Marco Asensio ha encontrado en Turquía algo que llevaba tiempo persiguiendo: regularidad, protagonismo y números de estrella. Su etapa en el Fenerbahçe ha devuelto a primer plano a un futbolista que parecía haberse quedado a medio camino entre el talento que deslumbró en el Real Madrid y la irregularidad que le acompañó después en PSG. Ahora, en un contexto distinto, con más foco sobre su figura y con continuidad real en el juego, el mallorquín vuelve a sentirse decisivo. Y eso, inevitablemente, lo acerca otra vez a la selección española.

La temporada del atacante español estaba siendo especialmente llamativa hasta su reciente contratiempo físico. Asensio sufrió una distensión en el ligamento de la rodilla izquierda y estará unas tres semanas de baja, pero el parón llega justo cuando atravesaba uno de los mejores momentos del curso. Antes de lesionarse, acumulaba 13 goles y 14 asistencias en 37 partidos, un rendimiento que lo había convertido en una pieza central del Fenerbahçe en plena pelea por el título liguero.

Un cambio de escenario que le ha devuelto al centro del proyecto

Cuando Marco Asensio salió del PSG y apostó por Turquía, muchos interpretaron el movimiento como un paso lateral o incluso como una salida del gran escaparate europeo. Sin embargo, su llegada al Fenerbahçe ha terminado funcionando como una reconstrucción competitiva. En la 2025/26 suma 21 partidos oficiales, 1.602 minutos, 9 goles y 6 asistencias, mientras que su ficha histórica refleja que en el último año natural ha alcanzado 43 partidos y 17 goles, señales claras de que ha vuelto a tener continuidad y peso ofensivo.

Más allá de la cifra exacta, el patrón es el mismo: Asensio vuelve a producir de forma constante. Eso se nota en sus goles, en sus asistencias y también en el rol que ha asumido. Ya no es un jugador de rotación ni un talento intermitente que aparece a ráfagas. En Turquía ha vuelto a ser importante de verdad.

De promesa de élite a futbolista en busca de continuidad

La carrera de Marco Asensio siempre ha convivido con una sensación extraña: la de haber tocado techo muy joven y no haber logrado enlazar después una versión sostenida de sí mismo. Formado entre Platges de Calvià y Mallorca, dio el salto al fútbol profesional muy pronto y dejó huella en sus primeros pasos antes de fichar por el Real Madrid. Su cesión al Espanyol reforzó la idea de que estaba listo para convertirse en una figura grande del fútbol español.

En el Madrid dejó noches brillantes y una colección de títulos impresionante. Fue una parte importante de esa dimensión histórica: es su club más relevante por recorrido, con 7 temporadas, 286 partidos y 61 goles. Sin embargo, en medio de ese palmarés y de esos momentos de alto impacto, también apareció la otra cara de su trayectoria: lesiones, cambios de rol y una irregularidad que le impidió asentarse durante años como líder ofensivo indiscutible.

Su salida a PSG no cambió del todo esa dinámica. Allí tuvo minutos y títulos, pero no terminó de encontrar una continuidad plena. Después llegó su cesión al Aston Villa, donde dejó una producción interesante, y finalmente el salto al Fenerbahçe, que es donde ha recuperado de forma más clara esa sensación de jugador importante. Su paso por el Villa en 21 partidos y 8 goles, mientras que en París acumuló 47 encuentros y 7 tantos en dos etapas de competición reflejadas en su historial.

Turquía le ha devuelto la sensación de futbolista determinante

El gran cambio de Marco Asensio en Turquía no está únicamente en el dato. Está en la jerarquía. En el Fenerbahçe ha recuperado una condición que por momentos perdió en sus últimos años en la élite: la de ser un jugador al que el equipo busca para desequilibrar, decidir y liderar tramos importantes de los partidos. Esa centralidad explica que su rendimiento haya vuelto a dispararse y que incluso una lesión de tres semanas se lea como un golpe importante para las aspiraciones del club.

Su perfil actual mezcla experiencia, pegada y un fútbol más maduro. Ya no depende tanto de la chispa de la aparición puntual, sino de una lectura más completa del juego. Sigue teniendo golpeo, último pase y capacidad para llegar desde segunda línea, pero ahora lo acompaña con más continuidad competitiva.

La selección española vuelve a aparecer en el horizonte

El último partido de Marco Asensio con España fue el 8 de septiembre de 2023. En total, ha disputado 37 internacionalidades absolutas, con debut el 29 de mayo de 2016. Es decir, no se trata de un nombre nuevo ni de una irrupción inesperada: es un futbolista que ya conoce perfectamente el nivel internacional y que ahora intenta volver después de haber recuperado protagonismo en su club.

Ese deseo existe también de forma explícita. Asensio sueña con regresar a la selección española de cara al Mundial de 2026, y una información reciente apuntaba además que Luis de la Fuente sigue atento a su evolución, aunque la lesión llegue en un momento especialmente delicado para su candidatura. La combinación de rendimiento, experiencia y versatilidad lo convierte en un perfil lógico para entrar en la conversación si vuelve bien del parón.

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