El escenario que se quedó en Extremadura tras los comicios autonómicos del pasado 21 de diciembre mantiene puesto el foco en la presidenta en funciones del Partido Popular (PP) María Guardiola. Con solo un nuevo escaño más y la pérdida de nueve mil votos, la lideresa autonómica viene cambiando de postura con respecto a su relación con la extrema derecha, hasta el punto de que ha llegado a rechazar un acuerdo y apostar por este con escasos días de diferencia. Lo último ha sido una llamada al consenso en una entrevista concedida OkDiario en la que ha asegurado que el feminismo que defiende “es el feminismo que defiende Vox”.
Pero estas palabras que han buscado la negociación con los de Santiago Abascal han encontrado rápida respuesta por parte de la extrema derecha. Lejos de aceptar este intento de acercamiento, desde la cúpula nacional de Vox han frenado las aspiraciones de Guardiola asegurando que su formación y los populares “todavía están lejos” de un supuesto acuerdo para formar gobierno de coalición. Así, en rueda de prensa el portavoz nacional de los de Abascal, José Antonio Fúster, ha pedido a la presidenta de Extremadura en funciones "hechos, no palabras”. De esta forma, sobre la entrevista concedida por Guardiola, el portavoz de Vox ha añadido que la presidenta extremeña "parece que está en sintonía con Vox, pero está desintonizada con la que llamó 'señoro' a Abascal o con la de su propia campaña para las elecciones y es evidente que es mucho más lo que le une al PSOE porque lo han pactado todo".
Al hilo de ello, Fúster ha defendido que, pese a que las conversaciones están en marcha, "a día de hoy, todavía estamos lejos". Además, Fúster ha advertido de que la lideresa autonómica "no ha presentado ninguna propuesta", tras las elecciones del 21 de diciembre en las que Vox duplicó su fuerza en Extremadura, mientras que las de Vox "son muy razonables", aunque no ha entrado en detalles. "La música está bien, pero ¿dónde está la letra? La tiene que poner ella, y se pone sentándose y ofreciendo en sintonía con esa música", ha esgrimido Fúster.
En otro orden de cosas, el portavoz nacional de la extrema derecha ha matizado que Vox “no negocia en ruedas de prensa, en entrevistas en los medios y con opiniones de tertulianos”, a la vez que ha apostado por “un cambio de políticas” en Extremadura, Aragón, España y la Unión Europea (UE) especialmente en materias de políticas ecológicas, inmigración ilegal, gasto político, fiscalidad, memoria histórica e ideología de género. Asimismo, ha adelantado que Vox “no está para sostener ambigüedades ni para servir de muleta a nadie”. “Si el PP quiere el apoyo de Vox tendrá que hablar claro y comprometerse con medidas concretas que nos piden los electores, no puede intentar utilizarnos mientras nos mira por encima del hombro”, ha apuntado.
Cabe recordar en este punto que el próximo 3 de marzo tendrá lugar la primera sesión de investidura de Guardiola, para la que necesita mayoría absoluta. A partir de ese día, se abre un plazo de dos meses para formar gobierno y, de no conseguirlo, Extremadura se vería abocada a una repetición electoral.
Las contradicciones de Guardiola: de no querer “travestirse” de Vox a buscar el acuerdo
Las palabras del portavoz nacional de la extrema derecha llegan tras el último intento de Guardiola de acercarse a su formación a pesar de haber rechazado tener que “travestirse de Vox”. “Lo que no puede ser es que el PP que ha ganado las elecciones con un 43% de los votos, tenga que travestirse de Vox, no lo podemos hacer”, sostuvo la presidenta autonómica en funciones la pasada semana en declaraciones a los medios en la Asamblea de Extremadura en Mérida.
Asimismo, Guardiola intenta ahora acercarse a una formación que, tal y como ella misma indicó, “niega la violencia machista, deshumanizan a los inmigrantes o colocan una lona y tiran a la papelera LGTBI”. También la mandataria defendió que “el partido de extrema derecha que tenemos en nuestro país es el separatismo catalán que desprecia y odia a los españoles”.
Sin embargo, este lunes, Guardiola ha instado a un nuevo acuerdo con la formación ultra sin premisas. “En ningún caso me avergüenzo de pactar con Vox; lo que quiero es poder trabajar de su mano (...) Las horas del reloj están dedicadas en su totalidad a que este acuerdo sea posible y, cuanto antes, mejor. Extremadura no puede esperar”.