La solidez española a nivel turístico sigue siendo una de las principales bazas del país a la hora de generar ingresos y, por tanto, uno de los principales pilares económicos. El clima, las playas, las reservas naturales, la gastronomía, los precios y las calles llenas de gente suelen ser algunos de los motivos por los que, cada año, llegan millones de visitantes extranjeros.

Si bien, el turista no procede solo de fuera de nuestras fronteras, sino que también hay un importante número de viajeros españoles que prefieren descubrir las bondades patrimoniales e históricas de su propio territorio antes que las de otros países o, simplemente, relajarse en las agradables costas de las que disponen en su entorno cercano en lugar de tomar vuelos que los lleven hasta resorts en otros lugares de Europa o el mundo.

Las cifras que deja el turismo anualmente en España son más que destacables y estas no hacen sino experimentar una dinámica ascendente. Prueba de ello es que, para esta Semana Santa, ya se conoce que las reservas han aumentado hasta un 50% respecto al mismo período del año anterior. Además, en estos mismos días señalados en el calendario, el número de turistas internacionales que llegará a nuestro país será un 29% más.

Datos reseñables que no quedarán ahí, ya que desde el sector hotelero esperan que las buenas previsiones meteorológicas contribuyan a que las reservas de última hora impulsen todavía más estos datos. 

En líneas generales, esta dinámica positiva que se viene recabando a lo largo de los años viene dada porque tanto el turista internacional como el nativo concibe España como un país seguro. Es más, según un cálculo del BBVA Research, entre el 30 y el 36% de las reservas de viajeros extranjeros de este año vendrían dadas por la compleja situación política internacional, marcada por los conflictos bélicos. De esta manera, España ha sido elegida sobre otras opciones como Egipto o Turquía.

No obstante, aunque a nivel de seguridad España se ha convertido en un atractivo destino para muchos, no queda exenta de los condicionantes que está dejando la guerra de Irán. Así, desde el sector hotelero muestran su preocupación porque el aumento de los precios, condicionados por el bloqueo del Estrecho de Ormuz, pueda suponer un freno de cara a lo que queda de año a la hora de generar reservas. 

Si bien, también hay elementos internos que despiertan preocupación. En este sentido, sobre todo en Andalucía, genera especial incertidumbre la línea de transporte ferroviario de alta velocidad, condicionada por distintas incidencias que están impidiendo que el servicio se ofrezca con normalidad. Condicionando de manera especial a Málaga, el sector ha mostrado sus quejas ante lo que exponen como una caída de la demanda provocada por esta situación.

No obstante, aunque desde esta provincia andaluza se están reclamando soluciones inmediatas y dimisiones políticas, la línea de transporte ferroviario no se encuentra completamente neutralizada, sino que sigue siendo posible tomar un tren desde la capital española hasta la Costa del Sol. Simplemente, el trayecto entre la estación de Antequera y la ciudad de Málaga se realiza por carretera. 

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio