Tengo dos compañías de teléfono, cuatro plataformas para ver series, cuentas en varios bancos y he llegado a comprar un vuelo de ida con una aerolínea y el de vuelta con otra porque me salía siete euros más barato. Pero, para comprar electricidad en casa, hasta ahora, elegimos una comercializadora y nos quedamos con ella para todo.
El objetivo es aumentar las opciones de ahorro de los consumidores
Eso está a punto de cambiar. El ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) acaba de avanzar en las reglas técnicas que permitirán que un mismo suministro pueda contratar electricidad con varios comercializadores para distintos periodos horarios. El objetivo declarado es “aumentar las opciones de ahorro de los consumidores”.
Y aunque dicho así parezca la típica chapa de sobremesa de tu cuñado, puede tener consecuencias bastante interesantes para tus bolsillos.
Una compañía de luz por la mañana y otra por la noche
Por supuesto, no significa que vayas a recibir electricidad de una empresa por un cable y de otra por otro. Seguirá llegando exactamente igual. Lo que cambia es quién te la vende en cada periodo.
El MITECO habla expresamente de “contratar más de un comercializador de electricidad para distintos períodos horarios”. Es decir, podremos repartir nuestra compra de electricidad según la hora, algo que hasta ahora no formaba parte de la vida normal de un consumidor doméstico.
Por ejemplo, una comercializadora te puede interesar durante determinadas horas y otra tener una tarifa especialmente buena para cargar el coche eléctrico de madrugada. La nueva arquitectura del mercado pretende permitir que puedas aprovechar ambas.
Y no te emociones, que a esta normativa -de llegar finalmente a ser aprobada- le queda todavía un buen camino que recorrer. La propuesta técnica está en audiencia pública hasta el 3 de septiembre y falta por desarrollar cómo se organizaría el nuevo modelo.
La figura del agregador
Además, probablemente empezaremos a hablar y escuchar bastante de la figura del agregador independiente. Lo que hace, básicamente, es reunir el consumo de muchos hogares, empresas o instalaciones y conseguir que, en determinados momentos, consuman más o menos electricidad según las necesidades del sistema. El MITECO lo describe como un agente que prestará servicios de gestión de la demanda “alterando el consumo de sus clientes”.
Si en un determinado momento hay mucha demanda eléctrica, el agregador puede conseguir que parte de esos consumos se retrasen. Si, por el contrario, sobra electricidad renovable barata, puede favorecer que se adelanten.
El agregador podrá ser una empresa distinta de tu comercializadora. El ministerio insiste en que estas modificaciones buscan “empoderar al consumidor de electricidad” y darle más herramientas para gestionar su abastecimiento.
Adaptación de la demanda a la oferta
Durante décadas hemos pensado el sistema eléctrico como unas centrales que producen lo que necesitamos consumir. Con las renovables, no podemos decirle al Sol o al viento que se adapten a nuestros horarios. Por eso, además de adaptar la producción a la demanda, cada vez será más importante adaptar una parte de la demanda a la electricidad disponible.
La propuesta del gobierno establece un mecanismo de compensación entre agregador y comercializador cuando la actuación del primero cambie la programación de energía del segundo. El precio de compensación, explica el ministerio, será “idéntico al del mercado” en el momento de realizar las liquidaciones.
Esto parece un asunto interno del sistema eléctrico pero, si queremos que una empresa nos pague o nos incentive por mover determinados consumos, alguien tiene que calcular quién gana, quién pierde y cómo se compensa esa diferencia.
Ajustar horarios de consumos
Si quieres, tendrás que contratar voluntariamente este tipo de servicio y conocer sus condiciones. De esa forma, podrás adaptar consumos que pueden moverse unos minutos o unas horas sin complicarte la vida, como cargar un coche, poner una lavadora o gestionar una batería.
Si tuvieras una casa muy automatizada, incluso podría hacerse sin que estuvieras mirando el precio de la electricidad cada cuarto de hora. Habrá que acostumbrarse a que la tecnología haga el trabajo aburrido por nosotros.
No tires todavía tu factura
¿Significa todo esto que vamos a pagar menos? De hecho, ese es el objetivo de este nuevo modelo. Pero conviene bajar un poco las expectativas antes de imaginar una guerra de ofertas eléctricas como la de las compañías telefónicas.
La norma crea las condiciones para que aparezcan nuevas formas de competir y gestionar nuestro consumo. El ahorro real dependerá después de las tarifas, de cuánta flexibilidad tengamos y, sobre todo, de que las empresas sean capaces de ofrecer productos suficientemente sencillos como para que alguien quiera contratarlos.
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