Hace algo menos de dos años, Carlos Latre abandonaba Atresmedia -en cuyas filas permaneció durante más de una década- para iniciar una nueva etapa en Mediaset España. Sin embargo, su llegada estuvo lejos de ser el debut soñado. Babylon Show, el programa con el que Telecinco pretendía hacer sombra a El Hormiguero y La Revuelta, era cancelado tras trece entregas y el humorista quedaba relegado de la parrilla diaria. Desde ese momento, sus apariciones en Fuencarral habían sido escasas, limitadas a algunas imitaciones en El Programa de Ana Rosa o la voz en off del repaso de Nochebuena. El pasado 10 de enero, finalmente encabezaba un nuevo proyecto, volviendo a la posición de jurado, aunque esta vez en Got Talent. ElPlural.com pudo hablar con el valenciano, quien se sinceró sobre cómo afronta esta nueva oportunidad o sobre cómo afrontó el varapalo en el access.
Pregunta: ¿Cómo ha sido incorporarse a Got Talent en esta undécima temporada? El hecho de que sea un proyecto consolidado, ¿da seguridad o da más vértigo?
Respuesta: Soy bastante descerebrado, no me da miedo saltar nunca a los precipicios, y este no es un precipicio, es el mayor de los precipicios del talento, es un lago lleno de talento. Es muy divertido y muy apasionante, ha sido un reto, ha sido emocionante, y además ha llegado para mí un momento en el que ha sido muy bonito poder ser más yo que nunca.
Indudablemente yo nunca renuncio a mis personajes, a mis imitaciones y a mi comedia, pero también he podido mostrar un Latre que la gente seguramente no conoce, un Latre más profundo, un Latre que sabe de más cosas aparte de la imitación, que toca todas las disciplinas. Nos hemos divertido, nos hemos emocionado, hemos reído, hemos jugado, hemos llorado, hemos hecho de todo.
Y luego la simbiosis, como decía, emulando a Jorge Berrocal, que ha habido entre el jurado, con Santi, con el propio programa. Ha sido una edición muy redonda.
(P): Justo te queríamos preguntar por esta simbiosis, ¿cómo ha sido la acogida de Risto y Paula, los veteranos?
(R): Como si hubiéramos estado toda la vida juntos. Y eso no lo he dicho yo, lo han dicho ellos. Ha sido realmente una comunión entre jurado, escenario, Santi, que ha sido muy fluido, muy fácil, muy divertido, muy amoroso. Ya nos conocíamos. A Risto lo conozco desde hace más de 20 años, a Lorena casi tantos, Paula es buena amiga y nos vemos muchísimo. Y se ha notado, ha sido muy verdad y la gente lo va a disfrutar muchísimo.
(P): Decía Paula Echevarría que este año ha habido más show que nunca en la mesa del jurado. ¿Se puede decir que te has encargado de capitanearlo?
(R): Bueno, yo soy un gamberro y Lorena más. Decíamos que éramos los dos verbeneros que llegaban como de verbena a la fiesta del pueblo. Era todo maravilloso, vamos a bailar, vamos a pasárnoslo bien. Eso a lo mejor ha hecho que toda la mesa confluya ahí. Hemos visto que todo el mundo se ha relajado, hasta Risto ha hecho bromas.
Hemos visto un Risto relajado, Paula está en su mejor momento y Lorena es una bestia televisiva, y yo me lo paso muy bien. Y Santi es uno de los tíos más brillantes que hay en el mundo del entretenimiento. No ha habido cortapisas, no ha habido filtros y no ha habido nada de mentira.
(P): Vuelves al papel del jurado como ya hiciste en Tu cara me suena, pero es un formato totalmente diferente. ¿Cómo lo has vivido?
(R): Ha sido ampliar el registro. Yo había hecho solo la imitación, pero al final estoy formado en muchas disciplinas. He hecho desde ballet clásico en Nueva York, he hecho Shakespeare en Londres, teatro clásico, lírico, canto, etc. Tengo mucha formación detrás y muchas ganas de aprender cosas nuevas. Y aquí lo he podido poner en práctica. Además ha sido un aprendizaje absoluto, un wow constante.
(P): Aterrizaste en Mediaset hace casi dos años ya, dejando atrás más de una década en Atresmedia. ¿Qué valoración de este camino que llevas recorrido?
(R): Han sido dos años de aprendizaje absoluto, dos años de montaña rusa, de llegar con la máxima ilusión, de que luego Babylon no funcionara, de estar con personajes en Ana Rosa que han sido increíbles, como Leire, como Ábalos, como el rey. Ahora llegar a Got Talent, que es un formato internacional que me ha permitido pasármelo muy bien y aprender muchísimo. O sea, ha sido muy fructífero. Tengo una sensación de haber aprendido muchísimo y mi balance es absolutamente positivo.
(P): Tras la cancelación de Babylon, aseguraste en una entrevista que había supuesto la "gota que colmó el vaso". ¿Fue duro recuperarte de este batacazo?
(R): Indudablemente todo el mundo quiere que las cosas vayan bien, ¿no? Y no salió bien. Fue durísimo a nivel emocional, a nivel personal, a nivel mental, etc. A nivel de muchas cosas porque las hostias profesionales y las hostias de la vida no son fáciles. Se tienen que asimilar, aprender y sacar.
Soy una persona muy positiva y sé que aquello fue probablemente de lo mejor que me ha pasado en mi vida, pero indudablemente fue muy duro, fue difícil, fue un shake en mi línea de flotación que ahora con el tiempo digo: 'wow, qué bendito shake y qué bien poder haberlo pasado'. Pero igual sin haberlo pasado y que hubiera ido muy bien, esto hubiera estado bien. En definitiva, el balance es positivo y de aprendizaje. La vida tiene muchos momentos en los que unas veces se tiene éxito, unas veces se gana y otras se aprende. Y ha sido un aprendizaje enorme.
(P): ¿En algún momento llegaste a dudar de tu decisión, de ese cambio de grupo?
(R): Jamás. Ni un segundo, ni un ápice de tiempo. Lo volvería a hacer una y mil veces. Además, estando donde estoy, como te digo, el aprendizaje ha sido increíble. Siempre hay que ir para adelante. Nunca pasa nada.
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google Discover