El próximo lunes 31 de agosto marca el inicio oficial del nuevo curso televisivo en la franja más disputada de la pequeña pantalla. Las principales cadenas han decidido  desplegar toda su artillería para afrontar una temporada que se prevé marcada por una enorme intensidad política y social. El pistoletazo de salida no podría ser más ajustado y simbólico, ya que dos de las 'reinas de las mañanas', Ana Rosa Quintana y Susanna Griso, protagonizarán un duelo histórico al trasladar sus respectivos platós a Ceuta. Desde la ciudad autónoma, ambas comunicadoras abordarán sobre el terreno la grave crisis migratoria, evidenciando que la lucha por el liderazgo y la influencia informativa no concede tregua, mientras el resto de cadenas reestructuran sus bazas para consolidar o recuperar su ventaja competitiva.

El regreso de Ana Rosa y el reajuste de la parrilla

Mediaset ha decidido pisar el acelerador y no esperar más para rearmar su franja matinal ante los inminentes movimientos de la competencia. La principal novedad radica en que Ana Rosa Quintana ha optado por ponerse al frente de un programa especial en directo desde Ceuta, retomando así el pulso informativo tras su viaje a principios de agosto para cubrir la masiva llegada de migrantes. Con este sonado regreso, Telecinco modifica su programación para recuperar el esquema de su pasada temporada y reubicar la duración de sus magacines diarios, todo ello a la espera de que la cadena resuelva definitivamente el futuro de El precio justo en su parrilla.

De este modo, el engranaje matinal de la cadena de Fuencarral arrancará a las ocho de la mañana con La mirada crítica, bajo la conducción de Ana Terradillos. Una hora más tarde, a las nueve en punto, tomará el relevo El programa de Ana Rosa con su presentadora titular al mando en una edición que se extenderá hasta pasadas las doce del mediodía. El cierre de la franja, desde las 12:15 hasta las 13:45 horas, quedará en manos de Patricia Pardo con el regreso a la normalidad de la emisión de Vamos a ver, que ve modificado de nuevo su horario y duración para ajustarse a las necesidades de la parrilla.

Espejo Público elimina el corazón y se rearma con fichajes estrella

Por su parte, el magacín matinal de Atresmedia arranca a las 08:55 horas con una clara vocación de potenciar la información política y económica, poniendo el foco en "las principales preocupaciones ciudadanas como la vivienda, los sueldos y la corrupción". Susanna Griso competirá el lunes de tú a tú desde el epicentro de la noticia, entrevistando en Ceuta a ciudadanos, migrantes y al propio presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. El formato mantendrá su ya clásica estructura dividida en dos grandes bloques repletos de potentes incorporaciones.

En el tramo más informativo, copresentado por Lorena García y dirigido por Jorge Gallardo, destacan las llegadas de analistas como Marta Gómez Montero, Jesús Villegas, Jorge Freire y Rafael Martínez-Almeida, sobrino del alcalde madrileño. A ellos se suma el sonado fichaje de Albert Rivera, que estrenará la sección Ciudadano Rivera para acercar la actualidad política a la audiencia de una manera didáctica.

Posteriormente, arranca el segundo bloque dirigido por Alberto Díaz y copresentado por Miquel Valls y Gema López, donde se materializa el gran cambio de la temporada: Espejo Público ha decidido eliminar, al menos, parcialmente, la información del corazón de su escaleta. Al suprimir la crónica rosa, esta segunda parte del programa muta hacia la actualidad social y la investigación propia. Para ello, refuerza su mesa con nombres de la talla de Juan Luis Cano, Beatriz de Vicente y Marta García Aller, centrando todos sus esfuerzos en multiplicar los directos a pie de calle.

Estabilidad a primera hora y la gran revolución en Mañaneros 360

Mientras las televisiones privadas protagonizan este choque de trenes, la radiotelevisión pública afronta el inicio de temporada desde la privilegiada posición que le otorgan los excelentes datos de audiencia cosechados durante los meses estivales. La 1 ha optado por mantener intacta la estructura de su primer gran baluarte del día, La Hora de La 1, donde Silvia Intxaurrondo continuará al frente para prolongar su incontestable liderazgo informativo y marcar el paso a primera hora de la mañana. Su presencia aporta una enorme estabilidad a la cadena, que confía en el tirón de la periodista vasca para arrastrar al público durante el resto de la emisión matinal.

Sin embargo, el ente público es plenamente consciente de que necesita blindar el ecuador de su mañana para no ceder terreno. Para lograrlo, la cadena ha diseñado una importante revolución en su magacín de infoentretenimiento con un baile de presentadores que promete reconfigurar las dinámicas de la franja. Javier Ruiz abandonó los mandos de Mañaneros 360 tras su fichaje por La Séptima, dejando un hueco estratégico que fue ocupado por Jesús Cintora. El veterano periodista aterrizó en la televisión pública como el gran revulsivo para este tramo horario, asumiendo el exigente reto de copresentar el espacio diario junto a Adela González para imprimir un tono mucho más incisivo y pegado al directo.

El fin de una era en Cuatro y la transformación integral de Al Rojo Vivo

La revolución del nuevo curso televisivo también sacude los cimientos de las cadenas de segunda generación, dejando movimientos históricos en sus parrillas. En el caso de Cuatro, Mediaset decidió poner punto final a una de sus señas de identidad más longevas. Tras casi dos décadas ininterrumpidas de persecuciones y explosiones, las clásicas mañanas de Alerta Cobra desaparecieron de la programación. En un giro de timón radical, la cadena optó por sustituir la mítica serie policial por las reposiciones de El Chiringuito, buscando refrescar la franja y retener a un perfil de público completamente diferente tras veinte años de continuismo.

Por su parte, laSexta afronta el nuevo curso con una estrategia dividida entre la estabilidad y la reinvención total. A primera hora, el canal mantiene intacta su confianza en la incombustible fórmula de Aruser@s, que seguirá despertando a la audiencia con su ritmo vertiginoso. El verdadero terremoto se reserva para su tramo puramente político. Al Rojo Vivo, erigido como uno de los grandes damnificados por el éxito en audiencias de Mañaneros 360, se prepara para una metamorfosis absoluta.

Aunque desde la cúpula de San Sebastián de los Reyes aseguran que estas modificaciones responden a los ciclos regulares de los formatos de la cadena, el espacio renovará por completo su plató, su decorado y su imagen gráfica. Además de este lavado de cara visual, el programa trabaja intensamente en la incorporación de nuevos analistas y estudia el rediseño de varias de sus dinámicas y contenidos para reconquistar el liderazgo del mediodía.

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