El presidente de Indra, Ángel Escribano, presentará esta tarde su dimisión de todos sus cargos en la compañía en un consejo extraordinario que celebrará la empresa este miércoles. Así, tal y como han confirmado fuentes cercanas a Europa Press y ha adelantado el diario La Razón, este consejo tendrá lugar a las cinco de la tarde para abordar el mencionado asunto. De esta manera, llega a su fin un ciclo de tensiones en el seno de Indra que habían marcado las últimas semanas.
El detonante fue el intento de integrar la compañía con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), empresa propiedad de la familia del directivo de Indra. En torno a esta operación, concebida para reforzar el área de defensa, surgieron distintas críticas que marcaron se estaba dando un conflicto de intereses, ya que, según se apuntaba, el propio presidente participaba en ambos lados de la negociación. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de la compañía con alrededor del 28%, trasladó sus objeciones al supervisor, lo que terminó por bloquear el movimiento.
Aunque la fusión fue retirada, dio lugar a unas semanas de tensiones internas en el consejo de administración de Indra que han desembocado en esta dimisión que procederá a presentar Ángel Escribano.
Así ha sido el paso de Escribano por Indra
La trayectoria de Ángel Escribano al frente de Indra arrancó en enero de 2025, cuando fue nombrado presidente ejecutivo tras la salida de Marc Murtra, asumiendo funciones similares a las de su predecesor. Su llegada se produjo en un contexto de creciente protagonismo del sector de defensa dentro del grupo y con el respaldo de su perfil industrial.
Ingeniero de formación, Escribano había desarrollado toda su carrera previa en el ámbito empresarial familiar. En 1989 cofundó, junto a su padre y su hermano, Mecanizados Escribano, hoy EM&E Group, compañía que evolucionó desde un pequeño taller en Coslada hasta convertirse en un proveedor relevante de tecnología para defensa y seguridad. Bajo su dirección, el grupo se expandió internacionalmente y consolidó capacidades en sistemas electroópticos y armamento avanzado.
Además de su experiencia industrial, Escribano llegó a Indra como uno de sus principales accionistas privados, lo que reforzaba su peso en la estrategia corporativa. Durante su etapa, la compañía afianzó su posicionamiento en el sector de defensa, en un contexto marcado por el aumento del gasto militar en Europa y la apuesta por la soberanía tecnológica.
Así, Indra continuó participando en proyectos relevantes como el desarrollo del sistema de combate del FCAS o programas de modernización tecnológica para las Fuerzas Armadas españolas. Escribano respaldó también el fortalecimiento de la base industrial y tecnológica