La tensión geopolítica mundial es cada vez más frágil. Tras la captura del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, ya dejaba dudas en el ambiente sobre si iba a ser posible que el próximo Mundial, que se celebra en tierras americanas, se desarrollase de manera normal. Ahora, con la intención del presidente americano, Donald Trump, de anexionar Groenlandia, hay una de las selecciones más importantes del mundo que se ha plantado, afirmando que no participarán en el torneo si esto llegase a suceder. Alemania, de la mano de Jürgen Hardt, miembro de la Unión Demócrata Cristiana y figura cercana al canciller Friedrich Merz, ha declarado en una entrevista para Bild que los teutones no participarán si Estados Unidos acaba obteniendo Groenlandia.
El efecto dominó
Estas declaraciones pone en evidencia el descontento general con las últimas decisiones de Trump. El que además ha vuelto a usar su arma de aranceles para aquellos países europeos que se oponen a la anexión, como la propia Alemania, Francia y Dinamarca. La salida de la pentacampeona del mundo (1954, 1974, 1990 y 2014) supondría un golpe multimillonario para la FIFA y para los Estados anfitriones. A todo este problema hay que añadirle la situación de Estados Unidos con redadas migratorias y protestas contra la policía. A pesar de esto, el principal anfitrión se mantiene organizando la gran fiesta del fútbol, pero si Berlín decide llevar a cabo esta amenaza, el Mundial perdería uno de sus principales baluartes antes de que siquiera se juegue el primer partido y otras pueden tomar el ejemplo y salirse también de la cita mundialista.
Uno de los periodistas más críticos con esta situación a pesar de su amistad con el presidente americano, Piers Morgan, ha mencionado en sus redes sociales que varios de los países que se oponen al tema de Groenlandia deberían amenzar con salirse del torneo, para generar más presión a la cúpula de la Casa Blanca. "¿Quizá Inglaterra, Francia, España, Alemania, Portugal, Países Bajos, Noruega e Italia deberían suspender su participación en la Copa del Mundo mientras continúan las negociaciones arancelarias con el presidente Trump? La retirada de 8 de los 10 favoritos podría despertar el interés", mencionó en X.
La posibilidad de un boicot no es nueva. En las últimas semanas, referentes del fútbol alemán y el veterano técnico Claude Le Roy, desde África, han deslizado mensajes en esa misma dirección. Por ahora, todo permanece en el terreno de la especulación, pero un escenario así supondría un auténtico terremoto para la organización. La FIFA, presidida por Gianni Infantino y con un historial de sintonía con Trump, se enfrentaría a un dilema de enormes proporciones si esas advertencias dejaran de ser solo ruido y se tradujeran en hechos.