La especialidad de cirugía general y del aparato digestivo es una de las que soporta mayor presión asistencial en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Según los últimos datos del SISLE (Sistema de Información sobre Listas de Espera), acumula 149.749 pacientes en lista de espera estructural, lo que la sitúa como la tercera especialidad quirúrgica con mayor volumen de personas pendientes de una intervención, solo por detrás de Traumatología y Oftalmología.
El acceso ágil a esta especialidad, que incluye intervenciones tan frecuentes como la reparación de hernias, la cirugía de la vesícula biliar, las resecciones de colon o las operaciones por enfermedades digestivas, permite tratar las patologías de forma precoz y evitar su progresión, reduciendo así el impacto que pueden tener sobre la calidad de vida de los pacientes. Por eso, disponer de un acceso rápido a la cirugía es clave: cuando los tiempos se alargan, el riesgo de complicaciones y la carga para el paciente aumentan de forma significativa.
En España un paciente espera de media para una cirugía general y del aparato digestivo 113 días y uno de cada cinco (20,8 %) aguarda más de seis meses para ser intervenido. De todas las comunidades autónomas, Madrid destaca por ofrecer el acceso más rápido a este tipo de intervenciones. Según los datos del SISLE, registra un tiempo medio de espera de 44 días, 69 menos que la media nacional (113 días), y muy por debajo de autonomías como Baleares (153 días), Cataluña (150) o Andalucía (149). Además, es la región con el menor porcentaje de pacientes que esperan más de seis meses: apenas el 0,2 %, frente al 36,3 % de Cataluña, el 33,7 % de Baleares o el 28,1 % de Andalucía.
Menos de una semana de espera en los hospitales madrileños de gestión mixta
Buena parte de este liderazgo se explica por el rendimiento de la red sanitaria de la Comunidad de Madrid (CAM). Según los últimos datos de mayo del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), en hospitales como el Universitario Rey Juan Carlos, el General de Villalba o la Fundación Jiménez Díaz, la espera para una intervención de cirugía general y del aparato digestivo se reduce a apenas unos días. Estos centros, integrados en la red pública madrileña y pertenecientes al modelo sanitario de gestión público-privada, destacan por su elevada capacidad quirúrgica, una gestión eficiente de las listas de espera y una amplia experiencia en cirugía mínimamente invasiva y laparoscópica, lo que les permite aumentar la actividad sin comprometer la calidad asistencial.
En concreto, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos registra una demora de 1,67 días; el Hospital Universitario General de Villalba, 5,43; y el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, 6,57, los tres con menos de una semana de demora. Entre una semana y un mes se sitúan el Hospital Universitario Infanta Elena (7,14 días), el Hospital Universitario Severo Ochoa (10,11), el Hospital Universitario de El Escorial (22,70) y el Hospital Central de la Cruz Roja San José y Santa Adela (26,80).
El resto de hospitales supera el mes de espera: el de la Defensa Gómez Ulla (33,60); el Universitario de Fuenlabrada (38,09); Santa Cristina (38,29); el Hospital del Tajo (39,69); Gregorio Marañón (42,27); La Paz (43,02); Infanta Sofía (47,44); Fundación Alcorcón (48,49); Infanta Cristina (50,23); Hospital Universitario de Móstoles (52,12); Clínico San Carlos (52,57); el Hospital del Sureste (57,08); y el Infanta Leonor (57,09).
Más de dos meses hay que esperar para acceder a estas cirugías en el Hospital del Henares (61,81), el Ramón y Cajal (63,12), el 12 de Octubre (72,90), el Príncipe de Asturias (80,55), el Puerta de Hierro Majadahonda (82,73), y en último lugar, por encima de los cien días, el Hospital Universitario de Getafe: 125,02.
Madrid se sitúa como la comunidad líder en operaciones
Los datos del SISLE sitúan a Madrid en una posición destacada dentro del SNS. Con una espera media de 50 días para una intervención quirúrgica, es la comunidad con menor demora del país, muy por debajo de los 121 días de media nacional, lo que supone una diferencia superior a 70 días. El liderazgo madrileño no se limita solo al tiempo medio: la región presenta también el porcentaje más bajo de pacientes con demoras prolongadas. Apenas un 0,8 % supera los seis meses, frente al 21,6 % nacional.
El buen comportamiento de Madrid se extiende a prácticamente todas las áreas quirúrgicas. A la mencionada de cirugía general y digestivo se unen oftalmología o dermatología, cuyos tiempos medios rondan los 44 días, frente a más de 100 en el conjunto del SNS. Ginecología y urología se sitúan en 47 y 48 días, respectivamente, mientras que traumatología registra 54 días, muy por debajo de las esperas superiores a 100 e incluso 150 días que se observan en otras comunidades. La ventaja también se mantiene en especialidades complejas, como neurocirugía (61 frente a 172 días), angiología y cirugía vascular (58 frente a más de 140) o cirugía maxilofacial (58 frente a más de 150), lo que evidencia una mejora generalizada del sistema.
Esta ventaja también se refleja en los principales procedimientos analizados por el SISLE. Intervenciones frecuentes como las cataratas (41 días), la colecistectomía (40), la hernia inguinal (48) o la prótesis de cadera (55) presentan tiempos muy inferiores a la media nacional. En conjunto, estos procesos registran una espera media de 47 días en Madrid, frente a los 93 del SNS, y solo el 0,4 % de los pacientes supera los seis meses de espera, reflejo de un sistema con una elevada capacidad de resolución y una adecuada rotación de pacientes.
El liderazgo de Madrid no es nuevo ni responde a un comportamiento coyuntural. Los datos de los estudios del SISLE de los últimos años muestran una tendencia sostenida, en la que la comunidad se mantiene de forma recurrente en las primeras posiciones en todos los indicadores clave: tiempo medio de espera, porcentaje de pacientes con demoras prolongadas y tasa de pacientes en lista.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.