El pasado 7 de marzo, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) señaló a Javier Ruiz por, a su juicio, "infringir el Código Deontológico" de los periodistas en Mañaneros 360. El presentador denunciaba que la organización había dictaminado sobre su actuación "sin escucharme, sin convocarme y sin notificarme". ¿Debería dimitir la Junta Directiva de la FAPE tras demostrarse que no contactaron con Javier Ruiz en su investigación?
"La FAPE dictamina sobre mi actuación sin escucharme, sin convocarme y sin notificarme. Condenar sin permitir alegaciones sorprende... o no (Otra coincidencia más). Y vulnera sus propios procedimientos reglados (art. 9.5). Hay inquisiciones (y sindicatos de intereses) más sutiles", escribió el periodista, adjuntando capturas del reglamento y de cuáles son las fases de este procedimiento, a través de su cuenta de X -anterior Twitter-.
"¿Se puede pedir la nulidad de un "expediente sin audiencia"? ¿O ante lo impecable del procedimiento mejor ni intentarlo? Otra coincidencia con digitales, comisarios, partidos y comisiones. Coincidencia... o campaña", concluyó el periodista en el segundo tuit que publicó posteriormente, adjuntando una nueva captura sobre el reglamento.
El artículo que menciona el comunicador establece los siguiente: "Nadie podrá ser reconvenido en una resolución de la Comisión sin haber sido requerido para ser oído. La falta de audiencia de cualquiera de los implicados, dará lugar a la subsanación si fuere posible o a la nulidad parcial o total de lo actuado. Hay inquisiciones (y sindicatos de intereses) más sutiles".
La Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo fue la que dictaminó que el periodista había incumplido la normativa al afirmar en una entrevista realizada a la portavoz de Vox, Dª. Isabel Pérez Moñino, que “nueve de cada diez violaciones en España son españoles”. En las últimas horas, el diario Público se ha puesto en contacto con su presidente, el periodista Fernando González Urbaneja, quien ha admitido que trasladaron la queja recibida, y que lo puso todo en marcha, a La Cometa, productora del programa, a través de un correo electrónico, pero nunca al afectado.
Urbaneja asegura se envió un mail al correo electrónico que "nos proporcionó Televisión Española", pero no aclara por qué nadie intentó ponerse en contacto directamente con el presentador: "Tenemos en el reglamento un sistema de que damos notificación. El 1 de diciembre trasladamos la queja por el correo electrónico que TVE nos dio como el adecuado para comunicar cualquier cosa al programa de Javier Ruiz. Nosotros tenemos ese correo que nos dio TVE y tenemos la notificación de que el correo ha sido recibido y abierto. ¿Que luego allí, en la productora, alguien lo ha abierto y lo ha tirado a la papelera? Ese ya no es mi problema. Cumplido el plazo, no nos hicieron ninguna alegación", justifica.
En las últimas horas, Ruiz ha señalado una serie de hechos que han sucedido en cadena, apuntando a que poco tendría de casualidad: "En las últimas 48 horas: acusaciones de Villarejo y su digital, reunión del CDInformativos con 5 medios en un bar para atacar a Mañaneros, condena de FAPE sin escucharme, violando su propio reglamento, comisión investigación PP, acoso de Vito Quiles en mi casa. ¿Coincidencia o campaña?".
Desde Directo al Grano, el presentador ahondaba en esta idea: "Primero, no es casual, esto ocurre dentro de una campaña en la que en las últimas 48 horas ha habido unas condenas sorprendentes de asociaciones de prensa que te señalan, te condenan, sin ni siquiera haberte escuchado, que esto es exactamente lo que ha pasado, se me ha abierto un procedimiento del que yo no estaba al tanto y se me ha cuestionado la deontología, sin ni siquiera haberme escuchado, hay juicios de la Inquisición que tenían más garantías que esto, después ha habido digitales, comisarios, que te empiezan a señalar y, por último, tienes agitadores a la puerta de casa. Cuando estas tres, cuatro, cinco cosas pasan en 24 horas, te das cuenta de que no es mala suerte, de que esto es una campaña".
