El predecesor del Papa Francisco será enterrado el próximo jueves, 5 de enero, en un acto íntimo de puertas adentro que oficializará el argentino.
Largas colas están teniendo lugar a la entrada de la capilla ardiente. Desde las 06:00 horas, cientos de fieles han despedido al que fuera máximo Pontífice. Se estima que desde hoy y en los próximos días en los que el lugar esté abierto al público, acudan a el lugar unas 35.000 personas.
Cada Papa deja un testamento dónde y cómo quiere ser enterrado. Juan Pablo II lo revisó hasta en ocho ocasiones y pidió desde el primero pidió que se siguieran "las mismas disposiciones que dio el Santo Padre Pablo VI", es decir, un sepulcro y no un sarcófago.
Por su parte, Benedicto XVI no habla de una disposición concreta, aunque parece que dejó claro que quería ser enterrado en grutas vaticanas sencillas con su nombre y su lema: "Colaboradores de la Verdad".
La seguridad romana se ha reforzado con motivo de la capilla ardiente y el funeral de Benedicto XV. La ciudad cuenta con más de mil agentes de las fuerzas del orden. Además, procederá al cierre del espacio aéreo en la plaza de San Pedro durante las exequias que el próximo jueves presidirá el actual Papa, Francisco.
La Nunciatura Apostólica en España abrirá este martes 3 de enero y hasta el próximo día 5 un libro de condolencias para que los ciudadanos que lo deseen puedan dejar sus mensajes en memoria del Papa emérito Benedicto XVI, fallecido el pasado sábado 31 diciembre.
La capilla ardiente del que fuera Papa, Benedicto XVI, ha abierto sus puertas este lunes a las 9:00. Desde entonces, miles de fieles siguen llegando para dar su último adiós al que fuera máximo Pontífice de la Iglesia.