Nestlé España ha comunicado este martes a su plantilla la intención de iniciar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que podría afectar a un máximo de 301 empleados. Esta medida, enmarcada en un plan de "transformación operativa", busca reestructurar la compañía para afrontar los desafíos actuales del mercado y asegurar su sostenibilidad a largo plazo. La multinacional suiza, con una significativa presencia en el sector del gran consumo español, ha detallado que los despidos se concentrarían en diversas áreas, incluyendo oficinas, equipos comerciales, centros logísticos y algunas plantas de producción.
Motivos del ajuste estructural
La dirección de Nestlé España ha explicado que esta decisión surge tras un "análisis exhaustivo de las estructuras operativas" y la implementación de "diversas medidas previas de contención de costes" que, a pesar de los esfuerzos, no han sido suficientes para contrarrestar la compleja evolución del sector. El mercado de gran consumo ha experimentado una serie de transformaciones significativas en los últimos años, que incluyen:
- Un incremento notable de los costes operativos en toda la cadena de valor, desde la adquisición de materias primas hasta la logística y distribución, impactando directamente en la rentabilidad.
- La modificación profunda de los hábitos de consumo por parte de los clientes, quienes ahora priorizan la conveniencia, la sostenibilidad y la personalización, demandando nuevas formas de adquirir productos y servicios. Esto implica una adaptación constante de la oferta y los canales de venta.
- El crecimiento imparable de la marca de distribución (marcas blancas), que ejerce una presión competitiva considerable sobre las marcas tradicionales, obligándolas a reevaluar sus estrategias de precios y posicionamiento.
- La necesidad imperante de avanzar en la automatización y digitalización de procesos en todas las áreas de la empresa para optimizar la eficiencia, reducir gastos operativos y mejorar la capacidad de respuesta ante las demandas del mercado.
Estos factores, según la compañía, hacen imprescindible "adaptar la estructura de la compañía en España al contexto de mercado para asegurar la viabilidad del negocio y generar valor a largo plazo". La empresa busca con ello una mayor agilidad, flexibilidad y eficiencia para responder a un entorno cada vez más dinámico y competitivo, garantizando su posición en el futuro.
Centros y departamentos afectados
El ERE propuesto por Nestlé España impactaría a trabajadores de diversas divisiones y ubicaciones geográficas. Específicamente, los puestos afectados se encontrarían en:
- Oficinas centrales y equipos de soporte administrativo.
- La red de ventas a nivel nacional, encargada de la comercialización de sus productos.
- Centros de distribución, fundamentales para la logística y el abastecimiento de los puntos de venta.
- Algunos centros de producción específicos, donde se elaboran sus productos.
Las plantas de producción mencionadas en el comunicado son las de Pontecesures (Pontevedra), Sebares (Asturias), La Penilla (Cantabria), Miajadas (Cáceres), Reus (Tarragona) y Girona. Nestlé España cuenta actualmente con una plantilla de 4.158 trabajadores en todo el país, lo que sitúa el alcance del ERE en un porcentaje significativo de su fuerza laboral.
Compromiso con la negociación y el apoyo a los empleados
La dirección de Nestlé ha manifestado su firme voluntad de abordar este procedimiento bajo los principios de "transparencia y respeto", buscando un diálogo constructivo con los representantes de los trabajadores. La empresa se compromete a mantener una "interlocución honesta" con los sindicatos durante todo el proceso de negociación del ERE, que se iniciará formalmente en las próximas semanas. El objetivo principal es explorar todas las vías posibles para "minimizar el impacto en el empleo" y ofrecer el "apoyo y acompañamiento necesarios" a los profesionales que resulten afectados por esta reestructuración.
Este acompañamiento incluiría, según lo habitual en estos procesos, medidas como programas de recolocación externa, que ayuden a los empleados a encontrar nuevas oportunidades laborales; planes de formación y capacitación para mejorar su empleabilidad en otros sectores o roles; y otras ayudas sociales que faciliten la transición laboral y personal de los afectados. La compañía subraya la importancia de un acuerdo consensuado con los sindicatos para alcanzar una solución que sea lo más beneficiosa posible para todas las partes implicadas, siempre dentro del marco legal establecido para los expedientes de regulación de empleo en España.