Quedo con Gorka en ‘Citynizer Plaza’, en el corazón de Lavapiés e intento que no sea muy temprano pero claro ¿Qué es “temprano” para alguien que presenta todas las noches un programa de radio en directo de 04:00 a 06:00? Son las doce de la mañana y Gorka llega un pelín tarde, habrá que perdonárselo, que tiene excusa. Las últimas semanas ha dormido un poco menos de lo habitual para compaginar las grabaciones de El Grand Prix, donde ejerce de copresentador junto a Lalachus y Ramón García, con presentar El Despertador de Radio Nacional. Finalmente aparece y al fresco de la cafetería del hostel comenzamos a charlar.

 

Pregunta: ¿Cómo eras de niño? ¿A qué te gustaba jugar?

Respuesta: Era muy contenido en algunos aspectos. Si se lo dices a mis padres, te van a decir que no…  Pero vengo de Vitoria, de los años 80, tuve una infancia con carencias, con problemas económicos y de repente a ese niño le interesa la tele, un sueño poco asumible. Eso, que si le preguntas a ellos te van a decir que yo era dicharachero y tal, pero yo estaba muy contenido. Yo soñaba con ser un niño que vivía en Madrid, al que llamaban para castings y para hacer anuncios y jamás llegó siendo niño ese sueño.

P: ¿Parte de esa contención era por ser un niño homosexual?

R: Sí, claro. Porque sabía que a la mínima que me dejara llevar se me iba a notar, por suerte ya no tengo ese problema. Pero en ese momento, a la mínima que se podía intuir era un problema muy, muy grande. Y claro que había que contenerse. Y claro que no se podía decir. Y según te vas haciendo mayor, todo el mundo y todo tu entorno te encamina hacia un tipo de vida que no quieres tener. Fue complicado y claro que por eso intentaba en muchos momentos pues despistar o confundir o mentir como hemos hecho todos.

P: ¿Y cómo llegaste a la televisión?

R: Hice un curso de cámara ENG porque me daba la sensación de que era una forma buena de entrar a las televisiones. Y de esa época mantengo que me gusta editar mis propias cosas.

P: Pero la radio siempre estuvo en tu casa ¿no?

R: Siempre, eso sí que era mágico. Mi madre y yo nos íbamos a Radio Gorbea, que luego terminé trabajando en ella varios veranos, pero di niño iba con mi madre a pedir canciones. Me parecía absolutamente mágico que a través de ese aparato tú salieras y saliera tu mensaje y la carta que le querías dedicar por el cumpleaños a tu amigo. Y después he terminado trabajando con gente que yo cuando era pequeño les llevaba la carta de cumpleaños de no sé quién.
P: Empezaste en la tele como redactor ¿ahí ya tenías claro que era un medio para llegar a ser presentador?

R: Pues es que era el único camino que veía para entrar. Y yo esperaba que alguien me descubriera y me pusiera delante de las cámaras.... y lo sigo esperando. Esto lo entiendes mejor cuando llevas más tiempo en esta industria. A mí ahora me piden oportunidad y desgraciadamente no podemos dar oportunidades a todo el mundo. Yo pensaba que entrando por ahí de redactor alguien se fijaría en mí, pero esto no funciona así. Recuerdo un día que estaba Jordi González haciendo una conexión desde mi redacción, trabajábamos ambos en ‘Gran Hermano’, y lo tenía a menos de un metro, pero sentía que estaba a kilómetros de mí. Ese día decidí que aquel era mi último trabajo como redactor. Me di cuenta de que no estaba siguiendo el buen el camino para llegar a lo que yo quiero hacer.

P: En tu etapa de redactor en Telecinco también coincidiste con María Teresa Campos en ‘¡Qué tiempo tan feliz!’. ¿Qué recuerdo guardas de ella?

R: Tengo siempre mucho cuidado con las cosas que digo de María Teresa, porque ya no está. No tengo nada malo que decir de María Teresa, pero sí que es verdad que María Teresa de qué tiempo tan feliz no era la María Teresa de ‘Día a día’. Yo la vi muy poco. La vería en tres años que estuve cuatro veces en redacción. Sí que íbamos a su casa y compartimos momentos con ella, en su cumpleaños nos hacía salmorejo, nos hacía el ajoblanco también. Pero claro, yo no tengo ese concepto de María Teresa, de la María Teresa que te exige, como hemos escuchado tanta gente. De hecho, alguna vez lo he dicho. A mí me presentaron muchas veces a María Teresa, ella siempre decía muy amable “Hola, Gorka, ¿qué tal?”, pero llegó un punto que pensé “ostras, ¡somos compañeros! He sido reportero, he sido coordinador de invitados de tu programa, he sido regidor de tu programa, que haya que presentarme tantas veces…”, pues cuanto menos curioso. Luego era una mujer que pisaba fuerte en un plató y que tenía claro qué funcionaba y qué no. Eso te puedo decir de María Teresa.

P: Decides dejar de trabajar de redactor y acabas presentando en Aragón Televisión.

R: Tuve mucha suerte porque dije “lo que tengo que hacer es retirarme y esperar la oportunidad, buscar la oportunidad, pero de otra manera”. Me acuerdo que me ofrecieron trabajar en ‘La Voz’ de redactor y me apetecía mucho porque me gustaba mucho. En ese momento dije que no, me ofrecieron un programa con Risto de redactor y también dije que no. Me dijeron “vas a conseguir mucho dinero”. Y dije yo “no, no, porque es que si ahora voy allí ya estoy retrasando mi sueño”. Me fui de Gran Hermano en noviembre y en marzo mi amiga Silvia me mandó un anuncio de que en Aragón Televisión buscaban presentador. Mandé un videobook y me llamaron pronto para una prueba. Recuerdo estar haciendo el casting y ver cómo las personas que estaban ahí se miraban entre ellos y pensé “me lo van a dar a mí”. Se presentaron 300 personas y salí pensando que era mío y cuando me llamaron yo llamé a mis padres y les dije “Papá, voy a presentar” y me dijeron “¿Y cómo te podemos ver en Vitoria?” Y les dije “en el 155 de Movistar” porque yo estaba tan seguro que hasta había mirado ya eso. Tenía clarísimo que iba a ser para mí ese trabajo.

P: Era un formato que no era fácil porque eran más de dos horas de directo diario, de lunes a viernes.

R: Ojo, yo hacía la edición fin de semana y en verano me tocaba igual estar como dos meses presentando en directo, pero yo me iba. Estaba aquí en Madrid, me iba para allí el fin de semana y volvía.

P: ¿Qué aprendiste de esta etapa?

R: Aprendí que hay que disfrutarlo porque llegué muy encorsetado, hasta el punto de que yo me miraba a mí mismo y me corregía en un movimiento así de dedo lo más mínimo. Me lo corregía y lo pasaba muy mal, hasta que dije “bueno, me quiero dedicar a esto”. Me sirvió de escuela Luis la Rodera me lo dijo, “si aguantas tiempo allí es la mejor escuela que vas a tener”. Y la verdad es que la gente de Aragón me recibió muy bien.

P: ¿Por qué sirven las autonómicas como lanzadera para las teles a nivel nacional?

R: Porque al final son un escaparate. Las teles no terminan de arriesgar, así que es más fácil usar las autonómicas como casting de nuevas caras. Además, también hay algo de “si me traigo esta cara me llevo su audiencia”, no es como una apuesta por alguien de cero.

P: ¿Y cómo es tu salto a ‘El Cazador Stars’ en RTVE?

R: Lo de Aragón se había acabado hace dos años y yo estaba en Cadena 100 haciendo radiofórmula cuando me llamaron para el casting. El verano anterior había hecho varios castings que no habían salido. Dos para la ETB y otro para TVE y nada terminaba de cuajar. Me deprimí, me deprimí muchísimo y estuve muy jodido. Tenía 39 años y pensaba que con 40 ya no me iba a salir nada. Cogí y mandé un mail a Media Crest, que era la productora de aquel entonces y les dije “oye, para futuros proyectos tenéis aquí un presentador de la autonómica de Aragón”. Pasó como un año y pico y me llamaron para el casting de ‘El Cazador Stars’, la versión con famosos y cuando fui a hacer el casting me di cuenta de que yo era el único chico. Éramos nueve personas, ocho chicas y yo, y dije “no me lo van a dar porque me quieren probar, seguramente”.

P: También es fuerte el baremo: ocho mujeres, un hombre y aun así apuestan por el hombre. Lo de los concursos y los hombres en este país es digno de estudio…

R: Es muy injusto, sí. Yo creía que ese era el momento de dárselo a una mujer y lo veía lógico. Y además había gente muy buena y gente que podía haber funcionado a pesar de que el programa no funcionó, pero bueno.

P: Cuando un programa fracasa ¿Cómo le das la vuelta? ¿Eres capaz de sacar algo bueno? 

R: Tuve mucho tiempo para darle la vuelta. Grabamos 90 programas y TVE se encontró en un momento dado con programa que no funciona y que tiene que emitir y que son muchos. Teníamos que haber acabado en noviembre de 2024 y terminamos en noviembre de 2025. Yo quería que funcionara y que me llamaran para más cosas, pero terminas aceptando que no es el momento.  Fue un momento de entrenar la paciencia.

P: Has dicho que pasaste una depresión. Teniendo un trabajo que en gran parte pasa por la validación externa ¿Cómo lo has trabajado para que no te vuelva a llevar a ese punto de depresión?

R: Sabiendo que todo pasa y sabiendo que lo que ocurre, lo que sucede, conviene. Si tú te ocupas con cosas que no te convienen, no vas a dejar que entren las que sí te convienen. En un momento dado conviene vaciarse, bien porque te lo quitan o bien porque decides desprenderte de ello. Y llega algo que va más contigo. Y hablo económicamente. Hablo profesionalmente. Hablo en cuanto a pareja. Conformarte supone no dar cabida a cosas que pueden ir más contigo.

P: Estás al frente de ‘El Despertador’ de Radio Nacional ¿Cómo se cruza esto en tu camino?

R: En muchos momentos también tienes que esperar que vayan a por ti. Y en los últimos trabajos eso me ha pasado. Colaboraba en ‘Podría ser peor’ de Radio Nacional y tuve la suerte de que me escucharon en mi primera intervención y al escucharme parece ser que dijeron “bueno, se tienen que dar una serie de circunstancias, pero este chico es buen candidato para presentar las madrugadas”. Y pasaron unos cuantos meses y se me propuso “oye, tenemos esta franja, queremos potenciar el directo y creemos que lo puedes hacer bien”. Me dijeron, “lo supimos al cabo de 20 segundos de escucharte”. La verdad es que fue genial.

P: ¿Y cuándo te ofrecieron el horario de 04:00 a 06:00 dijiste que sí o dudaste?

R: De primeras les dije que sí, claro. Y además quien me lo propuso me dijo “Si llega el momento y tienes otra cosa, pues no pasa nada. Ya buscaríamos a otra persona”, pero yo no tenía nada y me mantuve en mi “sí” al Despertador.  

P: ¿Y te ha enganchado? Además de presentarlo lo diriges y estás muy encima de todo.

R: Sí, pero es muy complicado. O sea, había dirigido cosas muy pequeñitas, pero dirigir a tanta gente con ganas de hacer suyo el programa, los redactores, los técnicos, es complicado. Porque a mí me encantaría que todo el mundo sintiera suyo el programa, pero claro, tengo que hacer un programa que vaya conmigo y que crea que interesa a la audiencia. Y eso en algunos momentos es motivo de tensiones, porque al final todo tiene que pasar por mí Intento dar cabida a todos. Pero bueno, estoy aprendiendo.

P: ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de hacer radio a estas horas?

R: Me choca la energía de la gente que llama. Yo pensaba que todo el mundo a esa hora estaba como más cansada y más apagada. Pero hay muy buena energía. Y después que no es para tanto, que yo pensaba que era algo insostenible por los horarios y era más el miedo a no estar bien, no dar la talla más que luego lo que es cambiar tu estilo de vida. Y la noche también pasa muy rápido.

P: ¿La noche está más viva de lo que parece?

R: Muchísimo más. Te llaman los oyentes y alucinas. El camionero que está de turno, la señora que tiene insomnio y flipas con la cantidad de gente que está ahí realmente escuchándolo en directo.

P: Y el broche de oro de esta temporada llega en forma de formato veraniego: eres copresentador de El Grand Prix.

R: Eso fue mágico. O sea, es que fue mágico. Fue la mejor llamada que he recibido en mi vida, jamás habría entrado en mis planes. ¿Qué chico había presentado con Ramón García? Ninguno, nadie, nunca.  Y trabajar con Lala ha sido un sueño, hemos tenido mucha suerte. Hemos encajado fenomenal los tres, Lala es un amor y con Ramón García pues fíjate, a mis 44 años me llevo un nuevo mentor. Me volví loco cuando me llamaron para ‘El Grand Prix’ y me comprometí a hacer el mejor trabajo de mi vida.

P: Ya para terminar, ¿qué más le pides a esta temporada?

R: Pues que sigan saliendo cositas. Seguirá el despertador e intentaré llevar bien el tema del sueño. Estamos llegando muy cansados, son más de 200 programas, pero hasta el 17 de julio ahí estaremos picando piedra. Después me voy de vacaciones y habrá segunda temporada del despertador si Dios quiere y espero seguir unido a Radio Televisión Española y que la que viene sea tan buena temporada como esta.

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