El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado que la inflación cerró el mes de febrero en el 2,3%, mismo dato que en enero. El dato del Índice de Precios de Consumo (IPC), adelantado hace dos semanas, afianza la estabilidad de la senda de precios, que podría verse alterada en los próximos periodos como consecuencia de la inestabilidad de los carburantes, afectados directamente por la guerra ilegal desplegada por Estados Unidos (EEUU) e Israel en Irán.
Además, los efectos de segunda ronda, trasladándose el incremento de los combustibles al transporte y, a su vez, al resto de bienes y servicios, especialmente a los alimentos, podría amagar con una nueva tendencia inflacionaria al alza similar a la vivida a comienzos de la guerra de Ucrania. No obstante, el carácter temprano de la ofensiva no posibilita aún calcular sus efectos. Por el momento, el segundo mes del año se cierra con estabilidad.
Marzo se verá afectado por la subida de los precios energéticos
“Veremos cómo termina el mes de marzo, que se verá afectado por esta subida de los precios energéticos", ha explicado el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en una entrevista concedida a RNE. La bajada de los precios de la electricidad ha contrarrestado las subidas de restauración y alimentos, según se desprende de los datos del organismos estadísticos. Más en detalle, la evolución del IPC de febrero es consecuencia del descenso en ocho puntos de la tasa interanual del grupo de vivienda, hasta el 1,9%, y del abaratamiento de la electricidad.
Al contrario, se ha experimentado un repunte de la tasa interanual de restaurantes y servicios de alojamiento en tres décimas, hasta el 4,8%, y en el grupo de los alimentos y bebidas no alcohólicas en dos décimas, hasta el 3,2%, por la estabilidad de los precios de los aceites y grasas y del pescado y el marisco, frente al descenso que experimentaron un año antes.
Por su parte, la inflación subyacente -aquella que no incluye los alimentos no elaborados ni la energía- sube una décima con respecto a enero y se ubica en el 2,7%. La tasa alcanza así su valor más alto desde agosto de 2024, cuando marco el mismo valor porcentual. En términos mensuales (febrero sobre enero), el IPC ha crecido un 0,4%, su mayor alza mensual desde el pasado mes de octubre, cuando aumentó un 0,7%.
Este repunte ha sido resultado del encarecimiento de restaurantes y servicios de alojamiento en un 0,9%, de la subida del transporte en un 0,8% por el alza de los precios de los combustibles para vehículos personales y de los alimentos en un 0,6% por el mayor coste de las frutas y frutos de cáscara y de las hortalizas, legumbres y patatas. Por su parte, el IPC armonizado (IPCA) ha elevado una décima su tasa interanual en febrero, hasta el 2,5%, con una variación mensual del 0,4%.
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