Ya quedan tan solo tres meses para que comience el Mundial. Además, este viernes 13 de marzo sería el cumpleaños de uno de los jugadores que marcaron la historia de esta competición, no precisamente por algo positivo, sino que protagonizó uno de los eventos más oscuros de la historia del fútbol. Andrés Escobar, central de la época dorada de la selección colombiana. Durante la fase de clasificación deslumbraron asestándole un 0-5 a la selección argentina en Buenos Aires, por lo que muchos analistas confiaban en que los cafeteros serían una de las selecciones protagonistas en el certamen.
El momento en el que el fútbol colombiano cambió
Andrés Escobar era uno de los futbolistas más representativos del fútbol colombiano de ese entonces. Figura de Atlético Nacional y hombre importante del conjunto dirigido por Francisco "Pancho" Maturana, que apuntaba muy alto con jugadores como Valderrama o Adolfo Valencia. El grupo de los cafeteros estaba conformado por Rumania, Suiza y Estados Unidos.
Aun así, el estreno no pudo ser peor: Colombia cayó 3-1 ante Rumanía en el Grupo A y las críticas no tardaron en aparecer. En su segundo partido se midió al anfitrión, que se puso por delante en el minuto 35 de la primera parte tras un autogol de Escobar. La jugada nació en un centro desde la izquierda que el defensor intentó despejar lanzándose al suelo, pero terminó introduciendo el balón en su propia portería de forma accidental. El encuentro terminó con victoria por 2-1 para Estados Unidos. Aunque Colombia cerró la fase de grupos con un triunfo por 2-0 frente a Suiza, quedó eliminada del Mundial el 26 de junio de 1994, lo que provocó una fuerte reacción de la afición.
Menos de una semana después del adiós del mundial, se produjo el momento más oscuro de la historia del fútbol colombiano. Andrés Escobar fue asesinado en Medellín mientras se encontraba aparcando para ir a un restaurante. Antes de que esto sucediese, el jugador tuvo un encontronazo con los hermanos Pedro David Gallón Henao y Juan Santiago Gallón Henao, que empezaron a recriminarle el fallo que tuvo durante el partido. Ambos tenian relación con organismo paramilitares y con el narcotráfico.
Sin llegar a bajarse del coche, Escobar les pidió respeto, lo que dio paso a una discusión muy tensa.
En medio del enfrentamiento, Santiago Gallón, el mayor de los hermanos, le lanzó una amenaza: “usted no sabe con quién se está metiendo”. Fue entonces cuando Humberto Muñoz Castro, conductor de los Gallón y que permanecía en su camioneta, descendió del vehículo y disparó varias veces con un revólver contra Escobar. Tras el ataque, varias personas que presenciaron lo ocurrido lo trasladaron de urgencia al hospital más cercano, pero falleció 45 minutos después. Su muerte conmocionó a todo el país y superó por completo el impacto estrictamente deportivo.
Una vida a la basura por un simple error
El jugador, estaba a punto de casarse con Pamela Cascardo, con quien llevaba cinco años. Además, acababa de recuperarse de una dura lesión de rodilla. Al funeral acudieron cerca de 120.000 personas entre ellas el presidente de Colombia de aquella época, César Gaviria, demostrando así que el pueblo colombiano se posicionaba en contra de sucesos como el que ocurrió ese fatídico día.
Humberto Muñoz, responsable de los disparos, fue condenado inicialmente a 43 años de prisión. No obstante, la entrada en vigor del nuevo Código Penal en 2001 redujo su pena a 23 años. Aun así, tampoco llegó a cumplirla íntegramente: el 5 de octubre de 2005, apenas algo más de diez años después del asesinato, accedió a un beneficio penitenciario que le permitió salir de la cárcel sin haber cumplido ni siquiera la mitad de esa condena ya rebajada.