 la comercializaban a 1,489 euros, ocho gasolineras.
Ni las consecuencias de la guerra, alteran los precios idénticos
Estos precios idénticos, en plena marabunta de las constantes alteraciones fruto de la guerra en Oriente Medio, ya asombran, pero, lo malo, lo terrible, lo indeseado, es que esta “igualdad” de precios en estas gasolineras referidas es similar a lo largo de todo el año. Muchas de ellas están ubicadas a escasas centenas de metros entre sí. Cambian los precios, los mismos días y a idénticas horas. Y todas, funcionan como autoservicio, por lo que la mayoría de las 24 horas del día permanecen sin personal de atención. Eso sí, a favor, hay que decir que, al menos cuatro de ellas, facilitan de forma gratuita el aparato de hinchado de neumáticos -raro, hoy en día-. Aunque, también es habitual, que no funcionen correctamente.
¿Quiénes son los responsables de vigilar estas supuestas malas prácticas? Suponemos, que una Administración cercana, que puede supervisar más eficazmente los precios.