Un trabajador de la empresa Saint-Gobain, dedicada a los materiales de construcción, vidrio de automoción y canalización, podría estar siendo persguido como representante de Comisiones Obreras (CCOO) del Comité de Empresa de la planta ubicada en Santander (Cantabria), después de 23 años en la empresa, tal y como exponen fuentes sindicales. La denuncia que ha llegado a ElPlural.com incide en el castigo que quiere imponerse al trabajador, al que se le abrió un expediente contradictorio por mostrar desavenencias laborales, en el marco de sus labores como repersentante de los trabajadores, con el director de recursos humanos.

Actitud inadecuada, despectiva y desafiante en el seno de las reuniones del Comité de Empresa” hacia el director de RRHH, es lo que reprocha la compañía al trabajador, “cuestionando cualquier intervención, menospreciando continuamente cualquiera de sus aportaciones y propuestas, llegando incluso a realizar conductas totalmente inapropiadas como silbar mientras habla” o “hablar en paralelo”, inciden. Una serie de comportamientos que niega el trabajador, pero que Saint-Gobain aseguran que constituyen una manera de actuar “inadecuada, inapropiada y absolutamente irrespetuosa”.

El proceso interno se ha cerrado con una sanción de 45 días de empleo y sueldo, “la mayor sanción administrativa de la que tenemos conocimiento en la planta”, alegan desde la representación del trabajador. Es más, apuntan que supera otros comportamientos aparentemente más graves que se han dado en la planta, como una agresión física o el robo de material. En estos casos, además, se les dio la opción de cumplir la sanción fraccionada, algo que no se establece en esta ocasión, obligando a cumplirlos seguidos.

El trabajador ya ha comenzado los trámites para recurrir la sanción ante un órgano mediador y, llegado el caso, no dudará en elevar el caso a los tribunales. El acto de conciliación, paso previo al juicio en el que se estudiará un acuerdo de conformidad entre ambas partes, está fechado para el 19 de enero. La empresa, contactada por ElPlural.com, no ha dado muchos detalles, aludiendo a los principios de confidencialidad y privacidad, al tratarse de “un procedimiento interno que afecta a una persona concreta”.

“El proceso se está desarrollando conforme a la normativa vigente y a los protocolos internos de la compañía, encontrándose el procedimiento actualmente en curso”, añaden desde Saint-Gobain, matizando que la “ausencia de declaraciones en ningún caso supone aceptar como ciertas” las acusaciones del trabajador. El conflicto sigue abierto en estos momentos y el próximo lunes tendrá su primer punto de inflexión.

Contra el Comité

Detrás de todo, apuntan fuentes cercanas al trabajador, está un posible ERTE y el intento de imponer una bolsa de horas. La negativa de la parte sindical a aceptar dicha bolsa (no trabajar determinados días por interés empresarial y que los trabajadores devuelvan estas horas que no libran voluntariamente) derivó en una discusión entre partes, en las que el trabajador admite que pronunció que “por encima de su cadáver” aceptarían tal modificación. A la par, según se elevaba el enfrentamiento entre ambos, el director de RRHH aseguró hacerse más fuerte con las críticas y el sancionado trasladó su deseo de que terminase abandonando la empresa, algo para lo que no tienen competencias el trabajador.

El resto de partes, incluido el Comité de Empresa, se posicionaron del lado del trabajador, negando el relato de los hechos expuesto por la Dirección de la compañía y mostrando “apoyo y solidaridad” con el trabajador afectado. “Los hechos relatados no se asemejan con la realidad”, apuntaron en sus alegaciones, llegando al punto de tener que certificar que “el trabajador no sabe silbar” y, en consecuencia, no pudo hacerlo mientras hablaba el director de RRHH.

“Se hace mención a menosprecios y comentarios ofensivos en diferentes reuniones, pero no se realiza descripción alguna de los hechos y tanto la dirección de la empresa como RRHH nunca ha dejado constancia de ninguno de los hechos descritos en las actas de las diferentes reuniones”, añadieron desde el Comité, poniendo sobre la mesa un aspecto clave: sin prueba ni constancia en documento oficial, tan solo existe el testimonio de las partes, contradictorio entre sí.

“Los hechos imputados están dentro de una discusión enconada y enquistada por ambas partes en una situación delicada como es la Suspensión Temporal de Contratos”, expuso el Comité, desmontando punto por punto el relato de la empresa, que llega a atribuir “quedarse atónitos” al resto de miembros del comité durante la discusión entre el trabajador y el directivo, algo que niegan los propios miembros presentes. Además, aseveraron que durante la discusión no se produjeron “palabras malsonantes, insultos o amenazas física”.

Por todo ello, desde el Comité instaron a la Dirección “a desistir en cualquier intento de sanción que busque para el representante de los trabajadores” y trasladaron que suspenderían cualquier negociación hasta que este informe se resuelva. Por parte del trabajador, las alegaciones apuntaron en la misma dirección.

Trabajador y CCOO niegan la mayor

El trabajador y la sección sindical de CCOO coinciden con el Comité de Empresa, negando ataques personales y destacando como prueba que los supuestos insultos y faltas de respetos atribuidos no aparezcan en ningún acta y tan solo cuenten con testimonios de parte, asociados a la Dirección. “El trabajador nunca ha mantenido ningún tipo de conversación con el director de RRHH fuera del foro entre la representación legal y jamás ha proferido un insulto ni una amenaza contra su persona”, añadieron al inicio del conflicto, posición que mantienen ante el acto de mediación.

El trabajador manifestó su desacuerdo con la propuesta de la empresa de una manera coloquial que se usa para manifestar la decisión irrevocable de que algo suceda”, presentaron en su valoración de los hechos. Es más, ante el deslizamiento por parte de la directora de la fábrica de un posible “acoso” por la posición contraria, el otro representante de CCOO en el Comité preguntó “si solicitar información que corresponde legalmente a los trabajadores es acoso”, cuestión que no recibió respuesta.

Desde el sindicato aseguran que la situación fue totalmente al revés y quieren “poner de manifiesto la persecución sindical que se está realizando hacia las personas que están en la representación legal de las personas trabajadoras y a los miembros de la sección sindical”, asegurando que el otro miembro de CCOO “también se ha sentido intimidado” por el director de RRHH. Por todo, la organización sindical ha comunicado la ruptura de las relaciones con la empresa y estudia medidas más drásticas.

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