Hablar de Johan Cruyff es hablar del padre del fútbol moderno. El consenso mundial reconoce su figura como el arquitecto que hizo gigante al Ajax de Ámsterdam y sentó las bases estilísticas del FC Barcelona contemporáneo. Su legado táctico y técnico, inmortalizado en movimientos como el famoso "Giro de Cruyff" del Mundial de 1974, es historia viva del deporte.

Sin embargo, detrás del mito táctico y la figura pública, existen historias, excentricidades y decisiones vitales que forjaron la verdadera personalidad del 'Flaco'. A diez años de su partida, repasamos los pasajes menos conocidos de su biografía.

La rebelión de las dos rayas en el Mundial 74

El carácter indomable de Cruyff se manifestaba tanto dentro como fuera del terreno de juego. Durante el Mundial de 1974, la selección de los Países Bajos estaba patrocinada por la marca Adidas. Sin embargo, Johan mantenía un contrato de exclusividad con su competidor directo, Puma.

Lejos de ceder ante las presiones federativas, Cruyff se negó en rotundo a vestir las tres rayas características de la marca alemana. Su pulso llegó a tal punto que obligó a que le confeccionaran una equipación exclusiva para él: la única camiseta de toda la selección neerlandesa que lucía tan solo dos rayas en las mangas.

De los cigarrillos en el descanso al mítico Chupa Chups

La imagen de Johan Cruyff en los banquillos durante sus primeros años como técnico estaba indisolublemente ligada a un cigarrillo. Era un fumador empedernido, llegando al extremo de encender cigarrillos de la marca Camel sin filtro incluso en el interior de los vestuarios durante el descanso de los partidos.

Esta peligrosa costumbre tuvo un punto de inflexión radical en 1991, cuando sufrió un infarto que le obligó a pasar por el quirófano para un doble bypass. A partir de ese momento, Cruyff sustituyó el tabaco por la que se convertiría en su nueva seña de identidad en la banda del Camp Nou: los Chupa Chups.

Una estrella mundial en la Segunda División española

En 1981, el mundo del fútbol asistió a uno de los fichajes más surrealistas de la época. Considerado aún uno de los mejores jugadores del planeta, Cruyff revolucionó la ciudad de Valencia al estampar su firma con el Levante UD, equipo que por aquel entonces militaba en la Segunda División española.

Aunque la aventura deportiva no cumplió con las enormes expectativas generadas y duró apenas unos meses, el impacto mediático de ver al genio neerlandés paseando su talento por los campos de la categoría de plata es una de las mayores rarezas de la historia del fútbol español.

El verdadero y aterrador motivo de su ausencia en Argentina 78

La gran incógnita de la carrera de Johan Cruyff fue su renuncia a disputar el Mundial de 1978 con la selección de los Países Bajos. Durante décadas, la versión oficial y popular sostenía que su ausencia se trataba de un boicot político contra la dictadura militar de Jorge Rafael Videla en Argentina.

La cruda realidad, desvelada por el propio Cruyff muchos años después, fue mucho más personal y oscura. Meses antes del torneo, el jugador y su familia sufrieron un intento de secuestro a punta de pistola en el interior de su propio domicilio en Barcelona. Este traumático episodio cambió por completo sus prioridades, arrebatándole la ilusión por aislarse durante semanas en una concentración mundialista y llevándole a priorizar la seguridad de su familia por encima del fútbol.

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