Los incendios que este verano están causando tantos estragos en nuestro país, me han hecho pensar en qué pasaría si, por un desastre natural, un sabotaje o cualquier otra razón, quedasen inutilizadas las redes de comunicación terrestres. En ese escenario, disponer de comunicaciones por satélite propias y no depender de terceros se convierte en una cuestión de seguridad nacional.
Pues, precisamente para eso, está IRIS2. Probablemente no hayas oído hablar de ella, pero es la futura constelación de satélites europea de conectividad segura. Y España quiere tener un papel protagonista en su desarrollo.
España quiere convertirse en “arquitecta de la conectividad europea segura”
Conectividad europea segura
La Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Española firmaron en mayo un memorando de intenciones para reforzar su cooperación en este programa. El director de la Agencia Espacial Española, Juan Carlos Cortés, afirmaba que quiere convertirse en “arquitecta de la conectividad europea segura”.
Para entender dónde se situarán estos satélites situados, tienes que saber qué es LEO (del inglés Low Earth orbit, órbita baja terrestre). Se trata de la capa más baja de la órbita terrestre. Pues bien, dentro de ella, también hay diferentes franjas. Los desarrollos españoles están destinados a la denominada Low-LEO, la parte más baja de LEO.
Una Starlink europea, pero no exactamente
Si estás pensando que es una copia de Starlink, no vas muy desencaminado, pero tampoco es del todo cierto. La red de SpaceX ha popularizado la posibilidad de conectarse a internet desde zonas rurales, barcos, aviones o lugares donde no hay fibra ni buena cobertura móvil. IRIS2 también utilizará una constelación de satélites para ofrecer conectividad, pero la Unión Europea la concibe como una infraestructura estratégica destinada a garantizar comunicaciones seguras a administraciones, embajadas, fuerzas de seguridad, servicios de emergencia y empresas, además de prestar servicios comerciales de banda ancha.
La Comisión Europea explica que permitirá intercambiar información sensible de manera segura y apoyar operaciones de defensa, vigilancia marítima y fronteriza o gestión de emergencias. También deberá mantener conectados a los equipos de respuesta durante desastres naturales o interrupciones de las redes convencionales. Vamos, que el objetivo no es precisamente que puedas ver la última temporada de The Beard desde una casa perdida en el campo.
La Agencia Espacial Europea afirma que IRIS2 promoverá la “autonomía, resiliencia y competitividad” europeas y garantizará un acceso continuado a servicios gubernamentales seguros.
¿Qué significa IRIS2?
El nombre completo no es precisamente fácil de recordar: Infrastructure for Resilience, Interconnectivity and Security by Satellite. En castellano, infraestructura para la resiliencia, la interconectividad y la seguridad por satélite. IRIS2 será el tercer gran programa espacial de la Unión Europea, después de Galileo, el sistema europeo de navegación, y Copernicus, dedicado a la observación de la Tierra.
La constelación combinará satélites situados en diferentes órbitas. Los que vuelan más cerca de la Tierra ofrecen menor latencia, es decir, una respuesta más rápida al enviar y recibir datos. Otros, ubicados a mayor altura, pueden cubrir zonas más extensas. La Comisión señala que esta arquitectura multi orbital combinará las ventajas de las órbitas baja, media y geoestacionaria. La idea no es confiar todo el sistema a una única capa, sino construir una red más flexible y resistente.
El papel que busca España
El acuerdo entre la ESA y la Agencia Espacial Española se centra especialmente en la denominada Low-LEO, una capa de satélites que operará en órbitas muy bajas. Cuanto más cerca se encuentra un satélite de la Tierra, menos tarda la señal en viajar de un punto a otro. Pero recorren el cielo a gran velocidad y cubren una superficie menor, por lo que se necesitan varios para mantener el servicio de forma continua.
España aspira a liderar las actividades previas de esta parte del programa. El memorando contempla incluso la posibilidad de crear en nuestro país un equipo especializado de la Agencia Espacial Europea. La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, aseguró durante la firma que el acuerdo permitiría “reforzar las capacidades tecnológicas e industriales” españolas y situar al país en una posición relevante dentro de la futura infraestructura europea.
Internet donde no llega la fibra
IRIS2 también promete reducir las zonas sin conexión. La UE reconoce que todavía existen áreas rurales, montañosas o remotas en las que desplegar fibra óptica resulta demasiado caro o complicado desde el punto de vista técnico. Una red por satélite puede ofrecer banda ancha sin necesidad de llevar un cable hasta cada vivienda.
La Comisión afirma que la constelación servirá para proporcionar internet de alta velocidad en “zonas muertas de conectividad” y contribuirá a reducir la brecha digital.
Europa quiere depender menos de otros
El proyecto tiene una dimensión geopolítica. Buena parte de la infraestructura digital que utilizamos pertenece a compañías estadounidenses o asiáticas, desde servicios en la nube, hasta redes sociales, sistemas operativos, microchips y también comunicaciones por satélite.
IRIS2 pretende garantizar que la UE pueda mantener determinados servicios por sí misma. La Comisión habla expresamente de “soberanía” y de protección de infraestructuras críticas.
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