La Península Ibérica vivirá un asombroso acontecimiento astronómico a lo largo de la tarde de este miércoles 12 de agosto. El eclipse total paralizará a gran parte del país después de muchos días de expectación al respecto, en los que tanto las autoridades como el mundo de la ciencia y los medios de comunicación hemos informado de las consecuencias que tiene observarlo sin ningún tipo de protección como las gafas homologadas

Lo cierto es que, antes de que este evento 'eclipsase' la actualidad de nuestro país, Los Simpson ya contó cuáles podían ser las consecuencias de ver el eclipse total directamente y sin ningún tipo de protección para los ojos en un capítulo de su temporada 20. 

En el comienzo del episodio titulado Adiós, Maggie, adiós, Lisa construye unas cámaras oscuras para toda la familia para observar con seguridad el eclipse total que tiene lugar en Springfield, y sobre el que los medios de comunicación también vuelcan su atención. 

Después de una disputa con Bart sobre quién lo verá antes, Homer aplasta su cámara oscura solo unos instantes antes de que comenzase la penumbra. Mostrando compasión y generosidad, Marge le cede la suya, quedándose sin nada para verlo. "Habrá otro en Yemen del Norte en 2027", dice como consuelo después de que Lisa le advirtiese de que se lo iba a perder. 

Una vez que llega a su etapa de ocultación total, toda la familia asegura que es algo de lo que "estarán hablando durante años", palabras que hacen que Marge no aguante más y mire directamente el eclipse sin ningún tipo de protección

Acto seguido, una vez que la luz del sol empieza a descubrirse de forma visible, Marge sufre daños oculares, provocándole una ceguera parcial. De hecho, el doctor Hibbert le venda los ojos durante dos semanas, ordenando al resto de la familia Simpson que tenga cero estrés, ya que podría aumentarle la presión sanguínea en los globos oculares. 

Las recomendaciones de seguridad ante el eclipse

Como hemos contado en párrafos anteriores, hay que tener precaución a la hora de observar el eclipse, ya que mirar al sol sin la protección adecuada puede convertir el espectáculo en un grave problema para la salud ocular.

Hace unos días, la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha recordó que la observación directa del sol puede provocar lesiones graves y permanentes en la retina, incluso sin que la persona perciba dolor en el momento. El riesgo no desaparece durante las fases parciales del eclipse, cuando la Luna cubre una parte del disco solar.

Por ello, la principal recomendación pasa por utilizar únicamente gafas específicas para eclipses o visores solares seguros que cumplan la norma internacional ISO 12312-2. Además, antes de utilizarlos es necesario comprobar que se encuentran en perfecto estado y que no presentan arañazos, perforaciones, roturas o cualquier otro deterioro.

Uno de los principales errores que pueden cometer quienes quieran observar el fenómeno es recurrir a elementos que, aunque puedan parecer suficientemente oscuros, no bloquean la radiación solar peligrosa.

Las gafas de sol convencionales no sirven para observar directamente el eclipse, independientemente de lo oscuras que sean. Tampoco ofrecen una protección adecuada las radiografías, los negativos fotográficos, los cristales ahumados, los CD u otros filtros improvisados.

La recomendación de Sanidad fue clara: para mirar directamente al sol deben utilizarse exclusivamente dispositivos diseñados para este fin y adquiridos a través de canales oficiales o establecimientos especializados.

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