Una de las últimas medidas de calado impulsadas por el Gobierno central es la prohibición de acceso a los menores de 16 años a las redes sociales, con sistemas de verificación de edad y en aras de protección de la juventud. Una iniciativa que ha contado con la rápida negativa de la oposición, sembrando, a su vez, las reacciones mediáticas.
En este sentido, ha destacado la réplica esgrimida por Iñaki López, quien se ha referido a la negativa de Vox en ver las bondades de la medida: “No imagináis jamás que partido español ha corrido a protestar ante el anuncio de un sistema de rastreo del odio en redes…”, ha señalado en X -antigua Twitter-.
Sin tan siquiera mencionarlo directamente, el presentador de televisión ha hecho alusión a Vox, después de que su líder, Santiago Abascal, haya rechazado desde Bruselas la iniciativa anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde Dubái, acusándole de intentar “censurar y atacar la libertad de expresión”.
Claves de la negativa de Vox
“Tenemos que denunciar, por lo que hemos escuchado al presidente del Gobierno, el intento de censurar, el intento de atacar la libertad de expresión”, ha defendido en declaraciones a los medios de comunicación desde la Cumbre Transatlántica de la Red Política de Valores, encuentro internacional que reúne a dirigentes y partidos de la ultraderecha mundial.
En los mismos términos, ha defendido que la regulación del uso de las redes sociales en menores de edad no ha de correr a cargo del Gobierno: “Son los padres los que tienen que decidir”, ha subrayado, tachando el anuncio de Sánchez como un “debate trampa”.
La iniciativa del Gobierno
Sánchez así lo ha anunciado desde la Cumbre Mundial de Gobiernos celebrada en Emiratos Árabes Unidos, donde ha precisado que la bondad de la medida busca perseguir a las plataformas digitales y a sus directivos que no retiren contenidos “de odio e ilegales”.
De este modo quiere obligar a las plataformas digitales a implementar sistemas efectivos de verificación de edad, así como crear un sistema de “rastreo cuantificación y trazabilidad” que permita establecer una “huella de odio y polarización”: “Nuestros niños están expuestos a un espacio en el que nunca deberían navegar solos, un espacio de adicción, abusos, violencia, pornografía, manipulación. No vamos a tolerarlo más, vamos a protegerles contra este salvaje oeste digital”, ha manifestado.
Con la herramienta para rastrear el odio, se pretenden “cuantificar” estas manifestaciones en redes sociales como base para futuras sanciones porque, afirma, difundir odio debe tener un coste legal, económico y ético que “las plataformas ya no se podrán permitir ignorar”.
A su vez, se busca abordar junto a la Fiscalía, las vías para investigar las posibles infracciones legales de empresas como Grok, Tik Tok e Instagram. “Vamos a tener una tolerancia cero en estas cuestiones y vamos a defender nuestra soberanía digital contra cualquier tipo de coerción extranjera”, ha agregado el presidente.
La Comisión Europea, en clave internacional, ha aplaudido la medida esgrimida por España, emplazando que trabajarán “mano a mano” para reforzar la protección de menores en plataformas digitales.