La despedida de 2025 en RTVE tuvo muchos focos repartidos, pero uno de los momentos más comentados de La casa de la música ha llegado de la mano de Amaia Romero. La cantante navarra, ganadora de Operación Triunfo 2017, ha protagonizado una de las actuaciones más imponentes de la noche con una propuesta profundamente ligada a sus raíces y al folclore vasco-navarro.
La actuación ha tenido lugar en el Monasterio de Iratxe, uno de los conjuntos monumentales más espectaculares de su Navarra natal. Para la ocasión, la cantante ha estado acompañada por una orquesta de 40 músicos, participando, además, activamente en la interpretación de la canción, incorporando instrumentos de percusión y pasos tradicionales.
Hace ocho años que Amaia Romero se ganó el cariño del público tras su paso por Operación Triunfo. Desde entonces la navarra ha publicado tres álbumes, el último de ellos Si abro los ojos no es real, lanzado en enero de 2025. Desde entonces, la artista ha seguido desarrollando su carrera con nuevos lanzamientos y actuaciones en directo. En La casa de la música, Amaia ha interpretado Aralar, una canción publicada el pasado mes de octubre, firmando uno de los momentos más comentados de la noche.
Un abrigo de cuero marrón adornado con pieles en los hombres y falda larga, acompañado de un semirrecogido es el vestuario por el que Amaia ha optado, haciendo referencia a un estilo más bien de inspiración tradicional, acorde con el tono y entorno elegidos para la actuación, alejándose de artificios.
Música, territorio y televisión pública
La actuación de Amaia se ha integrado en una noche concebida por RTVE como una gran celebración musica como hilo conductor de su Nochevieja. La casa de la música ha reunido a un amplio abanico de artistas para despedir el año, con nombres consolidados actuando en escenarios emblemáticos. Nicki Nicole ha actuado desde el Castillo de Pedraza; Lola Índigo lo ha hecho desde la Alhambra de Granada; Shakira ha participado desde Miami, mientras que Rosario Flores y Antonio Carmona han compartido escenario desde el Pirulí madrileño.
La programación previa a las Campanadas en La 1 había generado una enorme expectación por el regreso de La Oreja de Van Gogh con Amaia Montero, que ha presentado su nuevo single Todos estamos bailando la misma canción desde el Palacio de Miramar. La actuación del grupo donostiarra ha acaparado titulares y comentarios en redes sociales, con el abrigo de la vocalista convertido en protagonista involuntario de la noche. Aún así, el especial musical de RTVE ha ido mucho más allá.
Aralar es un homenaje a la sierra del mismo nombre, situada entre Navarra y Guipúzkoa, y nace de una conexión personal de la artista con ese lugar en concreto. "Mi madre nos hablaba mucho de esa sierra, nos contaba historias de cuando iba de pequeña. Es un sitio que siempre he tenido muy presente", explicó la cantante en una entrevista concedida a El Correo.
El lanzamiento de la canción a finales de octubre del año pasado vino acompañado de un videoclip en el que Amaia aparece tocando instrumentos tradicionales como el txistu y el tambor. Días después de su publicación, el tema se vio envuelto en una polémica por su similitud con Caroi, una canción del grupo coruñés Aliboria publicada en 2016.
La formación expresó públicamente que les hubiera gustado “haber sabido algo antes” y posteriormente confirmó que había mantenido conversaciones con Amaia y su equipo para abordar la situación, destacando el tono de compresión durante el diálogo.
Más allá de la controversia, la actuación de Amaia en La casa de la música consolidó su apuesta por llevar el folclore y la tradición a uno de los escaparates televisivos más vistos del año, firmando un momento que conectó música, identidad y televisión pública en la despedida de 2025.