La agencia de calificación EthiFinance Ratings ha confirmado la calificación crediticia a largo plazo de España en A+, con perspectiva Estable, respaldada por un crecimiento económico superior al de las principales economías de la eurozona, una sólida posición exterior, el avance gradual de la consolidación fiscal y un perfil ESG que continúa actuando como un factor de apoyo.

EthiFinance prevé que, tras el crecimiento del PIB del 2,8 % en 2025, la economía española modere su ritmo de expansión hasta el 2,3 % en 2026 y el 1,9 % en 2027. Este comportamiento estará impulsado por la demanda interna, la fortaleza del mercado laboral y la inversión. Además, el informe destaca que la economía española seguirá creciendo por encima de su potencial estimado durante todo el periodo analizado.

En el ámbito laboral, la agencia calcula que la tasa de paro continuará reduciéndose hasta situarse en el 9,8 % en 2026 y el 9,6 % en 2027. No obstante, advierte de que esta evolución positiva para el consumo interno convive con problemas estructurales aún pendientes, como el elevado desempleo juvenil, la dualidad del mercado laboral, el uso de contratos fijos discontinuos y el escaso crecimiento de la productividad. Respecto a la inflación, tras moderarse hasta el 2,5 % en 2025, EthiFinance anticipa un ligero repunte hasta el 2,9 % en 2026, debido al impacto energético derivado del cierre del estrecho de Ormuz sobre los mercados internacionales. Posteriormente, prevé que vuelva a situarse cerca del objetivo del 2 % fijado por el BCE en 2027.

En materia de finanzas públicas, el déficit, que descendió del 3,1 % del PIB en 2024 al 2,4 % en 2025, permanecerá prácticamente estable, con previsiones del 2,5 % en 2026 y del 2,4 % en 2027. Por su parte, la deuda pública mantendrá una trayectoria descendente y cerrará previsiblemente en el 99,6 % del PIB en 2026 y el 98,9 % en 2027. Aun así, la agencia subraya que el nivel de endeudamiento sigue siendo elevado para la categoría de rating asignada. Asimismo, considera que la fragmentación parlamentaria y las dificultades para aprobar los Presupuestos Generales del Estado continúan limitando la previsibilidad de la política fiscal y la capacidad de impulsar reformas estructurales.

En el apartado ESG, España mantiene una evolución favorable en la transición energética. La cuota de consumo de energías renovables alcanzó el 25,4 % en 2024 y las emisiones de CO₂ por habitante descendieron hasta las 4,5 toneladas en 2023. Sin embargo, el componente medioambiental sigue situándose por debajo de los indicadores sociales y de gobernanza. El perfil social continúa siendo uno de los principales puntos fuertes, con un índice de Gini que bajó hasta 30,8 en 2025. En cuanto a la gobernanza, la agencia considera que España mantiene estándares propios de una economía avanzada, aunque advierte de un deterioro reciente en los indicadores de estabilidad política, lo que, unido a la fragmentación parlamentaria, podría retrasar la puesta en marcha de reformas y la aprobación de decisiones presupuestarias.

La deuda y la consolidación fiscal marcarán la evolución del rating

La perspectiva Estable responde a la expectativa de que los principales fundamentos que sustentan la calificación permanezcan sin cambios durante los próximos doce meses. De cara al futuro, una reducción sostenida de la deuda pública por debajo del 90 % del PIB, acompañada de una consolidación fiscal estructural creíble y de mejoras en la productividad, podría traducirse en una revisión al alza del rating. Por el contrario, un retroceso en la consolidación fiscal, un crecimiento económico significativamente inferior al previsto o un deterioro institucional que reduzca la previsibilidad presupuestaria ejercerían presión negativa sobre la calificación.

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