La Junta General de Accionistas de Telefónica celebrada este jueves en Madrid ha servido para que su presidente ejecutivo, Marc Murtra, dibuje con claridad el rumbo de la compañía en un contexto de transformación tecnológica y geopolítica. En su intervención, el directivo ha subrayado la ambición de convertir a la operadora en una de las mejores compañías de telecomunicaciones de Europa en 2030 y del mundo en 2035, al tiempo que ha situado la eficiencia, el foco estratégico y la rentabilidad como ejes fundamentales de la nueva etapa.
Murtra ha insistido en que este objetivo no es meramente aspiracional, sino que marcará la estrategia de los próximos años. “Asumimos el reto de ser la mejor forma de acceso de ciudadanos, empresas e instituciones a las tecnologías digitales”, ha afirmado, en un discurso en el que ha reivindicado la necesidad de una transformación integral de la compañía.
Cinco pilares para la nueva Telefónica
De cara al futuro inmediato, el presidente ha detallado que la gestión y el foco de los proyectos girarán en torno a cinco pilares fundamentales. En primer lugar, la consolidación y el liderazgo europeo, en un momento en el que la fragmentación del mercado limita la escala y la capacidad de inversión. En segundo lugar, la construcción de una compañía más innovadora y competitiva, capaz de adaptarse al impacto creciente de tecnologías como la inteligencia artificial.
El tercer eje se centra en ofrecer más y mejores servicios para el cliente, situándolo en el centro de la estrategia. El cuarto pasa por reforzar el papel de Telefónica como referencia institucional de España en Europa, en tanto que gestora de infraestructuras críticas y actor clave en la soberanía tecnológica. Por último, Murtra ha defendido una gestión “ambiciosa, rigurosa y eficaz” como condición indispensable para cumplir los objetivos marcados.
Esta hoja de ruta se enmarca en el plan estratégico Transform & Grow, que persigue hacer de Telefónica una compañía “más focalizada, eficiente y rentable”, reduciendo la dispersión geográfica y simplificando estructuras organizativas.
Menos dispersión y más foco
En línea con este planteamiento, la compañía avanza en su estrategia de desinversión en Hispanoamérica, tras haber salido ya de mercados como Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia y Chile. Aún quedan pendientes operaciones en Venezuela y México. El objetivo, según Murtra, es concentrar los esfuerzos en los cuatro mercados considerados clave: España, Reino Unido, Alemania y Brasil.
“Menos dispersión. Más foco”, ha resumido el presidente, quien también ha defendido la necesidad de consolidación en el sector europeo de las telecomunicaciones. A su juicio, Europa necesita operadores fuertes, con escala suficiente para competir con Estados Unidos y China en el nuevo equilibrio tecnológico global.
En este contexto, ha destacado operaciones como la adquisición de Netomnia en Reino Unido, que refuerza la posición de Telefónica en uno de los mercados más relevantes del continente.
Una transformación interna necesaria
Murtra ha reconocido que, pese a considerar a Telefónica una “compañía extraordinaria”, con liderazgo en varios mercados y una infraestructura sólida, el análisis interno ha detectado áreas de mejora. Entre ellas, ha citado la complejidad organizativa, la lentitud en la ejecución, la presión en costes o la falta de flexibilidad financiera.
“Transformar exige claridad. Claridad implica decidir”, ha señalado, defendiendo la necesidad de simplificar estructuras “obsoletas” y reforzar el talento, especialmente en ámbitos como la tecnología digital y la experiencia internacional.
En este sentido, la junta ha aprobado la incorporación de nuevos perfiles al consejo de administración, como la empresaria australiana Jane Thompson, así como la ratificación de varios consejeros independientes. Estos cambios buscan adaptar el órgano de gobierno a los nuevos retos estratégicos de la compañía.
Telefónica como motor económico
Durante su intervención, el presidente también ha reivindicado el papel de Telefónica como motor de la economía española y actor clave en la cohesión social y la soberanía tecnológica europea. En un contexto de creciente incertidumbre geopolítica y aceleración tecnológica, ha defendido que la compañía debe formar parte activa de la respuesta europea.
“El mundo tecnológico no es de dos. Es también de Europa”, ha señalado, insistiendo en que el continente necesita empresas líderes capaces de innovar y competir a escala global. Con este mensaje, Murtra ha cerrado una junta marcada por la ambición estratégica y el reconocimiento de los desafíos pendientes.