Apple ha denunciado este viernes a OpenAI, empresa matriz y dueña de ChatGPT, y a dos antiguos empleados de la compañía a los que acusa de apropiación indebida de información para favorecer a la empresa de inteligencia artificial en su incursión en el mercado del hardware, es decir, la fabricación de dispositivos físicos.

La demanda ha sido presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California, y en su articulado sostiene que existió un esfuerzo coordinado para sustraer información confidencial de Apple tal como diseños de productos, procedimientos de fabricación y de su cadena de suministro por parte de Chang Liu, antiguo ingeniero de sistemas eléctricos de Apple, y Tang Yew Tan, exvicepresidente de diseño de producto del iPhone y el Apple Watch, así como contra OpenAI Foundation, OpenAI Group PBC e io Products, empresas del grupo fundado por Sam Altman. Apple argumenta que Liu no devolvió un ordenador portátil de la empresa y que posteriormente se valió de un fallo en el sistema de autenticación para acceder a la red interna de Apple, desde donde obtuvo "decenas de archivos confidenciales relacionados con el hardware" de la compañía, información sensible que después beneficiaría a OpenAI. El gigante fundado por Steve Jobs también sostiene que Tan "ha estado utilizando de forma metódica la información confidencial de Apple para beneficiar a OpenAI", a través de correos electrónicos en los que habría enviado, presuntamente, información sobre proveedores de Apple y resúmenes internos del sector antes de marcharse de la empresa.

Tensiones crecientes

Este choque entre ambas compañías vuelve a elevar la tensión entre ambas, en un enfrentamiento que lleva meses desarrollándose. Reuters firmaba hace unos días, citando fuentes de la propia compañía, que OpenAI lleva estudiando emprender acciones legales contra Apple desde mayo, entre ellas señalar un posible incumplimiento de contrato, aunque sin descartar finalmente una demanda formal. El origen de este cisma se remonta a 2024, cuando Apple anunció la integración de su tecnología Apple Intelligence en sus aplicaciones e incorporó ChatGPT a sus dispositivos. Una alianza gracias a la que los usuarios podían acceder a las respuestas de ChatGPT a través de Siri.

OpenAI, por su parte, se hizo con la empresa emergente io Products, fundada por el exdiseñador de Apple Jony Ive, por 6.500 millones de dólares, en un movimiento que define la apuesta de la empresa de inteligencia artificial por expandirse más allá de las barreras del software. Ive, sin emabrgo, no figura entre los demandados por Apple ni consideran que se haya producido sustracción alguna de información. En los últimos meses, Apple también ha renovado significativamente Siri y su funcionamiento después de llevar años anunciándolo.

Toda esta carrera tecnológica y legal se está produciendo mientras Open AI trabaja para salir a Bolsa. La compañía de Altman ha registrado la operación de forma confidencial ante el regulador de los mercados en Estados Unidos en las últimas semanas, y se espera que su debut en los parqués se produzca justo después de que uno de sus competidores haga lo propio: SpaceX, la empresa de Elon Musk basada en IA  y en los negocios aeroespaciales, se estrenó en junio, y todo apunta a que OpenAI seguirá sus pasos.

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