Banco Sabadell cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto atribuido de 1.775 millones de euros. Una cifra esta que implica un descenso del 2,8% respecto al año anterior debido al impacto de las ganancias extraordinarios registradas en 2024. Sin embargo, excluyendo estos efectos no recurrentes, sí es cierto que es destacable que el resultado neto creció un 3,4% interanual, apoyado en la mejora de la calidad de los activos, la reducción de las provisiones y el fuerte impulso de los volúmenes de crédito y recursos en España.
Los números recabados tras concluir el 2025 permiten observar que la entidad ha reforzado de forma significativa su rentabilidad y solvencia. La rentabilidad sobre el capital tangible (RoTE) se situó en el 14,3% al cierre del ejercicio, mientras que la ratio de capital CET1 fully-loaded alcanzó el 13,65%, o el 13,11% tras considerar el reparto del exceso de capital. Esta es una evolución que refleja una generación orgánica de capital de 196 puntos básicos durante el año, consolidando una posición holgada por encima de los requerimientos regulatorios.
En este contexto, Banco Sabadell ha recibido el visto bueno del Banco Central Europeo a su petición de disponer de permiso para poner en marcha un nuevo programa de recompra de acciones por un importe máximo de 800 millones de euros, el cual se iniciará el próximo lunes 9 de febrero. Esta recompra se compone de 365 millones de euros con cargo a los resultados de 2025 y de otros 435 millones procedentes del exceso de capital generado por encima del umbral del 13%.
La recompra se suma a los 700 millones de euros distribuidos en dividendos en efectivo a cuenta de los resultados de 2025, lo que eleva la remuneración total al accionista hasta los 1.500 millones de euros en el ejercicio, equivalente a una rentabilidad anual aproximada del 9% sobre la capitalización bursátil. A esta cifra se añadirá, además, un dividendo extraordinario de 50 céntimos por acción vinculado a la venta de TSB, lo que permitirá distribuir alrededor de 4.000 millones de euros entre los accionistas en un periodo de doce meses.
Con estas cifras, la entidad bancaria reafirma, así, su compromiso de ofrecer una remuneración atractiva y recurrente, que estima en 6.450 millones de euros para el periodo 2025-2027, cerca del 40% de su valor actual de mercado. El consejero delegado de Banco Sabadell, César González-Bueno, que será sustituido en los próximos meses por Marc Armengol, subrayó que el banco ha cerrado el ejercicio “cumpliendo una vez más con los compromisos asumidos con el mercado”, lo que permite confirmar las previsiones del Plan Estratégico 2025-2027 y anunciar un ambicioso programa de recompra que eleva la retribución ordinaria al accionista.
Fuerte impulso comercial y crecimiento del negocio
El ejercicio estuvo marcado por un sólido comportamiento comercial, que encamina al banco hacia la consecución de sus objetivos financieros. El crédito vivo del Grupo creció un 2,4% interanual, hasta los 160.708 millones de euros, impulsado por el buen comportamiento del negocio en España. La inversión crediticia viva exTSB cerró diciembre con un saldo de 119.615 millones de euros, un 5,4% más que un año antes, cifra que asciende a 103.300 millones tras excluir los negocios en el exterior.
En el mercado español, el crédito hipotecario aumentó un 5,2% interanual, hasta los 39.800 millones de euros, mientras que el crédito al consumo alcanzó los 5.400 millones, con un crecimiento del 17,8%. En el segmento de empresas, la cartera total creció un 2,4%, hasta los 44.800 millones. También mostraron una evolución positiva la facturación con tarjetas, que avanzó un 6%, y la actividad en TPVs, con un incremento del 2% anual.
Por el lado del pasivo, los recursos de clientes exTSB ascendieron a 184.692 millones de euros, un 6,4% más interanual. En el conjunto del Grupo, los recursos de clientes alcanzaron los 224.921 millones, con un crecimiento del 4,3%. Destaca especialmente el aumento de los recursos fuera de balance, que crecieron un 14%, impulsados por la buena evolución de los fondos de inversión, los seguros y la gestión de patrimonios.
Menores provisiones y mejora de la calidad del balance
En la cuenta de resultados, los ingresos del negocio bancario se situaron en 6.221 millones de euros, un 2,5% menos, en un entorno marcado por la reducción de los tipos de interés. El margen de intereses descendió un 3,7%, hasta los 4.837 millones, mientras que las comisiones netas crecieron un 2% en el Grupo y un 3,6% sin incluir TSB, gracias al mayor peso de la gestión de activos y los seguros.
Los costes totales apenas aumentaron un 0,5%, hasta los 3.100 millones de euros, lo que permitió situar la ratio de eficiencia en el 49,3%. Al mismo tiempo, la reducción del 23,5% interanual en las dotaciones a provisiones contribuyó a mejorar el coste del riesgo de crédito, que se situó en 21 puntos básicos en el Grupo.
La calidad del balance continuó mejorando, con una ratio de morosidad del 2,37% y una ratio de cobertura del 63,8%. En términos interanuales, los activos problemáticos se redujeron en 877 millones de euros, reflejo de una gestión prudente del riesgo.
TSB: crecimiento sólido y aportación creciente al Grupo
En la parte final del ejercicio, destacó especialmente la evolución de TSB, que registró un beneficio neto individual de 259 millones de libras en 2025, un 24,7% más que el año anterior. La filial británica aportó 318 millones de euros al resultado del Grupo Banco Sabadell, lo que supone un incremento del 25,6% interanual.
El margen de intereses de TSB creció un 7,2%, hasta los 1.056 millones de libras, mientras que los costes se redujeron un 2,6%, lo que refleja una mejora significativa de la eficiencia operativa. Desde la fecha acordada para su venta, el valor neto contable tangible de la filial se ha incrementado en 154 millones de libras, reforzando el impacto positivo de la operación para los accionistas de Banco Sabadell y cerrando un ejercicio especialmente sólido para el negocio en Reino Unido.