La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente del PNV, Aitor Esteban, han elevado el tono este fin de semana después de que la primera tildara de “catetas” las “pretensiones nacionalistas” con el Guernica.
El Gobierno vasco pretende que el cuadro más famoso de Pablo Picasso, que retrata los horrores de la Guerra Civil a través del bombardeo en la ciudad de Euskadi, se exhiba temporalmente en el Museo Guggenheim de Bilbao, algo que ha servido a la lideresa regional para confrontar de nuevo con el País Vasco.
En su cuenta de X, antiguo Twitter, la responsable de la administración Sol escribía un mensaje en el que señalaba que “el Palacio Euskalduna es mitad obra de un madrileño; el puente Zubizuri, de un valenciano; el Kursaal, de un navarro”, y así continuaba mencionado otras obras como el Santuario de Aránzazu, “de un navarro y un madrileño” o señalando que “en el Museo de Bellar Artes de Bilbao hay obras de Antonio López, Goya y Sorolla”.
“Las pretensiones nacionalistas son ciegas, absurdas, catetas”, definió, insultando de esta manera a los partidos y al independentismo vasco, con el cuadro como telón de fondo, calificándolas como “un burdo negocio político”.
El presidente del PNV no tardó en responder a Ayuso también por la misma red social, agregando que “la memoria histórica no es compatible con la catetada de que tu principal reivindicación nacional sea tomarse una caña en una terraza”.
La polémica encuentra su origen en la semana pasada, después de que el Gobierno vasco le comunicara al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, una petición formal de traslado temporal de la obra por antonomasia de Picasso a Bilbao entre el próximo 1 de octubre y el 30 de junio de 2027, coincidiendo las fechas con el 90 aniversario de la constitución del primer Ejecutivo en la Autonomía y el bombardeo del municipio vizcaíno.
El Guernica es uno de los elementos que más turistas atrae a la capital española y es una de las joyas de la corona, sino la obra más importante, del Reina Sofía. El museo, por su parte, desaconseja “rotundamente” el traslado.
Presión al Gobierno de España
Por su parte, desde el Gobierno de Euskadi redoblan la presión sobre Moncloa. Este domingo, el lehendakari Imanol Pradales ha pedido “valentía política” al Ejecutivo de Pedro Sánchez para que permita llevar a cabo el traslado. Lo hizo durante un discurso con motivo del Día de la Patria Vasca en el que sostuvo que si “sacaron a Franco de su tumba”, también son capaces “de traer un cuadro de Madrid a Euskadi”.
El lehendakari asume que este movimiento supondría “avanzar en la reparación al pueblo vasco, a la memoria democrática” y que sería un “alegato a favor de la paz en un momento histórico de guerras y tentaciones totalitarias”.
De esta manera, Pradales aludió al ‘No a la guerra’ enarbolado por Sánchez en el último mes en su lucha contra la guerra de Irán y las acciones llevadas a cabo por Estados Unidos e Israel, así como contra los totalitarismos y la idea de la memoria histórica. Se ampara también, como se ha señalado, en los 90 años del bombardeo.
Lo cierto es que el PNV lleva décadas pidiendo el traslado, y considera que ahora “llega el momento de la verdad” para el Gobierno central, al que ha reclamado “cerrar” las carpetas que tiene pendientes con la comunidad autónoma, como el traspaso de competencias de la gestión de Puertos, de la Seguridad Social, en materia migratoria, la financiación de la dependencia o conseguir que el euskera sea lengua oficial de la Unión Europea.