Quedo con Tania Llasera en su casa. Es una tarde primavera y al llegar me recibe sin maquillar. Se le ha hecho tarde, pero cualquiera que conozca a Tania sabe que es muy de improvisar. Me ofrece tomar algo, nos sentamos en el salón de su casa que está bañado por una luz preciosa a esa hora, saca un neceser de maquillaje y mientras yo pongo el móvil a grabar ella comienza a maquillarse. Dos amigas, una charla y un rato estupendo que queda plasmado en esta entrevista.

                                                                               

Pregunta: La primera búsqueda asociada que Google devuelve cuando buscas tu nombre es: “Tania Llasera delgada”. ¿Qué te parece?

Respuesta: No me sorprende mucho, me parece exótico que sigan buscándome delgada…

P: ¿A qué crees que responde? ¿Es un deseo? ¿Es una curiosidad? ¿Es una presión?

R: Creo que es curiosidad. Yo creo que después de delgada suele ir mi marido, que alguna vez lo he buscado. Yo creo que es más curiosidad por ver en general, como llevo tantos años en redes ya más entradita en carnes y sin enseñar a mi marido. La gente quiere ver lo que no se ve.

P: Te he leído hace poco decir en una entrevista que has llegado a tener cláusulas en tus contratos sobre no tener variaciones de físico ¿No te parece ahora una salvajada?

R: Con los ojos de 2026, sí. Porque ya estamos en otro momento de la vida. Pero es que no se puede jugar lo de antes con los ojos de ahora. Pero también te digo que los chicos también tenían esa cláusula.

P: O sea, era algo general.

R: Sí, porque recuerdo, por ejemplo, que a Jesús Vázquez le encanta ir a esquiar. Iba con mucho cuidado y cuando acababa programas. Porque si te rompes una pierna no puedes presentar, ¿sabes?

P: Como los futbolistas.

R: Exacto. No solo eran cláusulas sobre no cambiar de peso, sino sobre no hacerte daño. Claro que lógicamente tienes que poder trabajar...

P: ¿Aceptarías ahora algún tipo de condición en un contrato de trabajo referente a tu físico?

R: No.

P: ¿Qué es lo que ha cambiado en ti?

R: Tengo más edad. El mundo ha cambiado. Tengo más claros mis criterios. Quién soy, dónde reside mi valor. Ahora soy una mujer con J de mujer. ¿Sabes? Antes era una cría…

Tania Llasera “Hay una gordofobia que es absolutamente invisible a los ojos de quien no es gordo”. ElPlural.com.


P: ¿Dónde crees que reside tu valía como comunicadora ahora?

R: En la naturalidad, que siempre ha sido mi baza. La espontaneidad, hablar de cosas que normalmente están muy estigmatizadas con una naturalidad apabullante. Ese es un poco mi fuerte.

P: Y todo eso, cuando empezaste y tu físico era tu tarjeta de presentación ¿todavía no lo tenías o te daba miedo enseñarlo?

R: No se me daba la oportunidad de poder enseñarlo. Porque al final el físico también es muy condicionante. Tú eres lo que eres y estás encasillada en chica boom boom de horario golfo. Y parece que no puedas ser otra cosa.

P: Alguna vez me has contado que te sentías como una muñeca, que te movían, te ponían, te colocaban.

R: Sí, pero eso se hace mucho en tele todavía. Incluso me siguen haciendo mansplaining. Hace poco me hicieron una entrevista y me decían “mira, cuando se encienda el piloto este rojo, es que están grabando”. Y yo pensando “Cariño, cuando tú naciste, yo ya veía pilotos rojos”. Pero bueno, te callas y dices “Bueno, mira, pobre, estará nervioso”. Yo qué sé…

P: ¿Te autocensuras mucho para no ser la conflictiva, la que dice “esto no me gusta” o la que dice “tío, que yo llevo 20 años en esto”?

R: No sé si es censura, pero me lo callo y cuando llego a casa lo hablo con mi marido. Digo “te puedes creer que ha habido un chico que me ha dicho esto”... Pero vamos, me río de ello, le echo humor. Y yo creo que soy una persona muy agradable con la que trabajar, quiero pensar.

P: El otro día una buena amiga me decía que ‘Upeka’ era el podcast para mujeres que le habría encantado presentar. ¿Cómo lo estás viviendo tú? ¿Qué te está aportando presentarlo?

R: Ayer lo pensaba, grabé dos programas, uno sobre el lipedema y otro sobre los contaminantes tóxicos y creo que hacemos un gran trabajo. No lo quiero decir muy alto, pero estoy tan a gusto que creo que casi iría sin que me pagaran. Es de esos trabajos que se alinean tanto, que va tan en la misma dirección de lo que yo soy y quiero ser, que me hace muy feliz. Y disfruto mucho de que estemos tan conectadas con las redes sociales y teniendo tanta información a nuestra disposición que la usemos para unirnos y para informarnos y para tener las máximas bazas a nuestro favor. Vamos, es un regalo del cielo que me ha caído.

P: Es un formato que tuvo una vida anterior presentado por Anne Igartiburu. Cuando lo presentaba ella era muy ella y ahora es muy tú.

R: Eso dice mucho de las presentadoras, que no somos actrices, que somos solo una versión de nosotras mismas más potente y más auténtica. Porque como no seas auténtica, la gente lo huele a la legua. La gente no es tonta en su casa, tiene muchas horas de redes sociales, entonces o pones toda la carne en el asador o van a otro lado. La televisión es una máquina de rayos X.

Tania Llasera Me parece exótico que sigan buscándome delgada…. ElPlural.com

P: ¿Cómo ves la tele actual?

R: La tele ha cambiado mucho. Muchísimo. Y no en la dirección que me gustaría que fuera. Creo que, con la cantidad de plataformas, la escisión de pantallas y todo, al final muy pocos programas que se ven en familia. Es una pena, pero también tenemos que entender que el mercado ya es otro y que el público demanda otras cosas. Creo que se hace mucho refrito de lo mismo, constantemente intentando buscar las audiencias de antaño que ya no existen. Creo que habría que innovar y ser valiente. Y me alegro mucho por gente como Henar Álvarez, que con ‘Al Cielo Con Ella’ ha pasado de RTVE Play a La 2, y ahora de La 2 a La 1. O Chenoa, que lo peta presentando un concurso como ‘The Floor’ con lo difícil que es en este país que una mujer presente un concurso. Máxima alegría por ellas dos. Pero a mí me gustaría ver también formatos novedosos, como alguno que hemos creado juntos tú y yo y tenemos en un cajón.

P: ¿Ves algún programa de la televisión actual en el que digas “ahí encajo yo”?

R: No. De la tele en España desde luego que no. De fuera a lo mejor sí.  no de la tele fuera así. Pero claro.

P: Si llegase una productora a una tele y te diese carta blanca ¿Qué harías?

R: Haría un matinal que fuera a antítesis del matinal. Me gustaría, sí. Es verdad que las mujeres siempre han sido las reinas de la mañana, pero tampoco le quiero quitar el trabajo a nadie. ¡Estamos hablando de ficciones absolutas! (Se ríe). O un programa de fin de semana con un poco de todo que pudieran ver mis hijos.

P: Hace poco, en ‘La cena de los idiotés’, planteabas un dilema donde hablabas de una situación ficticia en la que te veías avocada o presionada a llegar a utilizar alguna de las semaglutidas que hay en el mercado ahora para para perder peso con ayuda médica de un medicamento. ¿Realmente has sentido presión como para llegar a planteártelo?

R: Sí, claro.  Porque es constante el goteo de ofertas. Es casi diario el goteo de las farmacéuticas que ofertan directamente a través de mis representantes y a través de médicos que me someta a esos tratamientos. Es normal y es lógico. Y también hay gente muy bien intencionada porque a mucha gente le funciona muy bien y yo me alegro muchísimo por esa gente, pero a mí no deja de asustarme que una farmacéutica quiera venderme algo que voy a pincharme para perder peso. Pero ¿por qué mis kilos le interesan los demás? Fíjate si es triste que no avanzamos en la sociedad, que sigo hablando de lo mismo 12 años después. ¿Por qué a la sociedad le interesa mi cambio físico? ¡Dejadme en paz! ¿Soy peor comunicadora por pesar más? ¡No! En el podcast de Aimar Bretos lo planteé porque es un dilema muy real y que en ese momento me asaltaba, pero ahora estoy en otro momento.  

P: ¿En qué momento estás?

R: En otro totalmente distinto. No estoy haciendo ningún tipo de dieta, no me estoy pinchando ningún tipo de fármaco… También te digo que tengo la sensación de que si por lo que sea bajo un kilo ya todo el mundo va a pensar que me he pinchado alguna cosa y me lo he callado...  

P: ¿Por qué hemos normalizado decir a los gordos que tienen que adelgazar?

R: Porque hay una gordofobia absolutamente invisible a los ojos de quien no es gordo. Constantemente se nos está juzgando por si te estás comiendo una ensalada o no, o si comes una hamburguesa o un donut. Y de repente te tienes que sentir mal porque constantemente se te está llamando gorda de alguna manera. Como cuando te dicen “¡qué pena con lo guapa que eres de cara!”. O amigas muy bien intencionadas que te dicen “¡por Dios, ponte a dieta! ¡Que pesas casi 100 kilos!”. Es agotador.

P: ¿Qué te parece la prohibición del acceso a redes para menores de 16 años?

R: Me parece muy bien. Me parece que se queda un poquito corto, incluso yo lo haría más heavy. A ver, me parece súper bien que desde el gobierno legislen ya por fin para que las nuevas generaciones tengan un acceso más limitado a todo lo que es internet y todo lo que cabe ahí dentro. Pero yo directamente prohibiría el uso de móviles hasta los 18 años. Y también daría clases en los colegios, no solo de inteligencia emocional y de bullying, que me parece fenomenal, sino de uso, que se puede enseñar, que no se puede enseñar, porque hay mucha gente que sus padres o la gente que los rodea no han tenido ningún tipo de educación digital.

P: Para terminar, háblame de tus cuadros. ¿De dónde te viene a ti esta esta necesidad de pintar?

R: Nace de mi abuelo. Era artista, escultor. En mi infancia pasé mucho tiempo con ellos en Alicante, en un pueblo que se llamaba Jesús Pobre, en una montaña, entre bancales, y allí tenía un estudio muy grande, un estudio mediano y un estudio pequeño, tres estudios en una misma casa. Entonces yo siempre estaba en uno de los tres haciendo con mi abuelo cualquier cosa.

P: ¿Cómo se llamaba tu abuelo?

R: Joe Alberdi. José Manuel Alberdi y. Todo ese mundo suyo del arte de alguna manera se me debió de impregnar, porque yo ahora cada vez que me siento estancada y tengo pensamientos desagradables sobre mí misma, o sobre lo que sea, tiro a la creatividad. Recomendaría a todo el mundo que usara el arte para canalizar todo lo feo y sacar esos jugos estancados de su cuerpo.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover