“Trasládense ustedes a ese comedor, imaginen la mirada borrosa, arrasada por las lágrimas del miedo e impotencia de ese niño, su estómago contraído y el pecho oprimido por la angustia, imaginen el eco de las bandejas y el griterío infantil sonando en el silencio de la conciencia de ese niño maltratado por el sistema”.

Así defendió un parlamentario de Vox en las Cortes de Castilla y León la posición de su partido, en el gobierno de la Comunidad Autónoma en coalición con el PP, ante una moción, presentada por el Grupo Socialista- PSOE en la Cámara, en materia educativa.

El representante en las Cortes castellanas y leonesas de la extrema derecha aseguró que “si el fanatismo ideológico se instala en la educación, corremos el riesgo de replicar algo que conocemos muy bien: el clima inmoral que se vive en la educación en Cataluña”.

Así, el portavoz de los ultras en el debate de esa moción aseguró que conocen el caso de un niño de 9 años a quien dejó de servírsele la comida “varios días como forma de presión” por el hecho de que su padre hubiera solicitado el 25% de su educación “en español”.

Vox utilizó este discurso en el Parlamento de Castilla y León, que celebraba este miércoles la segunda sesión del Pleno de septiembre, y en la que el PSOE pedía garantizar por ley la gratuidad universal de los libros de texto y el material curricular necesario en las etapas obligatorias, incluyendo ayudas similares en el resto de las  etapas, con la finalidad de ayudar directamente a familias y alumnado en una etapa de crisis.

Los dos partidos en el gobierno de la Junta de Castilla y León, PP y Vox, votaron en contra de las medidas propuestas por los socialistas.