La NBA ha decidido que Luka Dončić y Cade Cunningham sí podrán entrar en la votación de los premios individuales de la temporada 2025-26, incluidos reconocimientos como el MVP, el All-NBA y el resto de galardones oficiales, a pesar de no haber alcanzado el mínimo general de 65 partidos que marca el convenio colectivo. Ambos jugadores se quedaron en 64 encuentros, pero presentaron una apelación por “circunstancias extraordinarias” que ha sido aceptada de manera conjunta por la liga y la NBPA, el sindicato de jugadores.
La decisión tiene una enorme relevancia porque, en el caso de Dončić, le devuelve la posibilidad de pelear por los premios más prestigiosos del curso en una temporada de altísimo nivel con los Los Angeles Lakers. Según los datos recogidos este jueves, el esloveno ha promediado 33,5 puntos, 8,3 asistencias y 7,7 rebotes, números propios de candidato a todo. En el caso de Cunningham, la resolución también refuerza su gran año al frente de los Detroit Pistons, con medias de 23,9 puntos, 9,9 asistencias y 5,5 rebotes.
Qué ha cambiado exactamente
La norma de los 65 partidos nació para evitar que los grandes premios de la NBA acabasen en manos de jugadores con demasiadas ausencias, especialmente en un contexto de gestión de cargas y descansos programados. Sin embargo, el propio convenio contempla una vía de revisión cuando existen situaciones consideradas excepcionales. Eso es lo que ha ocurrido aquí. Tanto la liga como el sindicato entendieron que los casos de Dončić y Cunningham encajaban en esa cláusula extraordinaria y, por tanto, podían ser rehabilitados para la carrera por los premios.
En el caso de Luka, la apelación ha girado en torno al tiempo que se perdió por el nacimiento de su hija, además de una lesión en los isquiotibiales. En el de Cunningham, el argumento principal fue el tramo que se perdió por un colapso pulmonar, un problema médico de entidad que terminó pesando en la resolución final. La NBA y la asociación de jugadores explicaron que la decisión se tomó evaluando el conjunto de las circunstancias de cada caso.
Luka recupera su sitio en la conversación por el MVP
Aunque la resolución no garantiza que vaya a ganar ningún premio, sí cambia por completo el escenario de Dončić. Hasta ahora, quedarse en 64 partidos le dejaba automáticamente fuera de la discusión oficial. Con esta excepción, vuelve a ser elegible para el MVP y, sobre todo, para entrar en uno de los quintetos All-NBA, algo que parecía muy probable por rendimiento individual.
La lectura de fondo es clara: la NBA ha querido diferenciar entre una ausencia evitable y una situación extraordinaria. En el caso del esloveno, el hecho de que una parte de esos partidos perdidos estuviera relacionada con el nacimiento de su hija ha pesado de forma evidente en la valoración del expediente. Eso convierte su caso en uno de los precedentes más llamativos desde que se implantó la regla.
Cade Cunningham también sale reforzado
La decisión también tiene un impacto enorme para Cade Cunningham, que ha firmado la mejor temporada de su carrera y era uno de los nombres que más podía perder con una aplicación estricta de la norma. La excepción le devuelve el acceso a los premios y reconoce que su ausencia por un problema de salud serio no debía penalizar del mismo modo que otros supuestos.
Además, su caso ha servido para reabrir un debate que ya llevaba días creciendo en la NBA: si el criterio de partidos jugados debe seguir siendo tan rígido o si conviene introducir matices como el tipo de ausencia, el volumen de minutos disputados o la naturaleza médica de las bajas. Esa discusión no queda cerrada con esta resolución; más bien al contrario, gana fuerza.
No todos han tenido la misma suerte
La polémica aumenta porque Anthony Edwards también presentó una apelación y fue rechazada. Según las informaciones publicadas este jueves, el escolta de Minnesota se quedó claramente por debajo del umbral y su caso no convenció a los órganos que revisaron las solicitudes. Esa diferencia de criterio ha alimentado el debate sobre dónde empieza y dónde termina exactamente una “circunstancia extraordinaria”.
Por eso la noticia no solo afecta a Dončić y Cunningham. También puede marcar un precedente importante para futuras temporadas. La NBA mantiene la regla de los 65 partidos, pero al aceptar estas dos apelaciones deja claro que existe margen para interpretar situaciones excepcionales. Y eso, en una liga cada vez más pendiente de la salud, la carga física y la protección del jugador, puede ser casi tan relevante como el premio en sí.