Desde que la ministra de Sanida, Mónica García, anunciara que se presentaría como candidata por Más Madrid para disputar la Comunidad de Madrid a Isabel Díaz Ayuso, los tiras y afloja de ambas dirigentes no se han hecho esperar.
Primero fue a causa del hantavirus. Mientras la gestión sanitaria del Gobierno de España era alabada incluso fuera de nuestras fronteras, la región criticaba a ultranza al departamento de García, incluso con salidas de tono, y situando a la ministra en una campaña electoral adelantada.
Ahora, la pugna entre administraciones vuelve a tenor de los cribados de cáncer de mama. El Ejecutivo central decidía ampliar el radar para detectar la enfermedad desde los 45 y los 74 años, mientras que hasta este momento se hacían de manera rutinaria a mujeres de entre 50 y 69.
La medida, aprobada por la Comisión de Salud Pública -integrada por el ministerio y las comunidades autónomas- responde a las recomendaciones de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (RedETS), del Consejo de la Unión Europea y a la evidencia clínica disponible, que indica que alrededor del 10% de los cánceres de mama que se diagnostican en nuestro país lo hacen en mujeres menores de 50 años.
Varios territorios ya habían recorrido parte de ese camino. Es el caso de Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha y La Rioja, que habían incorporado los cribados a partir de los 45 años. Por su parte, Galicia lo había hecho en el tramo de 70 y 74.
Cruce de reproches
La presidenta de la Comunidad de Madrid -y la propia Comunidad a través de su cuenta oficial- criticaba que “la ministra se ha arrogado al programa de cribados de cáncer de mama de la Comunidad de Madrid que presentamos el año pasado, cuando anunciamos la ampliación a todas las mujeres de entre 45 y 74 años”.
La intervención encontró la respuesta rápida de Marta Carmona, diputada de Más Madrid, quien, a golpe de tuit, calificaba de “fascinante” que “la cuenta institucional de la Comunidad de Madrid desconozca la existencia de la Ponencia de Cribado Poblacional del Ministerio de Sanidad”. “Nos gobiernan hooligans con nulo respeto a las instituciones”, lamentaba.
Una contestación que la misma diputada ha ampliado en declaraciones a ElPlural.com en las que explica que “las actualizaciones de cartera de servicios en relación a las prestaciones sanitarias ha de realizarse en base a evidencia científica que asegure que las medidas a incluir de verdad son beneficiosas para la salud de la población”.
En el caso de los cribados, detalle, “la determinación de cuáles han de ser incluidos en la sanidad pública se determina en la Ponencia de Cribado Poblacional, un órgano técnico del Ministerio de Sanidad que trabaja continuamente para determinar qué pruebas y a qué grupos de población han de realizarse”.
“La Comunidad de Madrid trató de adelantarse a esta inclusión anunciando hace meses la incorporación -aún no puesta en marcha- tratando de sacar rédito electoral de una medida que debería obedecer exclusivamente a criterios técnicos y a velar por la salud de la población”, afea.
Fuentes del Ministerio de Sanidad indican a este periódico que “algunas comunidades autónomas tenían programas de cribado de cáncer de mama donde ya tenían algún adelanto del programa o retraso”.
“No obstante, cuando desde el Ministerio se proponen cambios, se realizan basados en los informes más garantistas de que se cubren todas las condiciones de ampliación de cribado”.
Así las cosas, desde el departamento de García aseguran que su proceso “es garantista, transparente y con informes externos a la red de evaluación de tecnologías sanitarias.
Falta de personal
Con todo, la medida supondrá llevar a cabo un esfuerzo extra por parte de las autonomía después de que el pasado viernes Sanidad concluyera que solo tres de las 19 comunidades y ciudades autónomas disponen de recursos suficientes para llevar a cabo los cribados de mama de forma adecuada. El estudio no revela cuáles son los territorios en los que existe esa deficiencia.
El Ministerio pidió a los territorios datos sobre su programa de cribado de cáncer de mama después de descubrirse fallos en el Sistema Andaluz de Salud (SAS). Todas respondieron al cuestionario, pero no a todas las preguntas. En relación a la disponibilidad de recursos para el desarrollo y gestión del programa de cribado, hubo una región que no respondió.
534 millones de euros hasta 2029
El departamento que dirige Mónica García calcula que la medida tendrá una inversión de 534 millones de euros hasta 2029. “No obstante, el coste real previsto será inferior, dado que varias comunidades autónomas ya han iniciado de manera progresiva la ampliación de los grupos de edad incluidos en sus programas de cribado”, señalaba en una nota remitida esta semana con el anuncio.
“La ampliación del programa de cribado poblacional de cáncer de mama supone un avance relevante en las estrategias de prevención y detección precoz del Sistema Nacional de Salud, incorporando nuevas evidencias científicas y tecnologías diagnósticas orientadas a mejorar la equidad, la eficacia clínica y la capacidad de detección temprana”, celebraba el Ministerio.
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