Presentado en un formato Nintendo Direct ‘Pokémon Pokopia’ causó cierto revuelo cuando se ofrecieron los primeros detalles de su interesante concepto, ya que es uno de los títulos más diferentes jamás lanzados dentro de la franquicia. El formato, en esta ocasión, abandona el clásico sistema de batalla por turnos y progresión lineal para optar por una jugabilidad muy similar a títulos como ‘Minecraft’, ‘Dragon Quest Builders’ o ‘Animal Crossing’. Este sistema hace que se acerque mucho a los "juegos cozy" tan populares últimamente, un género que en esta ocasión ha sido tratado aquí con bastante acierto gracias a la adorable estética de los pequeños monstruos. Lógicamente, al ser tan diferente, siempre existe la pregunta de hasta qué punto puede resultar recomendable para la mayoría de los seguidores de la franquicia. Por suerte has llegado al lugar correcto, porque aquí van nuestras impresiones.
El viaje de un pequeño Ditto
La historia de ‘Pokémon Pokopia’ es muy sencilla, pero funciona. Controlamos a un Ditto que acaba de despertar en una zona extraña donde la tierra se ha vuelto árida y desierta, sin humanos ni otros Pokémon. El único Pokémon que aparece al principio es un Tangrowth bastante amistoso, así que adoptamos forma humana y hacemos todo lo posible por devolver la vida al lugar junto a él. Esta revitalización constituye una parte fundamental de la jugabilidad, ya que debemos resolver problemas de humedad, crear hábitats que atraigan nuevos Pokémon, construir estructuras e intentar averiguar qué pasó con el mundo que nos rodea y los humanos que lo habitaban. En definitiva, esta es la gran pregunta que flota alrededor de la campaña, puesto que ningún Pokémon recuerda lo ocurrido, solo que los desastres naturales comenzaron a suceder tiempo antes de la desaparición de los humanos.
El juego se desarrolla en un mundo de bloques, similar a ‘Dragon Quest Builders’, sobre todo en su manera de plantear la restauración de un área concreta, comenzar la búsqueda de aliados y realizar misiones con objetivos. También hay mucho espacio para construir y modificar el entorno, ya que la entrega permite modificar el mundo con bastante libertad. Llegados a ese punto, encontraremos diferentes áreas, cada una con un bioma distinto y problemas concretos que resolver. Cada ubicación, a su vez, también ofrece objetos propios, Pokémon y mecánicas que deberemos ir encontrando. Por suerte, estas zonas tienen un tamaño muy cómodo, así que puedes recorrerlas, construir en ellas y disfrutarlas sin que lleguen a hacerse pequeñas.
Crecer y construir
Tanto en modo portátil como en modo televisor, el juego rinde bastante bien incluso cuando tenemos decenas de bloques esparcidos por el suelo y nos toca renovar una zona entera. En este sentido, la mecánica de crear distintos hábitats para atraer a los diversos Pokémon puede ser tan simple como juntar cuatro bloques de follaje o montajes más complejos, con pequeños rincones montados de distintos objetos que deberemos encontrar o fabricar antes en nuestra mesa de trabajo. Un mismo hábitat puede atraer a varios tipos de Pokémon en función de varios elementos, como la hora del día, el tiempo o incluso la rareza del propio Pokémon.
Una vez aparecen, podemos entablar amistad con ellos, construirles una casita, decorarla con mobiliario a su gusto, darles regalos, pedirles que nos sigan e incluso participar en actividades. Pero nuestros aliados hacen bastante más que acompañarnos para resultar adorables, ya que también sirven de gran ayuda a la hora de restaurar todas las zonas que visitamos. Son ellos los que nos enseñan las distintas habilidades para poder interactuar con el entorno, que ya pueden procesar materiales, transformar arcilla en ladrillos o minerales en lingotes, limpiar, ayudar en la cocina, acelerar el crecimiento de las verduras e incluso levantar estructuras completas si no queremos hacerlo todo a mano.
Una experiencia en tono relajado
Todo esto se traslada además con un humor muy natural, en sintonía con este tipo de propuesta más relajada. Cómo controlamos a un Ditto, podemos entender y hablar con todos los Pokémon, así que el equipo ha puesto un cuidado especial en los diálogos e interacciones para darles una personalidad que funciona muy bien dentro de este espacio de juego. Tampoco se puede dejar de mencionar la cantidad de ideas nuevas que se incorporan con el paso de las horas. Es verdad que el progreso puede hacerse algo lento, sobre todo porque transcurre en tiempo real y algunas tareas tardan más en completarse, igual que ocurre en ‘Animal Crossing’, pero siempre tienes cosas por hacer y eso evita que el formato pierda atractivo.
Conclusiones
Si te preguntas si ‘Pokémon Pokopia’ merece la pena, te respondo enseguida. Sí, es uno de los juegos más logrados entre las propuestas de este estilo. La experiencia resulta especialmente interesante, entre otros elementos por el cuidado y calidad con el que se ha desarrollado este amable rincón de su conocido universo. Además, aporta un excelente tono en los diálogos y en personalidad de los Pokémon, en un entorno donde hay mucho espacio para construir y dar forma a cada zona a tu gusto, ya que a lo largo de la campaña van apareciendo mecánicas muy interesantes que se van añadiendo a la rutina de juego.