Indra Group ha escenificado su apuesta por ampliar y fortalecer el tejido industrial nacional en el marco de los Programas Especiales de Modernización (PEM), que considera una “oportunidad única” para el sector de la defensa en España. La compañía, en su condición de empresa tractora, ha presentado ante las empresas vinculadas a la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Aeronáutica y Espacio (TEDAE) su hoja de ruta para incorporar al mayor número posible de firmas españolas a estos programas estratégicos y convertir la industria en motor económico en todo el territorio.

El acto contó con la intervención del presidente de Indra Group, Ángel Escribano, quien subrayó que los PEM no solo responden a una demanda del Ministerio de Defensa, sino que constituyen “el mejor vehículo para fortalecer la red de empresas que conforman la base tecnológica e industrial de defensa en España”. El objetivo, señaló, es generar “valor, conocimiento y tecnología 100% nacional”, además de capacidades industriales y empleo cualificado en las distintas regiones, actuando como elemento de cohesión territorial. “No vamos a dejar a nadie atrás”, aseguró.

Escribano defendió que la compañía se ha preparado para liderar programas complejos, reforzando su capacidad industrial y agilizando la toma de decisiones, pero recalcó que el reto requiere la implicación de todo el ecosistema. “Necesitamos todo el tejido industrial con nosotros, todo el talento y todas las capacidades disponibles”, afirmó, apelando a un cambio en la cultura de colaboración para que España asuma un papel más relevante y autónomo en el nuevo mapa europeo de la defensa.

En términos de inversión, el presidente de Indra avanzó que en los próximos dos o tres años el grupo prevé destinar hasta 400 millones de euros a nuevas fábricas, espacios y medios industriales. A esta cifra se suman más de 371 millones ya comprometidos en el Indra Technology Hub. Además, a través de Indraventures, la compañía ha lanzado un fondo de capital riesgo dotado inicialmente con 200 millones de euros para impulsar empresas tecnológicas, con la aspiración de que alcance los 1.000 millones entre 2027 y 2030.

Uno de los ejes centrales de esta expansión es Indra Land Vehicles (ILV), la nueva unidad de negocio especializada en vehículos terrestres, bajo la que se agrupan la mitad de los PEM adjudicados a Indra. Su director general, Frank Torres, destacó que la división aporta “soberanía tecnológica y de producción en plataformas terrestres” y que el objetivo es alcanzar el 100% de contenido nacional, apoyándose en toda la cadena de suministro española.

Torres subrayó la transformación de las instalaciones de Gijón en menos de seis meses en una fábrica de industria 5.0, con incorporación de inteligencia artificial, y el avance en la construcción de una pista de pruebas para vehículos terrestres. ILV ya está implementando programas como sistemas lanzapuentes, obuses sobre ruedas y cadenas y el Vehículo Anfibio de Infantería de Marina, que suponen empleo para más de 3.000 personas.

Por su parte, el director de Compras de Indra Group, Alberto Sosa, explicó la estructura de proveedores organizada entre socios Tier 1 y Tier 2 y detalló los requisitos de calidad, competitividad, sostenibilidad y seguridad de la información para colaborar con la compañía. Según indicó, en 2025 la huella nacional de compras ha crecido un 14%, acercándose al 80%, con más de 1.100 socios en España solo en Defensa, más de 100 nuevas alianzas y otros 300 posibles colaboradores identificados en todas las comunidades autónomas, en el marco de un despliegue industrial que se extiende por distintas regiones.

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