Hay momentos en la vida en los que te das cuenta de lo realmente importante y decides abandonarlo todo para centrate en esas pequeñas cosas que te dan calma y felicidad, ese es el caso de Kevin Kampl. El centrocampista esloveno fue un fijo durante más de 12 temporadas en la Bundesliga entre Borussia Dortmund y RB Leipzig, pero durante la pasada temporda, cuando le quedaba fútbol en sus botas, decidió poner fin a su carrera deportiva para pasar más tiempo con su familia.

Todo comenzó en octubre de 2025, cuando falleció su hermano, desde ese momento, el jugador apenas disputó minutos en su equipo. Eso sumado al empeoramiento de salud de su padre junto a un futuro incierto ya que terminaba contrato, en un partido ante el Bayern München, anunció su retiro de los terrenos de juego para volver a su pueblo natal para cuidar de su familia.

"Algunas decisiones en la vida son más importantes que el fútbol"

El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes y la decisión que tomó Kampl es una muestra de ello. "Algunas decisiones en la vida son más importantes que el fútbol", esa frase lo refelja a la perfección. A pesar de que era su medio de vida, hay momentos en los que es mejor dar un paso a un lado y centrarte en lo que realmente es importante para cada uno. En el caso del esloveno, era pasar más tiempo junto a sus hijos y su mujer.

Durante varios meses, el exjugador estuvo cuidando de su padre en Solingen, su ciudad natal, hasta que finalmente acabó falleciendo. Esto supuso un punto de inflexión en su vida. En tan solo 7 meses, Kevin había perdido a su hermano y a su padre. Fue un momento desvastador para el hombre de 35 años, que en menos de un año ha visto como su familia se cae. "No me imagino haciendo otra cosa ahora mismo. Mi lugar está con mi familia".

Entre tomates, melones y olivos busca la paz

Según informa el periodista especializado en la Bundesliga, José I. Araoz, el ex jugador ha cambiado por completo de aires por los acontecimientos recientes que han ocurrido en su familia. Junto a su mujer y sus dos hijos, han puesto rumbo a Mallorca. En las costas mallorquinas han encontrado la paz que necesitaban. En sus redes sociales ha mostrado algunos de los productos que cultivan en familia, como tomates, cebollas, pimientos, melones y aceitunas con las que espera elaborar su propio aceite.

Su nueva vida está muy alejada de los entrenamientos, los viajes y las ruedas de prensa. Las jornadas comienzan regando, eliminando malas hierbas o recogiendo los primeros frutos de la finca. El trabajo manual y el contacto con la tierra se han convertido en una forma de desconectar, procesar las pérdidas y recuperar una rutina marcada por las estaciones en lugar de por los resultados deportivos.

La decisión no parece una huida improvisada, sino una reorientación personal. Kampl ha encontrado en Mallorca el espacio necesario para pasar más tiempo con su familia y reconstruirse lejos del ruido. Su caso refuerza además la imagen de la isla como refugio para deportistas y figuras conocidas que buscan tranquilidad después de años sometidos a una enorme presión.

Más allá de sus playas y del turismo, Mallorca aparece así como un lugar para detenerse, integrarse en los ritmos locales y comenzar una nueva etapa. Para Kampl, ese futuro pasa ahora por la familia, el huerto y una vida cotidiana mucho más sencilla, con la tierra y el sonido de las cigarras como sustitutos del césped y de los estadios.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora