El exentrenador español Robert Moreno, destituido en septiembre de 2025 como técnico del PFC Sochi en Rusia, vuelve a ser noticia tras las acusaciones de que su excesivo uso de ChatGPT y otras herramientas de inteligencia artificial pudo haber influido decisivamente en su salida. La revelación, realizada por un exdirigente del club ruso, ha abierto un debate sobre los límites del uso de IA en la toma de decisiones deportivas.
La versión del club
Según la dirección del PFC Sochi, la salida de Robert Moreno no estuvo motivada por el uso de herramientas de inteligencia artificial, sino por una evaluación global del rendimiento del equipo y del funcionamiento interno del cuerpo técnico.
Desde el club se subraya que la temporada había entrado en una dinámica negativa sostenida, con resultados por debajo de los objetivos marcados y una clara falta de progresión competitiva. En el momento de la destitución, el equipo acumulaba una racha de partidos sin victoria y se encontraba en posiciones comprometidas de la clasificación, una situación que, según la entidad, hacía inviable la continuidad del proyecto.
Según admitió el dirigente ruso, Moreno lo usaba para configurar los onces y usar técnicas como despertar a la plantilla a las 5 de la madrugada. También para planificar los viajes: un itinerario de la IA para un viaje a Khabarovsk habría dejado a los jugadores sin dormir durante 28 horas. “Le pregunté: ‘’Robert, todo está genial, pero ¿Cuándo dormirán los chicos?“, admitió.
Por último, Moreno habría acudido a ChatGPT para buscar un ‘9′ en el mercado. Se fichó al kazajo Artur Shushenachev y no salió como se esperaba. “Para Moreno, ChatGPT se convirtió en una de las principales herramientas de trabajo“, lamentó Orlov.
La respuesta de Robert: "Es completamente falso..."
Frente a las acusaciones que han circulado en medios rusos y de otras latitudes, Moreno ha negado rotundamente que ChatGPT o cualquier otro sistema de inteligencia artificial haya sustituido o determinado decisiones tácticas o estratégicas. En declaraciones recogidas por medios deportivos, el técnico explicó que en su labor solo empleó estas herramientas de forma puntual para traducciones al ruso, un apoyo básico ante la barrera del idioma, pero no como base de sus decisiones deportivas.
Según Moreno, las decisiones sobre alineaciones, tácticas y fichajes fueron siempre fruto del trabajo del cuerpo técnico y la dirección deportiva, y no de algoritmos o recomendaciones automáticas de IA. Añadió que su salida fue por “mutuo acuerdo” y no un despido disciplinario por el uso de herramientas tecnológicas.
Desde su salida abrupta de la selección a entrenar en Rusia
Durante más de una década, Moreno construyó su reputación en la élite como mano derecha de Luis Enrique. Fue asistente en clubes como la AS Roma, el Celta de Vigo y el FC Barcelona, donde participó en una era dorada del club, contribuyendo en títulos de liga, Champions League y competiciones internacionales. Su función iba más allá de lo tradicional, implicándose en el análisis de rivales y en la preparación táctica de equipos de primer nivel.
El salto cualitativo llegó en 2019 cuando asumió el cargo de seleccionador nacional de España en sustitución de Luis Enrique durante la fase clasificatoria para la Eurocopa 2020. Moreno dirigió a “La Roja” con un balance notable (clasificando invicto con siete victorias y dos empates) y estableció su primera experiencia como primer entrenador en un contexto de máximo exigencia. Posteriormente, se lanzó al fútbol de clubes en Europa, pasando por el AS Mónaco en Francia y el Granada CF en LaLiga, alternando proyectos con diferentes retos competitivos.
En los últimos años Moreno amplió su carrera fuera de España, asumiendo en diciembre de 2023 el banquillo del PFC Sochi en Rusia. Allí enfrentó el reto de reconstruir un equipo tras un descenso y lograr un regreso a la máxima categoría, una tarea que combinó con la gestión de un vestuario multicultural y exigente.