Isabel Díaz Ayuso perdió este jueves una oportunidad de oro para hacer un ejercicio de transparencia sobre su polémico viaje a México, del que sigue habiendo más preguntas que respuestas. La cuestión copó la sesión en la Asamblea de Madrid, de la que la presidenta regional escapó sin aclarar ninguna de las cuestiones por las que le preguntó la oposición. Ayuso siguió interpretando el papel de víctima de una cacería orquestada por el Gobierno de España, y jaleada por "la ultraizquierda a ambos lados del Atlántico", y sustituyó las explicaciones por una nueva oda a la Conquista de América.

Los madrileños siguen sin saber por qué Ayuso tardó tres días en regresar a España desde que canceló su agenda por el supuesto boicot de Claudia Sheinbaum, qué pruebas tiene de las amenazas que asegura que la presidenta mexicana hizo al hotel en el que se hospedaba, quién pagó su estancia en la Riviera Maya, o por qué no hay datos sobre 11 de sus últimos 16 viajes internacionales en el Portal de Transparencia de la región.

En su lugar, la popular señaló a Moncloa, asegurando que su Gobierno no viaja "con prostitutas", y aseguró que "México no existió hasta que llegaron los españoles". Ayuso aprovechó la comodidad que le ofrece la Cámara de Vallecas, en la que el PP tiene mayoría absoluta, y siguió con el choque ideológico que le valió el rechazo del pueblo mexicano en su tierra cuando homenajeó al conquistador Hernán Cortés.

¿Qué pruebas hay de un boicot de Sheinbaum?

De lo que no ha habido ninguna explicación en público de la presidenta madrileña es del supuesto boicot de Claudia Sheinbaum a su viaje, que es como llama al rechazo que recibió de un país al que, antes de llegar, calificó como un "narcoestado", y una vez allí despreció una y otra vez participando en actos que ofenden la memoria histórica de su población.

Ni rastro de esas pruebas, como tampoco las hay del motivo por el que anunció, el pasado viernes, que cancelaba su viaje, que era que el Gobierno de Sheinbaum extorsionó a la cadena del hotel en el que se alojaba en Riviera Maya para acudir a la gala de los Premios Platino para que ella no se hospedara en su recinto. En el entorno de Ayuso no han presentado pruebas, pero tanto en público como en privado siguen hablando de presiones a Xcaret. De hecho, señalan que la hotelera se puso del lado del Gobierno de Sheinbaum ante una amenaza de cierre, que explican que se podría ejecutar mediante la retirada de permisos de explotación del entorno natural privilegiado en el que se encuentra el resort.

En el desfile por medios afines que ha protagonizado a su vuelta esta semana, Ayuso ha repetido una y otra vez que tiene pruebas de que el Gobierno español dio órdenes para "reventar el viaje", y que tuvo que llevarse su propia seguridad ante el "abandono" de Pedro Sánchez. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, la presidenta madrileña rechazó la seguridad ofrecida por el Ejecutivo mexicano a través de la embajada española, y además no les comunicó su agenda, requisito fundamental para garantizar su seguridad.

¿Por qué Ayuso tardó tres días en volver?

Esto no ha impedido a Ayuso hablar de que el Gobierno abandonó a una "representante del Estado" en un país "sumido en la violencia", en el que no tuvo problema de quedarse tres días más después de cancelar toda su agenda, precisamente, cuando se encontraba en el resort de Xcaret en Riviera Maya.

El viaje, que comenzó el domingo 3 de mayo, debía durar once días. Sin embargo, después de cinco días de abucheos en cada acto en el que participó, Ayuso anunció el viernes que se marchaba antes de lo previsto, cancelando su asistencia a los Premios Platino, y la última parada de su viaje, que debía terminar en Monterrey este miércoles.

La comitiva de la presidenta aseguró que no se podía garantizar su seguridad, y que temía por aquellos que participaran en actos con ella. Esto lo fundamentaban en que, según ellos, durante toda su estancia en México el Gobierno de Sheinabum exigió los datos de todos los que se reunieran con Ayuso, afirmación que tampoco han respaldado con ninguna prueba, aunque en privado aseguran que las tienen.

Pero a pesar de este temor por su seguridad, Ayuso no regresó a Madrid hasta este lunes. El motivo que esgrimen en su equipo es que, durante los tres días que pasaron allí sin agenda oficial estuvieron tratando de organizar su regreso, tarea que aseguran que fue ardua. Su única alternativa, aseguran, fue aseguran, volar desde Dallas, en Estados Unidos, el lunes por la mañana.

La información recopilada de las páginas web de aerolíneas revela que entre el viernes y el domingo hubo 26 vuelos entre el Aeropuerto Internacional de Cancún, el más cercano a dónde se encontraba Ayuso, y el Adolfo Suárez Madrid-Barajas. De estos, cuatro fueron directos, operados por las aerolíneas World2Fly y AirEuropa y que habrían traído a casa a la presidenta en nueve horas y media. El resto incluían escalas en Miami, Washington, Filadelfia, Ciudad de México o París.

¿Quién paga la fiesta y cuándo se sabrá?

La otra pregunta pendiente sobre el viaje de Ayuso es quién va a pagar su estancia. La baronesa parecía muy molesta en el programa En Boca de Todos, de Cuatro, por tener que "dar pelos y señales del dinero". Desde la Comunidad de Madrid aseguran que, cuando se fiscalicen todos los datos, se publicarán en el Portal de Transparencia de la región. Una realidad dificil de creer ya que en esa plataforma, de los últimos 16 viajes de la presidenta, solo hay información disponible sobre cuatro.

Además, el Ejecutivo regional no ha hecho más que contradecirse sobre esta cuestión durante toda la semana. El consejero portavoz, Miguel Ángel García, apuntaba el lunes a la Cadena SER que "cualquier viaje internacional que realiza cualquier miembro de cualquier gobierno se paga con cargo a los presupuestos correspondientes". En otras palabras, que el viaje y la manutención de la presidenta se pagaba con dinero público, añadiendo a su respuesta que la pregunta "es bastante absurda".

Sin embargo, otras fuentes de la Puerta del Sol reconocían al citado medio que los productores de los Premios Platino financiaron la estancia de la delegación encabezada por Ayuso en el resort de Xcaret, empresa que patrocina también la gala de la que la presidenta se ausentó, y que esto estaba incluido en la invitación a dicho evento. Lo único que se conoce sobre la relación de Ayuso con estos premios, es que la Comunidad de Madrid —o, mejor dicho, todos los madrileños—, los han patrocinado con 450.000 euros, y que la gala la organiza la EGEDA, la gestora de productores audiovisuales que preside Enrique Cerezo, premiado hace unos días por Ayuso con la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo.

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