Durante más de un siglo nos hemos acostumbrado a que un automóvil pueda hacer básicamente tres cosas: avanzar, retroceder y girar. Puede hacerlo más rápido, más despacio, con mayor comodidad o consumiendo menos combustible, pero la lógica mecánica ha cambiado relativamente poco desde que mis hermanos y yo nos apiñábamos en el asiento trasero del SEAT 1430 de mis padres.
Los coches han cambiado poco desde que mis hermanos y yo nos apiñábamos en el SEAT 1430 de mis padres
Pero en China están apareciendo coches que parecen otra cosa. Los hay capaces de girar prácticamente sobre su propio eje, otros pueden moverse lateralmente para entrar en una plaza de aparcamiento y alguno incluso puede mantenerse a flote y desplazarse por el agua en una situación de emergencia.
Así que, si estás pensando en comprarte uno, aquí tienes algunas de las funcionalidades que puedes empezar a buscar y que te aseguro que van a hacer tu vida más fácil.
Un todoterreno que puede flotar
El ejemplo más espectacular probablemente sea el Yangwang U8, el todoterreno de lujo desarrollado por la marca premium de BYD. Su aspecto ya resulta bastante rotundo, pero por si eso fuera poco, tiene cuatro motores eléctricos independientes.
Pero lo que seguramente no viste venir (y yo tampoco) es que el U8 es el primer vehículo de nueva energía producido en serie equipado con capacidad de flotación de emergencia, según asegura BYD.
A ver, no te vuelvas loco y te metas en el Mar Menor a darte una vuelta. Se trata de una función de emergencia, diseñada para situaciones extremas como inundaciones o una entrada accidental en aguas profundas, como insiste la propia compañía.
La carrocería dispone de un elevado nivel de estanqueidad y, una vez que el vehículo empieza a flotar, puedes utilizar los cuatro motores eléctricos para controlar su desplazamiento, gracias al sistema e4. Según la compañía, el desarrollo de esta función ha requerido cinco grandes avances tecnológicos, 62 diseños innovadores y 133 patentes técnicas.
Girar 360 grados sin avanzar
La misma plataforma e4 permite al U8 efectuar lo que BYD denomina tank turn, o giro de tanque. En lugar de describir un círculo como un automóvil convencional, los motores hacen girar las ruedas de ambos lados en sentidos diferentes.
El resultado es que el vehículo puede realizar una rotación de 360 grados prácticamente sobre el mismo punto, incluso sobre superficies de alta adherencia como el asfalto. Que es algo que a lo mejor puede hacer también una excavadora pero, por lo que sea, hasta ahora no lo hacía ningún coche (tampoco es que a mí me haya hecho falta nunca, pero vete a saber).
Moverse como un cangrejo
Denza, otra de las marcas del grupo BYD, propone una solución diferente para uno de los problemas más aburridos de conducir un coche grande: moverse por calles estrechas. El Denza Z9GT dispone de dirección activa en el eje trasero y tres motores eléctricos que le permiten ejecutar una función denominada Crab Walk o andar de cangrejo.
Lo que sucede es que las ruedas traseras giran de forma coordinada con las delanteras y el coche puede desplazarse en diagonal, casi de lado, de una forma parecida al movimiento de un cangrejo. Se supone que sirve, más que para aparcar, para maniobrar en plazas estrechas o calles con poco espacio.
El sistema permite hasta 15 grados de Crab Walk y la dirección trasera puede alcanzar 20 grados. Gracias a eso, un vehículo de unos 5,1 metros de longitud consigue un radio de giro de aproximadamente 4,62 metros, según las especificaciones oficiales de la compañía.
Y también puede girar sobre sí mismo
El mismo Denza introduce otra función llamada Compass Turn 360°. La combinación de los tres motores eléctricos, la dirección trasera y el control independiente del par le permiten parecer una peonza.
Denza asegura que el sistema de control del movimiento del vehículo puede responder en apenas 10 milisegundos. Esta funcionalidad puede servirte para dar la vuelta en caminos estrechos en los que un coche convencional necesitaría varias maniobras, reducir las correcciones durante el aparcamiento o moverte en una ciudad con más comodidad.
La suspensión también se está convirtiendo en software
Cuando yo era pequeño, los Citroën nos flipaban con sus suspensiones hidroneumáticas, que se ajustaban y veías subir y bajar el coche (el padre de mi amigo Álvaro tenía un CS y era una gozada verlo).
Ahora, algunos vehículos chinos, suspensión, motores, dirección, frenos y sensores pueden formar parte de un mismo sistema electrónico. Geely denomina a esta evolución AI Digital Chassis. Este control digital del chasis mantiene la estabilidad del vehículo en situaciones complicadas.
Su sistema Full-Domain AI 2.0 usa la IA para que funciones que hasta ahora operaban por separado —habitáculo, conducción asistida, seguridad y chasis— puedan intercambiar datos y reaccionar de forma conjunta. Es deir, el coche interpreta lo que está ocurriendo y decide qué combinación de dirección, motor, freno o suspensión necesita.
El automóvil se está pareciendo cada vez más a un robot
Durante décadas, mejorar un coche significaba sobre todo perfeccionar componentes mecánicos. Se montaba un motor mejor, una caja de cambios más suave o unos amortiguadores más eficaces.
Ahora, si estás pensando en comprar un coche, tienes que empezar a exigir que tenga varios motores eléctricos independientes, dirección electrónica, sensores alrededor de toda la carrocería y suspensión controlada por software. Vamos, que casi te vas a comprar un robot, más que un automóvil.
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