Este lunes, 9 de febrero, Telemadrid daba la bienvenida a Hablamos de Madrid, programa concedido a un rostro reconocible por la derecha y ultraderecha, Carlos Cuesta. La televisión autonómica lo ha programado en la franja vespertina, concretamente para realizar tándem con Christian Gálvez y su La tarde de Telemadrid, al borde del 0 técnico desde hace semanas. El recién llegado no conquistó en su debut, llegándose incluso a quedar por debajo de las audiencias de su 'telonero'.
Carlos Cuesta se estrenaba en la televisión pública madrileña, a partir de las 17:30 horas, con un 2,9% de cuota de pantalla. A lo largo de la emisión, el espacio abordó la huelga de los maquinistas, el precio de la cesta de la compra o, durante un amplio periodo de tiempo, las elecciones en Aragón.
En esta primera emisión, el espacio contó con cuatro colaboradores: Alejandro Entrambasaguas, Patricia Cerezo, Miguel Ángel Perez y Teresa Gómez. Algunos usuarios, como ya ha ocurrido con las emisiones de El Análisis Diario de la Noche de Antonio Naranjo, criticaron la representación de la plantilla: "La mesa de 'análisis' del nuevo programa de estreno de Carlos Cuesta en Telemadrid es 'super plural' con tertulianos de ElDebate, The Objective, Libertad Digital. Madre mía, qué programa".
Hablamos de Madrid se quedó por debajo del espacio de Gálvez, su predecesor en la parrilla, que firmó este lunes un 3,9% de cuota de pantalla. El mostoleño no ha logrado hacerse con un colchón de espectadores desde que se estrenara el pasado 13 de octubre con un frío dato: un 2,7% de audiencia y 31.000 espectadores.
Aunque parecía que remontaba ligeramente el vuelo, en las últimas semanas ha estado al borde del 0 técnico. Por ejemplo, el pasado 20 de enero, cuando el programa anotaba un 1% de share. Lo cierto es que el espacio conducido por Gálvez ya había estado próximo a esta cifra en más de una ocasión. Por ejemplo, el 10 de noviembre firmaba un 0,7% de cuota de pantalla y 6000 televidentes. De hecho, aquella jornada llegó a marcar el 0% técnico en varios momentos y fue superado por La Otra en algunos tramos de la emisión.
Toni Cantó y El Debat, en À Punt: un ejemplo de agonizantes audiencias en la televisión autonómica
El espacio conducido por Toni Cantó debutó en À Punt el pasado 5 de diciembre con una primera emisión dedicada a “El feminismo en crisis”. Aquel estreno congregó a unos 19.000 espectadores y alcanzó una cuota de pantalla del 2,4%, el mejor registro del programa en toda su breve trayectoria. Sin embargo, incluso ese dato inicial ya anticipaba problemas de fondo: en los minutos finales de la emisión se produjeron varios tramos con 0% técnico de audiencia, lo que implica que el consumo fue tan reducido que no llegó a quedar reflejado en la muestra de audímetros de Kantar Media.
La segunda entrega, centrada en “La Monarquía en España”, confirmó rápidamente la fragilidad del formato. La audiencia descendió hasta los 13.000 espectadores, con una cuota cercana al 1,5%. Pese a tratarse de un asunto con amplia presencia en el debate político y mediático, el programa perdió cerca de un tercio de su público en apenas una semana, consolidando una curva descendente que no logró corregirse con los primeros ajustes en duración y ritmo.
El deterioro continuó en la tercera emisión, dedicada a “La cesta de la compra”. El programa volvió a bajar hasta los 12.000 espectadores y una cuota del 1,6%. Ni siquiera un tema directamente relacionado con la inflación y el encarecimiento del coste de la vida consiguió frenar la pérdida de audiencia ni mejorar su competitividad dentro de la parrilla del viernes.
La cuarta entrega abordó una cuestión especialmente sensible en la Comunitat Valenciana: “¿Valenciano o castellano en la escuela?”. Lejos de provocar un repunte, el programa firmó uno de sus peores resultados hasta ese momento, con alrededor de 8.000 espectadores y una cuota del 0,8%. Además, volvió a acumular amplios tramos con 0% técnico de audiencia, un fenómeno que empezaba a repetirse de forma estructural y ya no como una anomalía puntual.
El mínimo absoluto llegó con la quinta emisión, emitida el 9 de enero y dedicada a “¿Ya no nos gusta el turismo?”. El espacio se desplomó hasta unos 6.000 espectadores y una cuota de pantalla del 0,7%, el peor dato desde su estreno. En esta ocasión, cerca de una hora completa del programa registró 0% técnico de audiencia, una circunstancia que evidencia una desconexión casi total con el público medido.
En su despedida de la parrilla, con una entrega dedicada a la inmigración, El Debat logró su segundo mejor dato al registrar una media del 2,3% de cuota de pantalla.
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