Los dardos se han sumado a la lista de deportes que endurecen sus normas de elegibilidad en la categoría femenina. La Darts Regulation Authority (DRA) anunció una nueva política que establece que solo podrán competir en torneos femeninos las jugadoras asignadas mujer al nacer, una decisión que se aplica con efecto inmediato y que alcanza a las competiciones afiliadas, incluidas las de la Professional Darts Corporation (PDC).

La medida ha tenido un impacto inmediato porque deja fuera del circuito femenino a mujeres trans que ya competían en estas pruebas. El caso más visible es el de Noa-Lynn van Leuven, jugadora neerlandesa que había hecho historia en el circuito y que reaccionó públicamente al cambio normativo. En un mensaje difundido tras conocerse la decisión, resumió así su situación: “ El DRA ha tomado la decisión de que las mujeres trans no podrán seguir participando en eventos femeninos, lo que significa que estoy fuera”.

Una norma con aplicación inmediata

La DRA explicó que su nueva política entra en vigor desde el 9 de abril de 2026 y sustituye la regulación anterior sobre deportistas trans y de género diverso. El organismo señaló que la revisión comenzó en 2025, incluyó asesoramiento jurídico y un informe encargado a la bióloga del desarrollo Emma Hilton, y concluyó con una nueva separación entre torneos open y torneos women’s. En la práctica, las mujeres trans podrán seguir compitiendo en la categoría abierta, pero no en la femenina.

Según la propia DRA, el objetivo de la modificación es “garantizar la equidad” en la competición femenina. La decisión parte de la consideración de que los dardos son un deporte “gender-affected”, es decir, influido por diferencias físicas asociadas al sexo, según el informe en el que se apoyó el regulador. Entre los factores citados aparecen la altura, la longitud de las extremidades, la masa muscular y la rigidez de los tendones, elementos que, según esa evaluación, podrían traducirse en ventaja competitiva.

El impacto sobre Noa-Lynn van Leuven

La decisión ha vuelto a colocar en el centro del debate a Noa-Lynn van Leuven, una de las jugadoras más conocidas del circuito femenino en los últimos tiempos. La neerlandesa había ganado seis títulos de la PDC Women’s Series y se había convertido en una figura de referencia por su trayectoria y por su visibilidad dentro del deporte. También había sido una pionera al competir en grandes escenarios televisados del circuito.

Su reacción fue una de las primeras en conocerse. Van Leuven expresó su decepción y describió la medida como otro golpe para la comunidad trans. En su mensaje, añadió: “ Este es otro duro golpe para la comunidad trans", al tiempo que dejó claro que no considera cerrada la discusión y que seguirá defendiendo su posición. Aunque queda fuera de los torneos femeninos, todavía puede competir en pruebas open organizadas por la PDC.

Un cambio que también afecta a la PDC

Aunque la norma nace en la DRA, su alcance va más allá de un solo organismo. La actualización fue adoptada también por la PDC, que ajustó sus reglas de clasificación de género en línea con la DRA. Eso convierte la decisión en un cambio estructural dentro de los dardos profesionales, no solo en una modificación administrativa menor.

El movimiento, además, se produce en un contexto más amplio de revisión de políticas de elegibilidad en distintos deportes. La DRA citó tanto el informe biológico como el asesoramiento legal recibido durante el proceso de revisión, mientras varios medios internacionales han señalado que la decisión se enmarca en una tendencia más amplia de endurecimiento normativo en competiciones femeninas.

 

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